Capri Frambuesa, porque en la vida hay sabores que nunca deben traicionarse... (1988)
- Por admin
- enero 19, 2026
Capri frambuesa. Para muchos, quizá, el mejor que hubo. Y a la hora de presentarlo, continuaron la saga del fanático de Capri que iba siempre a la defensiva y no iba a dejar que le pasaran gato por liebre. Un viejo que ya, pasado el tiempo, tenía hasta una modesta barra que lo seguía donde fuera (que, para fines prácticos, era la misma confitería de siempre) y que le celebraba todo.
Capri frambuesa. Quizá el más amado y extrañado de todos.
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El jugo que es un juego. ¿Le achuntaste? Cuando la habitual mecánica de juntar envases, meterlos en un sobre, escribir una respuesta, enviar ese sobre por correo postal y así participar, se invocaba en el nombre de lo que resultaba de un juego de Atari. Y la respuesta te la revelaban en el siguiente comercial, junto con dejarte invitado a otro juego.
En un mundo análogo en el que lo más tecnológico de la casa era una tele (y anda a rogar para que fuera "a color"), un Atari causaba furor. Y la posibilidad de ganar uno, "adivinando" lo que iba a pasar en un comercial de Fla-Vor-Aid... era un gancho potente.
Tengo sentimientos encontrados con Atari. Con Fla-Vor-Aid no, aunque en casa éramos más de Caricia y de Yupi. Pero no tengo ganas de seguir esa conversa.
Una de las reglas no escritas de este boliche (y que ha echado atrás subidas más de alguna vez) es que, si no tenemos nada bueno que decir de algo, no lo inflamos. Pero esto, de alguna forma, se salvó...
Un día le quisieron hacer un comercial al papel de lija. Lo había sido por años. Entonces le quisieron subir el pelo, ponerle aroma y envasarlo de una forma que no tuviera mucho que envidiar al resto. Y lo acompañaron todo con un comercial en la tele. Decentito y que bien te lo esperarías de un papel más caro. Ni con eso.
Legendario por su (áspera) textura. No lleguen a la casa con un rollo de papel de éstos como regalo. Es que la relación peligraría. De verdá que sí.
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Cuando revisamos el comercial del "Oh!" de Costa, o en una fecha cercana, o en otra plataforma, recuerdo que alguien mencionó esto. Lo mismo, pero en parodia Jappening con Ja. Al igual que el "¡A todo le pone ketchup!", tampoco lo recordaba, pero intuía por donde jugaron. Me quedé corto.
Esto no se podría volver a hacer ni de chiste...
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"Mami, el elefante tiene panties arrugadas igual que las tuyas..."
Con esto, aquí nos acordamos de varias cosas. Este comercial reinstaló en el lenguaje común el tener "patas de elefante" (y, de cierta forma, tiempo después, la frase "memoria de elefante") a propósito de esas panties con falta de elasticidad. La frase, al menos durante cierta época, dejó de referirse a los pantalones acampanados de los setentas y comenzó a ser usada para referirse a panties de mala calidad.
No sólo eso, sino que, en una nueva entrega de "A este boliche no le falta calle", fue uno de los primeros casos que vimos de imitación de un producto así de descarada. A estas panties las "imitaron" (por no decir una palabra más fea) a lo grande, con presencia masiva en ferias libres y en más de algún almacén de barrio. Obviamente, con un nombre parecido, pero replicando el slogan "Se fija en usted" y a un precio ridículo. Aún así hubo señoras convencidísimas de que estaban comprando la panty "que sale en la tele".
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Mientras otras compañías afilaban colmillos con el mercado masivo del celular prepago, Bellsouth llegaba a fin de siglo viviendo su mundo paralelo, o sea prepagos "por cumplir" y todas las fichas a los planes. Y, entre las cosas que inventaron en el mundo plan, estaban unos planes flexibles que rendían más minutos llamando a red fija o celulares de la misma compañía. Ni un misterio. Así se sacaban brillo e intentaban retener y ganar masa crítica.
Pero, en fin, da igual qué plan estuvieran tratando de meter. Yo de todo esto me quedo con el perro. Un perro que pololeaba por celular. Y que quería su privacidad también.
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Fósforos. Los clásicos Los Andes y Gran Andes. Yep, también tuvieron su comercial en la tele, en tiempos en que tenían que competir con una variedad de marcas... y calidades... y orígenes. Había fósforos de madera y de cartón, muchos importados y no siempre de buena calidad. Los "Andes" (y los "Copihue") eran los que nunca nos dejaban tirados. Sencillos, pero poderosos.
Hoy en día, aunque siguen siendo necesarios para muchos, hay soluciones más tecnológicas. Y los viejos fósforos Los Andes y Gran Andes pasaron a un lugar más secundario. Hasta se podría decir que quedaron corriendo solos.
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¿Quién trajo las figuras de los Simpson? Rochet. Pero no le alcanzó para traerlos a todos. Y en la época de full furor por Bart. ¿Querías a Lisa o a Maggie? Ahí tenís un Bart... en cuatro modelos. Y confórmate. Parece ser alguna versión argentina, en vista de esos textos intercambiables de Bart que, seamos agradecidos, no eran nada comunes en figuras de este tipo. O si no, juega con Marge, o con... ¡eso no era espuma de afeitar, Homero!
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Ya... se va el año y, obvio, se va con su top. Réclame, los top de 2025. Con un par de menciones honrosas no-Réclame... una de ellas más que duplicando su original.
¿Se va a repetir un año tan power como éste en el boliche? ¡Muy probablemente no! Esto así tal cual ya no da para más. Pero se pasó muy bacán.
Gracias, a los que nos quieren y a los que no tanto. Gracias. Muchísimas gracias.
Un clásico ochentoso. Había llegado la hora de lanzar los nuevos Miti Miti y a Dos en Uno, para variar, se le da hacer un musical. Con la parejita. Porque ahora había que presentar en sociedad los nuevos sabores, uva-tuttifrutti y naranja-limón, que se sumaban al menta-menta y al frutilla-crema. Nunca supe que hubo un naranja-limón. Con eso te lo digo todo.
Ya casi cerramos los Réclame. Y ahora sí, para variar, en el 2026 vamos a hacer cosas más choriflais. Lo vamos a intentar. Pero tranqui.
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