«Será exagerado... pero... ¡Es que no hay pollo como Super Pollo!».
Fue el día en que, en una campaña noventosa, los de Super Pollo tomaron mucha inspiración cartoon. Todo un destrozo para mostrar que, cuando el pollo no era Super Pollo, nada más importaba. Y terminaron derrumbando una carnicería o, en este caso, deteniendo una mudanza y dejando caer un piano.
Mucho Looney Tunes en todo esto.
[vía]


0 comentan