Encontré mis tarjetas de celular de prepago. Por una época me sentÃa medio bicho raro por tener prepago Bellsouth. Aunque, por otro lado, en Bellsouth el servicio no estaba tan sobrevendido, además de ser una compañÃa cuyo fuerte siempre fueron los planes. O sea, prepagos Bellsouth habÃa. Pero los vendÃan tÃmidamente, por cumplir, o lanzaban promos por contratar un plan (te llevabas un prepago por poca plata o de repente gratis). También habÃa promos con las tarjetas de prepago: compra dos y llévate la tercera gratis, o bien convertÃan la de 3 lucas en $3.500 pero le ponÃan 4 lucas en saldo.
Cuando vino lo de Movistar y esa fusión a la fuerza de Telefonica Móvil y Bellsouth, se acabó un poco el buen servicio y fue como «ya, valimos...». Y también hay algo de eso aquÃ.
Caso especial el de la campaña de «pégate el 9». Son esos casos en que, a los que tenemos atención al detalle, nos llega a desesperar cada vez que simplifican demasiado. Para aumentar los números disponibles, todos los números ya existentes debÃan anteponer un 9. El problema fue que, cada vez que existe la posibilidad de entender mal algo, siempre hay gente que lo entiende pésimo y le empezaron a anteponer el 9 a TODO, incluso a lo que ya tenÃa el 9. Hubo una época en que recibÃa más llamadas equivocadas que llamadas reales. Era desesperante.
De ahà que tuve que cambiar número. Pero no sé si interesen más detalles.
Sip, los dosmiles fueron una época muy rara en algunas cosas.
¿Hola, Insta-Flu? Chao gripe...
Nuevamente y en nuestra muy muy ocasional sección Laboratorio Maver A.T. (antes del TapsÃn), el Insta-Flu. Otro de ésos del subgénero que tomó por misión fundamental representar el martirio de la gripe invernal en medio minuto y mostrarlo por la tele. Algunos de estos réclames lograron mayor maestrÃa en este «arte». Otros, no tanto. Éste... no sé. Igual, un desbloqueo para patear el invierno hasta el otro año.
Porque esa tetera al final nunca se me olvidó.
[vÃa]
🎵 Nuevo Moncleeeer / es el jabóooon / que dura y dura / da más frescuraaaa... 🎵
El jabón que se atrevió a plantarle cara a todo otro jabón de la competencia, pero fundamentalmente al Le Sancy. ¿Jabones que se deshacen, que no duran nada o que son difÃciles de tomar? ¡Ya no más! Y todo presentado con un tema fuertemente basado en una pieza clásica (no me pregunten cómo se llama, no soy experto en eso) que consiguió dejar bien instalado en la memoria este jabón a la hora de comprar. Aunque en verdad en lo único que Moncler en teorÃa superaba al Le Sancy (que era el que usábamos en casa) era en esa forma «anatómica».
En casa saltamos rápidamente al tren de Moncler, pero sólo para descubrir que esa forma no lo hacÃa tan superior. O sea, de que se resbalaba, se resbalaba igual.
¿Ya comentamos que un réclame trasciende cuando salta a la cultura pop? El de Moncler no fue menos. Los Dinamita Show lo parodiaron en su «Cementerio Pal Pito 3». Y como todavÃa le tengo un cariño al blog y a la gente que llega por aquÃ, va el link.
[vÃa]
¿Con limón? Naaaah, está muy visto.
Cuando los de Quix lanzaron una versión con vinagre (sÃ, alguna vez existió esta cosa), probablemente el mayor temor que tenÃan era que la gente creyera que dejaba la loza oliendo a vinagre. Obvio. Asà que el punto principal fue hacer que quedara claro que el nuevo Quix no dejaba olor. Y eso, aparte de sacar la grasa y dejar los platos chirriando de limpios, con ese sonido que ya era casi lugar común de los lavalozas desde hace rato, pero que de todas formas se esperaba (o sea, no es un réclame de lavalozas si el plato no chirrÃa de limpio).
Muy bueno será el lavalozas, pero el aliento después de comer pescado, y encima con ajo, es cosa aparte.
[vÃa]
🎵 Li-quid-pei-per 🎵 Perdón si no se lo sacan en un mes.
Éste es uno de esos productos clásicos y toda una cápsula del tiempo. En un mundo atosigado de papel, en el colegio y la oficina, Liquid Paper iba al rescate. O cualquier otra marca, total habÃa muchas. Pero ésta estaba en todos lados.
Y salta a la memoria la experiencia que, de golpe y sopetón, tuviéramos que empezar a usarlo al pasar al segundo ciclo de básica. Porque para todos hubo un punto de la escuela básica en que ya no podÃamos usar lápiz grafito y debÃamos usar lápiz de pasta. El tÃpico Bic. Entonces, el corrector lÃquido pasó a ser de uso habitual (y a veces hasta de «abuso» habitual). Las penurias que tenÃamos que pasar en el momento en que se secaba (porque sÃ, no tenÃamos experiencia en usar esta cosa y lo dejábamos destapado) todavÃa duelen. Entonces saltaba la solución casera que era ir a sacarle el frasco de acetona a la mamá para «diluirlo». ¿Resultado? Al aplicarlo sobre el papel, se pasaba entera a acetona la hoja. Un desastre.
¿HabÃa diluyente? Obvio que habÃa y en librerÃas medianas ya se podÃa conseguir, pero era una época en que aplicábamos la solución casera a todo. Incluso a lo que no debÃamos.
[vÃa]
Aquà hacemos la pega. El mes pasado comentamos Freshmel y vimos esa frustrada pedida de un café en un restaurant. Pero en los comentarios alguien mencionó este otro réclame, el del hombre con voz de mujer. Asà que ahora va.
Porque una garganta afectada no sólo puede hacer pasar vergüenza, sino que en otros casos podrÃa ser hasta motivo de separación. ¿Le puse mucho? Yep, le puse mucho. Pero la idea es ésa.
Ambos réclames fueron parte de la misma campaña, pero el otro salió con fecha en 1996 (la fecha de la fuente). O sea que esto estuvo rotando por al menos tres años en la tele. Estas cosas ya no pasan.
[vÃa]
Réclame: La Danesa le regala un sueldo igual al de su marido (con Maitén Montenegro) (1984)
- Por admin
- septiembre 13, 2026
«Gane un sueldo igual al de su marido». La promesa de La Danesa en pleno corazón de los ochenta.
Bastaba encontrar la ficha ganadora en el pote y listo. Si tan sólo hubiera conocido un caso de alguien cercano que haya ganado algo asÃ. Pero lo creÃamos... porque salió en la tele. MÃnimo 16 lucas, máximo 40. A valores de 2026, entre 339.000 y 847.000 pesos. Lo considero un poco corto, pero, no perdamos el contexto, era economÃa de Chile ochentero. Y contexto social de Chile ochentero. Con el hombre sostenedor y la esposa dueña de casa que no paraba en todo el dÃa... porque era lo que tocaba hacer.
Nota especial para Maitén Montenegro que aquà sacó a relucir todo su bagaje haciendo musicales, más los años de Jappening. ¿Pedreros estuvo detrás de esto también? No me serÃa raro.
[vÃa]
Entre paréntesis, qué frescos son. O «qué cinéfilos» son. Con toda esa onda estilo Indiana Jones que Caricia nos presentaba, hubo ganas de seguir estirando la fama ochentera de su jugo en polvo. AsÃ, nuestro Indiana Jones criollo supo escapar de la trampa pidiendo como último deseo «Caricia... mandarina» (muy importante esa pausa antes de mencionar el sabor, que a estas alturas era ya como la firma de la saga). Y con un sabor a «piña colada» entre su gama. Un poco tarde llegó esa creatividad con los sabores, pero se hizo.
Y al final, la parodia al grito de Wilhelm... o tal vez el mismÃsimo grito de Wilhelm, aunque le bajaron el pitch eso sÃ. En efecto, es cine.
[vÃa]
Quizá el jingle más pegote de toda la historia de Impulse. Y con el simbolismo del 17, de la transición de la juventud hacia la mayorÃa de edad y esa actitud que Impulse resumió en tres palabras: joven, libre, audaz. Quizá como una forma de representar lo mejor de ambos mundos.
Y, todo a su vez, coincidente con un año que fue hito en nuestra historia, ya saben, cuando tuvimos por fin una Miss Universe y se instaló una fiebre nacional por los concursos de belleza, de la cual una de sus manifestaciones más pop fue el nacimiento, poco tiempo más tarde, de la revista y el concurso de Miss 17. Concurso del que acaban de anunciar que vuelve el próximo verano, después de la quiebra de la editorial y un largo tiempo de suspensión. Anda particularmente creativo nuestro guionista patrio.
Obviamente no hay prueba de nada y son dos temas na' que ver, unidos de pura coincidencia por un número... pero si me dicen que el 17 les quedó dando vuelta para lo que harÃan un par de años después, les creo.
[vÃa]














