La auténtica alpargata.
Así fue la aventura de las Alpargatas Iberia, una empresa familiar muy artesanal que aún existe y que, en un acto bien alumbrado, en los ochentas y noventas se atrevió a poner réclames en la tele. Réclames de los que, muy posiblemente, éste sea el que mejor se recuerde.
Sí, salió por dos pesos. Sí, el doblaje es muy maqueta. Pero fue uno de los últimos suspiros de ochentismo en la tele. Y se le quiere. Orgullosa o culposamente, se le quiere.
Yo me quedo con que al fin pude saber cómo era la letra del remate del jingle, el que viví toda una vida creyendo que decía otra cosa: «¡Iberiaaaaaa, woooo... taz!» Una pasada a 0,5x y una escucha atenta, me hicieron descubrir... que no era así.
[vía]


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