Ciertamente que hubo una serie de estos spots que duró por años (y de la que no me parecería nada raro si alguien hizo una compilación que ande dando vueltas por ahí). Noble lanzaba su rollo de 40 metros, siguiendo a las marcas más top. Y volvía a hacer uso del recurso que le había funcionado siempre: el negro que "contrastaba" con el color del papel y que hacía su pequeño show a propósito. Noble, el que le daba mais y no le pedía mais. La relación del personaje con la marca era tan poderosa que hasta formaba parte del diseño del empaque.
Hoy, esta serie de spots está archivada, cambiaron el rostro de la campaña por un chancho generado por computador, y dejaron atrás a un personaje conocido por todos. En nombre, obvio, de un cambio de percepción y de sensibilidades. Como lo que pasó con muchas otras cosas.
[vía]


0 comentan