Una mascota que surgió de una parodia. El conejo Energizer.
Apenas expiró el registro del conejo de Duracell, en 1988, Energizer se avivó y registró el suyo. El motivo: parodiar a Duracell, que afirmaba durar más... que las pilas comunes de zinc-carbón. «Ésa la hace cualquiera» pensaron en Energizer. Luego del réclame parodia, lanzaron toda una campaña en la que su conejo (obviamente equipado con pilas Energizer) duraba más que cualquier otra cosa. Incluso irrumpiendo en los demás réclames, para lo cual inventaron otros réclames ficticios en donde meter a su conejo, como éste.
Duracell obviamente se enojó y volvió a registrar su conejo, afirmando que ellos lo habían tenido primero en 1973. Al final, el conflicto legal de la existencia de ambos conejos se resolvió extrajudicialmente en 1992, mediante una división territorial. En USA y Canadá, el conejo se lo quedó Energizer. En el resto del mundo, será de Duracell.
Sin embargo, y pese a dicho acuerdo, en Latinoamérica el conejo de Energizer se mantuvo por algunos años más, coexistiendo con el de Duracell. Porque, seamos francos, a quién le importa Latinoamérica.
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