Invocando una antigua frase habitué del boliche, yo sabÃa que ese réclame en el que un perro con las patas con barro salta a la cama, da vuelta la bandeja del desayuno y termina dejando todo manchado, tenÃa que estar en algún lado.
Mucho antes de la Eli, el Brisa 3 se presentaba como el salvador del desastre matinal, luego de que una pelota de goma terminó llegando donde no debió. Leche con chocolate, jugo, mermelada y hasta una tostada que, obviamente, cayó con la mantequilla hacia abajo, todos derramados.
Muy probablemente hubo una intención épica en todo esto, pero se desenfocaron de lo que lo hacÃa al Brisa 3 distinto. O sea, por eso después llamaron a la Eli.
Ni con eso.
[vÃa]


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