El jugo que es un juego. ¿Le achuntaste? Cuando la habitual mecánica de juntar envases, meterlos en un sobre, escribir una respuesta, enviar ese sobre por correo postal y así participar, se invocaba en el nombre de lo que resultaba de un juego de Atari. Y la respuesta te la revelaban en el siguiente comercial, junto con dejarte invitado a otro juego.
En un mundo análogo en el que lo más tecnológico de la casa era una tele (y anda a rogar para que fuera "a color"), un Atari causaba furor. Y la posibilidad de ganar uno, "adivinando" lo que iba a pasar en un comercial de Fla-Vor-Aid... era un gancho potente.
Tengo sentimientos encontrados con Atari. Con Fla-Vor-Aid no, aunque en casa éramos más de Caricia y de Yupi. Pero no tengo ganas de seguir esa conversa.


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