Encontré mis tarjetas de celular de prepago. Por una época me sentÃa medio bicho raro por tener prepago Bellsouth. Aunque, por otro lado, en Bellsouth el servicio no estaba tan sobrevendido, además de ser una compañÃa cuyo fuerte siempre fueron los planes. O sea, prepagos Bellsouth habÃa. Pero los vendÃan tÃmidamente, por cumplir, o lanzaban promos por contratar un plan (te llevabas un prepago por poca plata o de repente gratis). También habÃa promos con las tarjetas de prepago: compra dos y llévate la tercera gratis, o bien convertÃan la de 3 lucas en $3.500 pero le ponÃan 4 lucas en saldo.
Cuando vino lo de Movistar y esa fusión a la fuerza de Telefonica Móvil y Bellsouth, se acabó un poco el buen servicio y fue como «ya, valimos...». Y también hay algo de eso aquÃ.
Caso especial el de la campaña de «pégate el 9». Son esos casos en que, a los que tenemos atención al detalle, nos llega a desesperar cada vez que simplifican demasiado. Para aumentar los números disponibles, todos los números ya existentes debÃan anteponer un 9. El problema fue que, cada vez que existe la posibilidad de entender mal algo, siempre hay gente que lo entiende pésimo y le empezaron a anteponer el 9 a TODO, incluso a lo que ya tenÃa el 9. Hubo una época en que recibÃa más llamadas equivocadas que llamadas reales. Era desesperante.
De ahà que tuve que cambiar número. Pero no sé si interesen más detalles.
Sip, los dosmiles fueron una época muy rara en algunas cosas.














