Ven que te cuento: Persigue al Correcaminos... ¿y también se lleva las ovejas?
- Por admin
- enero 03, 2026
La pantalla en blanco y negro no ayudaba. Y nos parecÃa raro esa "doble personalidad". Es que era otro personaje. Tan similar al Coyote, que casi pasábamos por alto cuando se saludaba por su nombre con Sam. Nop, nunca fue el Coyote.
El que se lleva las ovejas, tratando de que el perro Sam no se lo impida, no es el Coyote, sino que es el lobo Ralph.
El personaje de Ralph fue co-creado por Chuck Jones, inspirado en un corto de su compañero de estudio Friz Freleng, llamado «The Sheepish Wolf» (1942). Y fue exhibido en pantalla por primera vez en 1953 junto al perro ovejero Sam en el corto «Don't Give Up the Sheep».
Para crear a Ralph, Chuck recurrió a «reciclar» gran parte de los rasgos de Wile E. Coyote, pero con algunas diferencias: ojos blancos en lugar de los ojos amarillos del Coyote, ocasionalmente un colmillo sobresaliendo de su boca y, quizás, su rasgo diferenciador más notorio, una nariz roja, en lugar de la nariz negra del Coyote.
Aunque, al igual que el Coyote, Ralph también es un acérrimo consumidor de productos ACME, tiene distinta personalidad. Mientras el Coyote está obsesionado con perseguir y atrapar al Correcaminos como su misión personal, para Ralph, llevarse las ovejas es simplemente su «trabajo» cotidiano (por el que «marca tarjeta» y todo).
La decision de Jones de basarse en el Coyote obedece a una prueba personal. Jones quiso probar si podÃa crear el opuesto a los cortos del Coyote y el Correcaminos. El rival de Ralph ya no se estarÃa moviendo a gran velocidad todo el tiempo, sino todo lo contrario, con el perro Sam sentado quieto observando las ovejas. Según palabras de Jones, Sam «no se mueve: él está ahû.
Ya... se va el año y, obvio, se va con su top. Réclame, los top de 2025. Con un par de menciones honrosas no-Réclame... una de ellas más que duplicando su original.
¿Se va a repetir un año tan power como éste en el boliche? ¡Muy probablemente no! Esto asà tal cual ya no da para más. Pero se pasó muy bacán.
Gracias, a los que nos quieren y a los que no tanto. Gracias. MuchÃsimas gracias.
Un clásico ochentoso. HabÃa llegado la hora de lanzar los nuevos Miti Miti y a Dos en Uno, para variar, se le da hacer un musical. Con la parejita. Porque ahora habÃa que presentar en sociedad los nuevos sabores, uva-tuttifrutti y naranja-limón, que se sumaban al menta-menta y al frutilla-crema. Nunca supe que hubo un naranja-limón. Con eso te lo digo todo.
Ya casi cerramos los Réclame. Y ahora sÃ, para variar, en el 2026 vamos a hacer cosas más choriflais. Lo vamos a intentar. Pero tranqui.
[vÃa]
¡Cuida tu Merendina! Hasta que al final apareció. El ancestro medio olvidado del Chocman, pero en cuatro sabores en lugar de relleno de manjar. Raro que haya sido de Carozzi en lugar de ser directamente de Costa, aunque en su última época, al parecer, ni lo mencionaban. Ya, pero qué forma de comer era ésa...
Haciendo uso del clásico recurso de cuidar el producto para que no venga alguien y nos lo quite. Como "Si tus cuadernos son Rhein, cuÃdalos" de fines de los noventas. La misma idea, pero en pastelito.
[vÃa]
Los réclames antiguos en donde aparecÃa gente común tienen su gustillo. Gente común hablando en términos simples. Nada de pautas, nada de esquemas. Mostrar a la gente como es y ya. Recogiendo además lo que era Otto Kraus antes de su época de oro y de esas campañas infladas, antes de toda esa camada de juguetes insignia, de los Dondos, de los Goliat, el Pony Pong y la Tuga-Tuga, antes de Telejuguetes, antes de todo eso. Era simplemente una gran jugueterÃa, sin muchos brillos pero con mucha variedad, con juguetes para todo bolsillo, con un gran estacionamiento propio y, cuando la demanda lo exigÃa, atendiendo incluso en sábados y domingos, todo el dÃa.
AdelantadÃsimos a su época.
[vÃa]
El flan para volver loca a la familia más normal. Un flan tamaño familiar. Nunca fue un «flan de kilo» como alguien dijo, pero no lo culpo, porque la sensación de ser de kilo la tiene. Y si esto volverÃa loca a cualquier familia y hay que venderlo por la tele, por qué no invocar a... los «Locos Addams».
No sé si aquà en la década del 60 haber presentado la serie original como «La Familia Addams» hubiera resultado igual. Pero habÃa mucha licencia para cambiar nombres. En todo.
[vÃa]
Éste lo mencionaron en el de Baytalcid. Y el uso es el mismo, pero son compuestos distintos, aunque sirven para lo mismo. Las tabletas antiácidas Phillips (sÃ, con doble ele). Sin vaso, sin agua. Y aunque tuvo varios réclames durante la década, me da la sensación que éste es el que mejor se recuerda. En especial con ese efecto instantáneo casi inverosÃmil que elegimos creer. O reÃrnos.
Tres segundos demoró en hacer efecto. La tableta más rápida del oeste.
[vÃa]
¡ChinchÃn! Un clásico ochentoso armado con 2 pesos. Ese dÃa en que el Mauricio PeÅ¡utić promocionó por la tele a color el nuevo sabor de la sal de fruta ENO. Y, de paso, como que dejó una lección de vida. O sea, eso de no preocuparse de cosas que tienen solución.
De una amplÃsima trayectoria en teleseries, PeÅ¡utić también alguna vez hizo un réclame. Y nos dejó reforzado en el lenguaje común el «chinchÃn», que es como el «por favor» o el «¡Salud!» al brindar, pero en chino. Aunque en mi lenguaje del dÃa a dÃa ochentoso, recuerdo que se usaba más como «al chinchÃn», para referirse al pago en efectivo (me lo confirman, porfa).
En fin, (otra de) los chinos...
[vÃa]
Cuando las farmacias eran pocas y estaban en lugares bien puntuales, no como ahora que hay una casi en cada esquina. ImagÃnate que es diciembre y estás planeando los regalos de «pascua» y te entra el dilema de cuánto gastar en cada regalo… al punto que llega el mismo Diosito en una manifestación celestial a hacerte entrar en razón: «¿Te parecen cien pesos… demasiado caro?»
Hoy, con cien pesos ni un chicle.
[vÃa]









