El Preto Semanal #03: ¡Sobrevivimos a los Pegalocos! (y reaccionamos a sus comentarios)
- Por admin
- febrero 22, 2026
Tercera entrega del Semanal, un verdadero dos por uno (porque cubre dos semanas en vez de una) con lo último de la comunidad de @canalpretocl, reaccionando y expandiendo sus comentarios... y sus mitos urbanos.
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Pase lo que pase, jamás pierda el Control. Porque si los noventas fueron de Capel, los ochentas lo fueron de Control. Y porque tuvieron que tirar todo lo que llevaban (o sea, todo lo que permite la tele), perdieron altura, se les cayó el globo igual, pero... ¡tirar la de Control, jamás!
Surreal total, pero es la tele y es un comercial de Control. Otra vez, no se lo sobrepiensen tanto.
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Ya lo habíamos deslizado antes, pero ya era hora de revisarlo. Para muchos que hace cuatro décadas, en época pre-marzo, veíamos tele, cualquiera hubiera sido nuestra marca de cuadernos, la que quisiéramos o la que tocó no más, la promo que por lejos parecía la más creativa en su tiempo era la del Tesoro de Austral. La promo debutó en 1985, pero esta versión es del año siguiente.
En la tapa trasera de cada cuaderno había un mapa tipo «isla del tesoro» en el que había que descifrar, en los nombres de las islas, alguno de los premios que ofrecían. Obviamente que casi siempre el texto descifrado decía otra cosa nada que ver o, en la más troll, se obtenía el nombre de algún premio pero con alguna letra cambiada. Pero ojo, que se podía seguir participando todo el año... no sólo en marzo.
Ya teníamos asumido que tal vez nunca ganaríamos nada. Pero eso de descifrar nombres era una diversión que no nos quitaba nadie. Y el texto en jeroglífico al final del comercial también se podía descifrar. No eran símbolos random. Por si alguien tenía la duda.
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🎶 ¡Al Riiiiicolate! 🎶
La combinación regalona de Calaf, que fue sacada a lucir por muchos años: chocolate y coco rallado. La hubo en forma de Condorilate, de Alegretto, pero ninguna llegó a ser más célebre y popular que el amiguito que nos convoca hoy, el Ricolate. Y que nos desbloquea, a propósito de su empaque de 5, un trozo de lenguaje popular del día a día que ya casi estaba en desuso. Esa manera como se contaba la plata antiguamente y que aquí sólo se invocó hasta la mitad (porque llega hasta el 10): unila, dorila, tirifila, cuarterola, quintanilla...
El Ricolate también tuvo comercial en la tele. ¿No lo recordabas? ¿Nunca lo viste? Te lo presento.
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En este día, si no le caíste bien a la mascota de tu pinche, siempre se puede arreglar la situación con un poco de agua mineral Vital... y siendo un pelín más astuto.
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¡Es la invasión de los Sniks! O los «pitufos verdes» como algunos los llamaban. En la Coca-Cola, el '85 fue el año de estos monos. Se canjeaban sólo con una tapa marcada, sin plata. Los había en versión adhesivo y figuras (aunque después, en una segunda ola, agregaron naves). Y usando una adaptación muy, muy, muy libre de «No me dejan salir» de Charly García. Todo esto en una época en que muchos eran consumidores ávidos de promos como ésta.
Sin serie animada en la tele y sólo con un aviso de medio minuto. Tenía mucho poder esta gente para presentarnos cosas.
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¿Se acuerdan de los Pegalocos? Eran unas cosas de goma con un extremo tirante que se lanzaban y se pegaban a todo. Por aquí, las trajo Soprole como una promo de sus yoghurts.
Llama la atención que se hayan gastado la mitad del tiempo en ese intento de presentación, como si a los pobres cabros los hubieran puesto ahí frente a la cámara con las puras tarjetas y sin ningún ensayo. Aunque el chiste era ése, tirarle después el Pegaloco a las tarjetas o, al final, al que se quería hacer el lindo con tu amiguita.
No recuerdo bien si esto se convirtió en una moda o si andaban todos con los Pegalocos. Llegué tarde a esto.
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¡Yupi, Yupi, Yup... Yupi! En ese año, una nueva marca, Yupi, se subió al carro de los jugos en polvo. Cada sabor tenía un personaje, y cada personaje tenía su propio nombre: Pepita (naranja), Poca Pinta (frutilla), Rulitos (frambuesa) y Chasquilla (piña). Para mí, están ok, excepto Poca Pinta. ¿Qué onda arruinarle la existencia con ese nombre? Mucha Pinta debió ser, po. Obvio.
Lo que no sé es cuánto más duró Yupi como saborizante para la leche, otro producto que lanzaron por ese tiempo. Pero ya es obvio cuál Yupi sobrevivió una década entera después.
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Y apareció otro antiguo comercial de Ambrosoli, de los primeros para TV en color, finalizando los setentas, aunque su jingle suena más a sesentas. Con el sonido plástico de la bolsa de caramelos, que pareciera que se lo agregaron en post, pero que llama la atención de todos en una silenciosa biblioteca. O en una reunión familiar. O jugando juegos de mesa. O como la gente se divertía en ese tiempo.
La nostalgia «sin memoria», o sea por tiempos no vividos, existe. En mi caso, por poquito.
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En un mundo cortoplacista y triunfalista, sacar un segundo capítulo del Semanal es un acto de valentía.
Lo último de la invasión extranjera al Preto... y también reaccionamos a sus comentarios del podcast y también a los del Insta. Y seguimos tratando de encontrar un nombre mejor. Ya va a salir algo.
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Un review de la semana. Lo que revisamos en nuestra comunidad en redes, algún comentario tevito de actualidad y sus sugerencias para temas futuros. En rodaje.
La historia pop del Chile de las últimas décadas que ya no todos comentan. Un podcast que trae a la mesa en cada edición un tema antiguo, olvidado, o a veces, ambas cosas. Televisión, música, personajes... y lo que venga. Un tema a la vez y, obvio, Directo en el Carnet.