Y ahora llega más publicidad superfunada. Esta vez, con Mademsa y su maravilla ochentosa que querÃa seguir estirando el chicle, la lavadora Margarita. Causaba tal revuelo el técnico llevando el artefacto por la calle, que una horda de soas, que se hacÃa más numerosa a cada segundo, salÃa persiguiendo al técnico, hasta que la compradora legÃtima recibió su Margarita y refugió al técnico en su casa.
Nobleza obliga, la Margarita no fue creación de Mademsa, sino que fue un producto de la italiana Ariston. Desconozco si eran ensambladas aquà o se importaba el producto terminado y se rebrandeaba. Pero ya en ese tiempo las compañÃas locales hacÃan esas cosas.
No se niega. En su momento fue divertido.
[vÃa]


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