26 de octubre de 2009

Fijostar


En la foto, el último grito de la tecnología: el nuevo "ultraportatil" de Movistar. (Fotografía de @fernastro)

Uno se imagina en una de las fantasías más fantabulosas, que se podría llegar y conectar el celular a la tele para ver los canales de su servicio de TV digital y adiós parabólica, o bien que al teléfono fijo le saliera una antena por detrás y chao cable, o que el computador ya no estuviera conectado a un módem y se le enchufara un celular o un pequeño accesorio vía USB para conectarse (espera, eso ya existe...). No, algo aún más freak: de la nada, todas las teles, computadores y teléfonos fijos se derriten y se transforman en una M fosforescente, como en su publicidad (¡qué miedo!).

No, algo aún mas simple: en la casa matriz española, decidieron que los servicios hogar y los servicios móviles compartirían una sola marca. Y el lugar para comenzar este gran cambio es... Chile. De la noche a la mañana, todos los servicios de Telefónica Chile pasaron a ser Movistar, igual que los móviles. Entonces aparecieron (y aparecerán) teléfonos fijos, TV digital e Internet "banda ancha" -cableada- de la gran M.

Chile, conejillo de indias de, si lo hubiésemos visto hace apenas unos 5 o 10 años, una locura. Razones: su madurez de mercado, su "orden" legal y su tamaño reducido, más "controlable" para revertir alguna mala decisión y que no afecte tanto. Eso por un lado. Por otro lado, implica la unificación de los canales de servicio de los dos brazos de la compañía española: los clientes tanto de servicios móviles como de servicios hogar serán atendidos en sucursales previamente Movistar como en las de Telefónica Chile que hoy se transformaron en Movistar. Todo esto también trae consigo la extensión del club de beneficios (Club Movistar) a los clientes de servicios hogar ex-Telefónica Chile. Y cual es el fin último: la convergencia. Algo que hace 5 o 10 años no era tan evidente, ahora sí lo es. Y pa' allá va todo el mundo.


Pero igual es frik. De partida, la marca: Movistar... "movi", o sea, móvil, pos. Bien raro parece en los tiempos actuales que servicios cableados lleven una marca que comienza con "movi". En el futuro quizás, cuando se hayan erradicado los cables y todo sea "movi". Ahora, es raro. Imagínate... un teléfono público "Movistar".

Vieja y querida "Compañía de Teléfonos de Chile", esa compañía que para contratar sus servicios había que inscribirse en una lista y esperar meses, esa empresa a la que sólo una pequeña "elite" podía acceder. Vieja CTC, sacúdete en tu tumba.

24 de octubre de 2009

Autoreverse: La Línea Chacotera



Siempre salían los mismos. Modelitos, sin duda, con mucho blablá ultra libreteado y cero cerebro. Nos mostraban cómo "se divertían" carreteando las noches de fin de semana en una mierda llamada "Línea Chacotera" (que perfectamente podría llamarse "estafa" chacotera porque la mugre valía $500 el minuto). Más encima cara la cochiná. Y los pelotas invitaba a la gente a llamar para hablar con ellos. Ja... bacán panorama.

¿Hay algo más loser que aparecer en la Línea Chacotera? Sin duda: verla. ¿Y algo más loser aún? Comentarla y grabarlo para la posteridad. Desclasifico un audio donde me grabé yo mismo, antes siquiera de tener un blog o de tener la idea de un podcast. Pelando la Línea Chacotera, obvio.


23 de octubre de 2009

Sol (Mi ventana)

Hace un tiempo tuve la idea de dar luz a mi cuarto. Era difícil, puesto que había que romper una gruesa pared de ladrillo y cemento. ¿Para qué? ¿Voy a ganar algo con ello? Pero había que hacer algo, estaba demasiado oscuro y le faltaba ventilación. En verdad no tenía ganas de nada. Me esforzaba por disfrutar mi oscuridad encerrado y solo en mi cuarto. Era mi solitario mundo. Pero podía sentirme orgulloso. Era mi lugar. Sólo mío. Podía hacer lo que quisiera... bueno, casi lo que quisiera. Había algo que quería tener, pero estaba fuera de los límites de mi cuarto. Me creí imposible de conseguirlo. ¿Cómo lo iba a obtener? Eso era para la gente que vive allá afuera y que no necesita romper sus murallas para montar inocentes ventanitas. Hasta que no aguanté más y, aunque muy lentamente, comencé a trabajar.

Un buen día mi ventana ya estaba lista. Pero la mayor parte del tiempo la cubría con una gruesa y enorme cortina. Sabía que si alguien se asomaba a ella probablemente no le hubiese gustado lo que veía hacia dentro. A mí no me gustaba. ¿Por qué iba a gustarle a alguien de allá afuera? Sin embargo, cuando estaba de buen ánimo, sacaba la cortina y así la gente de allá afuera podía ver mi mundo. Alguna gente pasaba por la vereda del frente y hacía como que no veía. Otra gente se reía. Y otra gente, después de ver que no estaba triste como en otros días, me dirigía un saludo. Me decían que saliera de mi cuarto. Me decían lo bonito que estaba el día allá afuera. Pero yo no veía nada, sólo nubes por allá y por acá. Cuando se ponían muy insistentes, yo trataba de salir. Pero no podía subir. Y más encima la ventana era muy chica, porque cuando la construí nunca imaginé que la usaría para salir. Hasta que a duras penas lograba pasar a través de ella y ver el supuesto "lindo día" que había afuera.

Me encontraba rodeado de gente, por todos lados. Sonreían, se divertían, se reunían, formaban grupos y parecían pasarlo muy bien. Me divertía mucho mirándolos. Pero luego comencé a sentirme idiota. ¿Por qué no estoy allá con ellos? Luego comenzaron a elevarse poco a poco. "¡Ven con nosotros!" me decían desde arriba. Yo intentaba elavarme, pero no podía. Así que los miré... hasta que desaparecieron ocultándose entre las nubes. Quedé sólo en la ciudad. Estaba triste. Quería irme con ellos, pero ya no estaban. Como ya se había oscurecido, traté de que en alguna casa me dieran alojamiento, pues no me encontraba en condiciones de volver a mi cuarto, pues estaba muy cansado y tenía que caminar cientos de kilómetros para llegar hasta él. Golpée puertas y puertas, pero nada. Así que no me quedó otra que caminar esa enorme distancia. Una música muy triste venida desde no sé donde me acompañaba durante el largo camino.

Al poco rato ya no veía nada, no habían luminarias y comencé a temer que posiblemente todo mi mundo hubiese desaparecido. Pero seguí caminando por inercia. Después de un largo rato de caminar vi un punto a lo lejos y comencé a avanzar más rápido. ¡Qué tranquilidad vino a mí cuando noté que el punto allá a lo lejos era mi cuarto! Aún estaba allí, no había desaparecido devorado por la oscuridad ni mucho menos. Entonces corrí muy rápido, no me importó lo cansado que estaba. ¡Qué entusiasmo era el mío al saltar por la ventana! Volví a mi espacio, el que había sido mi vida por mucho tiempo. Pero cuando me ví inmóvil y nuevamente encerrado, mis brazos cayeron de cansancio, volví a entristecerme y no tenía más ganas que de recostarme sobre mi cama. Sólo tenía ganas de dormir. Rápidamente mis ojos se cerraron y nunca me acordé de poner la cortina ni mucho menos de cerrar la ventana.

Al otro día, al despertar, vi una enorme luz entrar por mi ventana. Cuando logré ver bien hacia aquel rincón, pude darme cuenta del maravilloso día soleado que había afuera y de que alguien me miraba sonriendo. "Estuve mucho tiempo viniendo a mirarte sin que lo notaras", me dijo. Sus ojos brillaban de emoción y felicidad. Luego de no atinar a decir nada, le pregunté "¿A qué viniste?" Y ella extendió sus manos a través de la pequeña ventana, como queriendo alcanzar las mías. Miraba mis ojos. "Quiero ser tu amiga...", decía ella. Recibí sus manos, me acerqué a ella y agradecí su hermoso gesto. Que este día de Sol dure por siempre.

(Publicado originalmente en junio de 2002)

¿Cuántos ingenieros TI se necesitan para cambiar una ampolleta?

Como lo haría cualquier empresa consultora:

I Etapa: "Diagnosticando la situación".

Un ingeniero funcional que haga un levantamiento y diagnóstico de la situación, que trabaje una semana preparando un informe que indique que la ampolleta está efectivamente quemada y que el problema de carencia de luz en ese sector, provoca serios perjuicios a la compañía avaluados en US$ 100.000.000 año, por lo que pagar US$ 5.000.000 por la consultoría global es una bicoca.

Una vez aprobado el informe por la junta de la empresa consultora, se le presenta a la plana mayor del directorio de la empresa afectada, donde se exponen la posibles causas del cese del funcionamiento de la ampolleta dentro de las que se encuentran:

  • Fatiga de materiales. La ampolleta sobrepasó su vida útil (esto lo dijo el alumno en práctica y todos lo agarraron para el hueveo).
  • Mala asesoría previa. La anterior empresa consultora, dimensionó mal las características de la ampolleta, lo que le trajo a la compañía pérdidas acumuladas por US$ 35.000.000 por lo que pagar US$ 5.000.000 por la consultoría global es una bicoca.
  • Mala manipulación del personal. No existe una adecuada capacitación del personal encargado de prender y apagar la luz, por lo que se ofrece una capacitación de 40 horas dada por 5 ingenieros especialistas en "Encendido y Apagado de Luz", avaluado en la módica suma de US$ 150.000 "solo por tratarse de ustedes".

Una vez que el directorio aprueba el informe, se procede a la segunda etapa.

II Etapa: "Buscando la mejor solución".

Para encontrar la mejor solución se requiere la creación de una comisión conjunta compuesta por 5 ingenieros de la empresa consultora, (dos tecnológicos, dos expertos en procesos y el alumno en práctica que lo hacen pasar como experto en alguna huevada), y tres ingenieros de la compañía afectada. La comisión entrega la evaluación con 3 posibles soluciones:

  • Comprar una ampolleta de repuesto de las mismas características de la quemada (propuesta por el alumno en práctica, y todos los agarraron para el hueveo, incluso los ingenieros de la compañía). Costo de la solución: US$ 0.75.
  • Recablear todo el edificio para poner un sistema de seguridad contra ampolletas quemadas y comprar una nueva serie de ampolletas de bajo consumo y doble duración, con lo cual la inversión inicial de US$ 1.525.000 se paga en apenas 35 años.
  • Destinar un fondo de investigación para la creación de materiales alternativos de iluminación.

III Etapa: "Implementando la solución".

El comité aún no puede llegar a una solución y el proyecto "Cambiando una Ampolleta" ya se ha demorado 4 veces más de lo presupuestado y su costo se triplicó, pero los resultados optimistas indican que, para mediados del próximo semestre, se vislumbra una solución. Mientras tanto, el viejito encargado de la mantención del edificio, en conjunto con el alumno en práctica, con dinero de la caja chica, compraron una ampolleta y la reemplazaron, acción que fue severamente castigada con el despido de ambos ya que se saltaron todos los procedimientos establecidos y entorpecieron el buen funcionamiento del proyecto.

El costo total a la fecha es de US$ 15.000.000, pero existe una estimación de que el gasto puede aumentar en un 10%.

PD: La compañia se encuentra satisfecha con el desempeño de la empresa consultora, ya que han mostrado gran profesionalismo, compromiso y han sentido sus problemas como suyos propios.

Párense, mírense, elíjanse (no, Harvey, tú no)

Tengo sueño. No es algo muy interesante para ser contado en una columna y que todo el mundo pueda leerlo. Pero, considerando que todo esto es parte de un sitio web de juguete, no creo que sea tan grave. Al fin y al cabo, es una elección. Una dificil elección. Podría comenzar a escribir sobre lo que he pensado estas últimas dos semanas, sobre la misionera que estos días ha llamado mi atención y que ha desalojado de mi cabeza las preocupaciones de las anteriores dos semanas en que tenía controles, tareas y pruebas una detrás de la otra, todos los días -o casi-. Pero como alguna gente cree que soy real, y más de alguno ya debe estar tratando de descubrir a qué misionera me refiero -alguien del grupo, claro-, creo que no hablaré mucho de eso. Nunca me he dedicado mucho a dejar en claro que soy ficticio, pero creo que ya es hora de hacerlo. El otro día mi editor me dijo que Patty había leído mi columna y me había confundido con él. Quedé plop. Así que aprovecho de decir que no soy Willy. Soy ficticio.

El otro día en un curso formativo, entre los ratos en que discutíamos las preguntas del taller, caímos en el tema de los cursos que habíamos tomado. Y salió a la conversa el curso que había tomado el año pasado:

- ¿Elección de pareja y velorio? ¿Así se llama el curso, o no? - dije, dudando.
- "Elección de pareja y matrimonio" - me corrigió la más extrovertida del grupo.
- Yo lo pasé super mal en ese curso... hasta quedé medio traumado...
- Pero ¿por qué? - me interrumpió ella mirándome fijamente (cuando una desconocida me mira fijamente, aquello significa sólo una cosa: "¡úrgete!").
- Es que la primera clase, cuando nos hacen elegir a otros...
- Ah, es que la primera clase es muy entretenida; los profesores al final de la clase dicen "párense, mírense y elíjanse...". Aunque igual es duro para ser la primera clase...
- Yo ese día estaba medio triste y eso me hizo peor, me deprimió toda la semana... - dije.
- Pero las demás clases te gustaron, me imagino...
- Siiiii, claro... - y con esa mentira de más que me dan el Nobel.

La verdad es que esa clase en que nos hicieron elegirnos entre nosotros me sentí peor que basura. "Nosotros somos elegibles, tú no". Y me fui sin que nadie me notara, sin hacer esfuerzo. Pasé inadvertido en forma natural. Pero, volviendo a la clase del formativo del otro día, no sé muy bien el motivo que hace que me atraigan las personas extrovertidas como ella. Es de esa clase de mina que no ganaría un concurso de belleza ni nada parecido, pero que tenía "algo". Siempre cuando digo que nadie me elegiría como pareja por ser feo, me salen con esa. Llegar a los 23 con el historial en blanco. Suena triste. Es como si me hubiese perdido cuando era chico jugando a las escondidas y me hubieran rescatado ayer. Mientras tanto, afuera todo el mundo se divertía. Me perdí toda mi adolescencia encerrado en un liceo de hombres. Si llegara a tener hijos, no los pondría en un colegio que no fuera mixto ni aunque me pagaran. El mundo es mixto. No quiero que lo pasen como las h... -mal- al entrar a la universidad como yo. No quiero que su forma de tratar al sexo opuesto sea tan patética y frustrada como la mía.

A ver, hagamos un juego (sólo para damas, claro, no importa que nunca hayas salido elegida Miss 17 o algo parecido): Supongamos que te he visto desde hace algunos meses, y he podido darme cuenta -por opiniones de gente que ha pasado mucho más tiempo contigo- que eres una valiosa persona. Pasado el tiempo, para mí se hace demasiado evidente lo preciosa que eres, y no dudo en decirte que te quiero mucho. Tú te empiezas a alejar en forma disimulada y ante mi insistencia, me dices que no me crees porque en realidad no te conozco -¿y dónde está el problema?-. Entonces me tengo que guardar mis sentimientos y mis ganas de elegir en la vida se van a la cresta. En tres o cuatro meses más vuelve a pasar lo mismo con otra fémina como tú y así sucesivamente. ¡Quién cresta vive en forma plena así!

¿La misionera? ¿La extrovertida del otro día? ¿Patty? Déjenme descansar, por favor, si no fuese mucha la molestia...

Harvey Z.

(Publicado originalmente en junio de 2003)

21 de octubre de 2009

Prende la Antú: Papel Cebra


Amable lector, los orígenes de esto se remontan a la compra en febrero de 1972, por parte del gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende, de la Editorial Zig-Zag, a partir de la cual fundaron la mítica Editora Nacional Quimantú. Esta casa editorial se caracterizó por editar libros en tirajes masivos (de 50000 copias hacia arriba) y a bajo costo, tanto así que se dice que fue artífice de una verdadera "revolución del libro" en Chile. Su orientación fue llevar la "cultura" a todo el pueblo. Y si hubiera que medirlo con cifras, lo logró con creces: en tan sólo un año llegó a vender 5 millones de libros. Claro, cultura ideologizada, revolucionaria, marxista y yada, yada...

Hasta que llegó el golpe encabezado por la junta de Don Pino el año 73 y Quimantú fue cerrada por el nuevo gobierno. Los militares irrumpieron en las casas en busca de material relacionado a las ideas del gobierno caído y naturalmente que tomaron grandes cantidades de material impreso, libros y revistas, donde abundaba material de Quimantú. Y lo que no fue quemado, se lo llevaron a la planta de la CMPC (popularmente llamada "la papelera") en Puente Alto, donde fue triturado para convertirse en el nuevo producto estrella, el "Papel Cebra", un papel para envolver llamado así porque llevaba franjas pintadas y que fue furor entre los comerciantes.

¡Cuando poco se hablaba de reciclar y de ecología, los militares ya reciclaban! Mish... Y así transformaron un saqueo con tinte de ultraje... en un "regalo". Un carerrajismo notable, sin duda.

Al menos algo de todo ese papel tuvo un final digno y no fue transformado en papel confort.

Almacenero: Lista su compra, señora. Se la envolví en el nuevo papel, es un...
Señora: ¡Papel de regalo! ¡Y se parece a la piel de una cebra! ¡Oooooh!
Almacenero: Justamente, doña Rosita. Es el nuevo Papel Cebra, para que cada compra parezca un regalo.
Off: Papel Cebra, un nuevo producto de la Papelera.

20 de octubre de 2009

13 de octubre de 2009

Una nueva transición


Si llegó a este lugar buscando leer de radio o de tele, ya no va por ahí la cosa. Si usté me linkeó porque escribo de eso, simple: deslinkéeme. Por ahora, un tiempo de transición, de escribir de la vida, de todas esas voladas personales que sé que a usté le dan lata y que a usté, dama coqueta que me lee, saldrá arrancando cuando las lea (por lo cursi). Y de hacer trabajar el seso para lo que viene.

Todo esto, hasta fin de mes. Porque comenzando noviembre, vendrán cambios. Le daré un nuevo uso a este lugar. Si me leyó durante el verano pasado, ahí tiene una pista.

* Foto de hugovk (CC BY-NC-SA 2.0)

12 de octubre de 2009

Lo hago por ti


Y es cierto. No lo hago por mi. No lo hago por darle en el gusto a nadie allá afuera. No lo hago para parecer lo que ellos esperan de mi. No lo hago tampoco para funcionar mejor como un engranaje de la gran máquina del sistema. No lo hago para hacer sentir más cómodos a los demás al tratar conmigo. Tu lo sabes. Y si aún no, pues ahora sí. Ellos no son mi fin último. Ellos no representan el camino de mi felicidad. Ayudan en parte, pero no implican mucho. El fin último es ser lo que andas buscando. El fin último es que me veas como una opción. El fin último es dejar de sentir que nadie ha dado jamás un peso por mi como hombre. El fin último de todo mi esfuerzo es ser tu compañero, tu amigo, tu cómplice, tu paño de lágrimas y tu más ferviente admirador.

En resumidas cuentas, quiero ser el que intenté ser todo el tiempo. Mi tarea... es que ahora lo notes.

Te quiero.

* Fotografía de David of Earth (CC BY-NC 2.0)

Nuevo barrio, nuevo hogar

Y eso me decía la psicóloga. Que no estaba ocupando mi lugar, como profesional titulado, viviendo en una población. Con todo respeto hacia las poblaciones y la gente que vive en ellas, pero comencé a sentir que no me correspondía. Mi hermana fue la que dio el empujón final. Y de una casa con paredes con hongos y con una que otra gotera, pasamos a un cuarto piso de un edificio de departamentos. Pagando un poco más del doble, pero la diferencia salta a la vista. Definitivamente, es otra cosa.



7 de octubre de 2009

Chantódromo: Sutec, la universidad que escogería Homero Simpson


En las Amarillas, rubro Universidades, tienen el aviso más grande de todos. Una mentalidad como la de Homero Simpson no se la pensaría dos veces. "Si tiene el aviso más grande, debe ser la más importante... anda la osa...", diría. Ni la Chile ni la UC pagaron tanto espacio. El nombre: "Fundación Universitaria Sutec". Ni en pelea de quiltros me suena... "Sutec"... qué mierda es eso... ¿se fuma? Dice "Casa Central" pero no señalan ninguna dirección de algún campus, nada. Sólo un teléfono que si lo buscas en las Blancas no aparece nada (seguramente es privado). Más encima con fotos que parecen googleadas o pirateadas de algún sitio de universidad gringa. Ni sitio web tiene. ¿Una universidad de papel?

Peor que el Simón Bolivar, el Itesa, la sede de criminalística de la UTEM y el Instituto Aplaplac juntos. Perdónenme, pero esto es "LO" chanta. No tengo más declaraciones.

5 de octubre de 2009

¿Y ahora qué dije?


Ya sé que soy un desatinado en las cosas que digo, pero no te lo guardes. ¿Por qué nadie me dice a la cara lo que piensa de mí? ¿Por qué se lo guardan? ¿Por qué siempre me tengo que quedar sin una explicación? Por qué... Talvez pienses que me vas a herir.

Por favor, no te lo guardes. Dímelo.

* Foto de fotographix.ca (CC BY 2.0)

4 de octubre de 2009

Prende la Antú: Teleonce, el nuevo canal

A comienzos de los 80s, el entonces canal 9 de la Universidad de Chile decidió cambiar de frecuencia. Devolvió al Estado la concesión de Canal 9 y se pasó al 11, por "razones de marketing", para dejar atrás su pasado político (en relación a los días de la Unidad Popular en los que este canal fue tomado por sus trabajadores). "Teleonce, el nuevo canal" fue su slogan. De esos tiempos, algunos videos (año 1981).

Estos videos están en YouTube pero no permiten embedding, por lo que pueden accederse cliqueando la imagen respectiva. Aportes de servicioespecial.


Un comercial de Paper Mate que finaliza con la típica cartulina con un reloj análogo que usaban los canales para dar la hora en ese tiempo y durante toda la década de los 80s.


Así se anunciaba el comienzo de la programación para mayores, "una programación diferente, sólo para personas con criterio formado". Me llama la atención que la voz en off no diga que es para mayores de 18 o 21 años, talvez fue una regulación que se instauró después.


Por último, una cuña de Sandrino Castec, futbolista de ese tiempo y seleccionado nacional: "En deportes, prefiero Teleonce".

3 de octubre de 2009

Cuando la Isa se despide


La Isa me encanta. Es linda y hace su pega. Por eso me gusta.

Son las 6 con treinta. Los primeros empiezan a irse. Mientras leo el típico mail cacho de última hora, me doy cuenta que la Isa ya ordena sus cosas y se comienza a despedir del grupo. A veces pasa rápido y no alcanzo ni a verla. Otras veces, me levanto de mi silla a abrazarla. Pero son las menos. Casi siempre sale apurada y si se da cuenta que la miro, tiene ese gesto de llevarse la mano a los labios y tirarme un beso.

¿No es lindo que se despida así?

* Foto original de freestylegirlzz (CC BY-NC 2.0)

Hacia el cielo


Florida Center. En realidad, pa' la ubicación que tiene, este mall está más que decente. Harto menos flaiterío que el Plaza Prep... Vespucio. Los baños del Florida Center son limpios (de verdad me asombré), al contrario de los del Vespucio que no pueden estar más rayados y cochinos. Si hasta mocos pegados tenían. Ordaca.

Pero quise comer algo y me fui al patio de comidas. Por el ventanal, el tercer piso del mall dejaba ver una vista imperdible. Sentí irrefrenables ganas de ver si se podía salir y tomar fotos de la vista, pero no encontré la forma de salir. Miré hacia arriba y daba la impresión que el cielo fuera un toldo (en la foto). Me imaginé que en verano podrían sacarlo y se podrían ver hasta las estrellas. Si lo hicieran sería demasiado genial.

Sí, ya sé, soy un quiltro.

¿Alguien dijo Juan Carlos Bodoque?


¿Por allá atrás alguien? Ya me parecía sospechoso un capítulo entero de japos comprando el canal...