Nunca vimos ni escuchamos más futurismo en la tele sólo para vender una cera. Y además lo presentaron todo como un juego de avanzar casillas, en que se enfrentaban la cera Bravo en cuestión, versus la cera común (que se súperagradece que no hayan cedido al cliché del envase feo con una X). Avanza tres espacios, vuelve al punto de partida… hasta me daban genuinas ganas de agarrar la enceradora y jugar a encerar la casa. Ni de chiste nos permitirían eso.
Además de la ambientación fría y media espacial, estaba esa música electrónica que cuando chicos nos sonaba súper rara y que, de seguro, le inspiró miedito a más de alguien. Súmale la pantalla en blanco y negro que muchos todavía veíamos. Yep. Mucho miedito.
El otro día veía a un youtuber explorar un hospital abandonado desde esa época y no supo reconocer el piso plástico. Por alguna razón este tipo de piso, que en los ochentas estuvo en su top y que, pese a todo, por ahí todavía resiste, ya pasó de moda hace rato. Le cedió lugar a los pisos flotantes de hoy en día. La generación actual casi no los conoció.
[vía]


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