13 de abril de 2014

Retrotecno: el cartucho 8-track

Cartucho 8-Track con la cinta al descubierto.

Ya antes habíamos sacado a colación al Compact Cassette (cassette, para los amigos) y al RCA Tape Cartrigde. El primero, en sus comienzos pensado para grabación de voz y el segundo, derechamente para grabación de música. Sin embargo hay un tercer invitado que debutaba por más o menos esos mismos años, que fue pensado desde un comienzo para envasar música y que logró tener éxito. Ese fue el cartucho de 8 pistas o, por su nombre formal "Lear Jet Stereo 8"... pero los amigos le pueden llamar "8-track" o "eight-track", total, tenemos confianza.

Su nombre se debe a que fue creado por un consorcio liderado por Bill Lear de una compañía que existía por esos años, la Lear Jet Corporation, con el apoyo de Ampex (pionera en el desarrollo de cintas magnéticas de grabación), Ford, General Motors, Motorola y la disquera norteamericana RCA Victor. Eso explica lo de "Lear Jet". Lo de "Stereo 8" viene debido a que la cinta puede almacenar hasta 4 pistas stereo, o sea, 8 pistas en total. El primer diseño similar a esta implementación viene de los años 50, específicamente de 1952, inventado por un señor de nombre Bernard Cousino. Este diseño derivó en el "Fidelipac", el cual fue licenciado a otras compañías, una de las cuales lo presentó en 1959 en la National Association of Broadcasters o NAB por sus siglas en inglés (lo que sería un simil a la ARCHI y la ANATEL de aquí si fueran una sola asociación). El formato resultó tan práctico para lanzar publicidad y cuñas al aire que se mantuvo en su versión profesional en uso por décadas y sólo fue jubilado en los 90s, cuando el computador hacía su entrada en gloria y majestad en las salas de control. Pero no nos vamos tanto en el tiempo.

Bill Lear, ya en los años 40 había estado trabajando en un sistema similar, que usaba alambre en vez de cinta magnética, pero lo abandonó. Sin embargo, uno de sus colaboradores en Lear Jet, en 1963, creó el 8-track basado en un diseño de Earl Muntz lanzado un año antes, el "Stereo-Pak". La diferencia más obvia entre del producto de Muntz y el 8-track era que el Stereo-Pak era sólo de 4 pistas. Además, el cartucho 8-track no consideraba algunas piezas internas que el Stereo-Pak sí tenía, y metió piezas en el cartucho que en el diseño de Muntz estaban en el mismo reproductor, como el rodillo de goma. Finalmente, el nuevo formato vería la luz en 1965.

Otro cartucho 8-Track

Para que se entienda mejor, un cassette de los que conocemos lleva en total 4 pistas, ya que cada lado es un par de pistas stereo. Dos pistas por dos lados, cuatro. El 8-track, en cambio, lleva cuatro pistas stereo que se reproducen todas hacia un solo lado. Es como un cassette con 4 lados. ¿Pero cómo puede ser eso? A diferencia del cassette, es un cartucho de un solo rodillo y cinta de 1/4 de pulgada (más ancha que la del cassette) la cual era una cinta "sin fin". Sí, suena rara la idea de una cinta sin fin, pero estos señores en los años 60s lo hicieron posible. Y cómo: la cinta va saliendo del centro del carrete, pasa por el cabezal, el rodillo y vuelve a enrollarse en la parte externa. Cuesta entender la idea al comienzo, pero la cinta, en el lado de atrás, donde no hay nada grabado, lleva una capa lubricante que evita que se pegue entre capas en el rodillo. Cuando uno de los pares de pistas stereo llega a su fin, la cinta lleva una sección metálica que une ambos de sus extremos. Y ésa es la señal que le dice al reproductor de que debe cambiar de pista. El cabezal se corre a la pista de al lado y la reproducción continúa. En total, un 8-track podía almacenar originalmente hasta unos 46 minutos de audio, nada muy impresionante, pero hey, podías escuchar tu música en el auto. Ante el éxito del formato (ojo, en los Estados Unidos), con el tiempo comenzaron a aparecer reproductores y sistemas Hi-Fi con el reproductor incorporado para uso casero. Más aún, en la primera mitad de los 70s aparecieron sistemas 8-track con sonido cuadrafónico.

Reproductor 8-Track Hi-Fi para uso casero.

Se podría decir que la muerte del formato viene a causa de sus propios defectos de diseño como de factores externos. En sí, con el uso y el enrollar y desenrollar la cinta en el mismo carrete una y otra vez, el sonido que podía brindar la cinta se distorsionaba. A eso sumemos las condiciones de polvo, aire y calor dentro de un automóvil, las cuales también degradaban el estado de la cinta. Y si el cartucho se quedaba inserto en el reproductor, era peor. Más aún, mala idea fue la de no considerar el mecanismo que tenía el Stereo-Pak y que impedía que el reproductor se comiera la cinta, porque así ocurrió y más encima la cinta se soltaba. El rodillo de goma también se degradaba. El sistema de cabezal movible se desalineaba, lo cual causaba degradación del sonido especialmente en frecuencias altas e incluso se escuchaba el "fantasma" de la pista de al lado. Y sumémosle que además no se podían rebobinar. Todo mal.

Finalmente, fue el Compact Cassette quien le diera al 8-track la estocada final. Aunque la velocidad a la que corría la cinta en un cassette era la mitad que en el 8-track, lo cual suponía teóricamente un sonido de menor calidad, los cassettes eran mucho más pequeños que los 8-track, y además con posibilidad de rebobinar, con mayor capacidad, con cintas de tecnología más avanzada, mejores materiales e incluso incorporando las últimas innovaciones en reducción de ruido de la época, de la mano de los laboratorios Dolby.

Ya a fines de los 70s era raro ver una máquina 8-track en los últimos modelos de automóviles. Más aún, en la primera mitad de los 80s, la llegada del Compact Disc los hundió aún más en popularidad.

En este video se ve una máquina 8-track "en acción". Notar lo simple de su uso, toda vez que al ser un sistema diseñado para el auto, el conductor debía tener la menor distracción posible al volante. Se ve la entrada del cartucho, la palanca para cambiar de pista y el indicador de la pista en reproducción.



Y aquí tenemos a otro entusiasta del formato, quien ha incorporado una máquina 8-track a su camioneta del 2007 y nos muestra qué bien funciona.



Por último, hubo juguetes (¡juguetes!) que usaron cassettes 8-track. Este "robot" se comercializó en México y el mismísimo personaje "Chabelo" lo presenta: el robot "2-XL". Asumo que esto debió haber sido de fines de los 70s o comienzos de los 80s. Si quieres saber un poco más de qué manera se integraba el 8-track al funcionamiento del aparato, puedes revisar aquí. Advertencia sobre el video: bizarro.



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