20 de febrero de 2008

Los cómodos


- fotografía original de la_cola_de_mi_perro -

Ayer en la picá, un par de tipos venidos a menos conversaban de unas ideas de negocios con las que, talvez, pensaban salir del hoyo. "Lo que viene ahora es vender comodidad...", decía. Y tan equivocado no estaba. Porque, pa qué estamos con cosas, el chileno es bien cómodo. Si no me lo cree, vaya a tomar el Metro a La Cisterna como a las 7 y media de la mañana. Los hueones se lanzan como pirañas y hacen desaparecer los asientos de un tren completo en dos segundos. Y ahí va ese de medio pelo que se sentó y que se le iluminó el caracho y se sintió triunfador porque tuvo dónde reposar el poto hasta Los Héroes, lugar donde cambió de línea y volvió a ser de la plebe. Y su poto flácido quedó en evidencia, claro.

Hoy en la mañana volví a recordar ese concepto de comodidad. Subieron al Metro unos cuántos de estos tipos medios flaitongos con unos trajes de dos colores con la leyenda "Transportes CCU". Si no fuera por ellos, nuestra comodidad de ir al refri y sacar una gaseosa -o una chelita pa' los que toman- se vería seriamente comprometida. Pero ahí estaban y no llevaba 30 segundos de viaje, aprovechando que hoy no se arrojaron las pirañas y al fin me pude sentar, cuando de pronto, de la nada, aparece una señora con guagua al más puro estilo Carlos Pinto -faltó la pura neblina no más- y uno de estos iluminaítos, flaititos, me pide amablemente el asiento, haciendo señas con los brazos haciendo show para el resto de la gente. Le faltó gritar no más pa' hacer el show completo. Cedí el asiento, no sin lanzarle el caracho en seco. Al minuto después, se desocupó otro asiento y el flaitito me ofreció que me sentara, pero ni lo pesqué. Treinta segundos después, el asiento lo ocupó él.

Flaite, sí, pero hueón, jamás.

No sé cómo le irá al tipo de la picá, que se comía una cazuela y le daba vueltas con el amigo a esa idea de "vender comodidad". Lo que pasa es que al chileno le encanta aprovecharse del sistema, queriendo tomar vino de exportación a precio de garrafa, y queriendo viajar en primera clase pagando un pasaje de Metro.

Y te agarrai con uñas y dientes al asiento, porque pa' eso pagaste.

16 de febrero de 2008

Me robaron la noche


- fotografía original de tanvach -

Tercera vez que se repite el sueño. La caminata nocturna es recurrente. Siempre hubo algo que no me dejó. Cuando niño, porque era peligroso. Cuando joven, porque no tomo alcohol y que si no te tomai una chela eris terrible' weón. En la universidad, porque después de tal hora no hay buses y ese eterno miedo de quedar tirado en la Plaza Italia. Ahora, porque estoy solo.

El asunto es que, hasta hoy, no he tenido una sola oportunidad de darme el lujo -porque es un verdadero lujo- de disfrutar de una noche, con todo lo que ofrece: las luces, salir a comer a un lugar especial, caminar en un parque.

Odio tener que hacerme la víctima de todo. Pero insisto: a mí, me robaron la noche.

15 de febrero de 2008

¿Día del amorsh?


- fotografía original de PJFurlong06 -

En la mañana no vi nada. Cuando salí de la oficina a almorzar, como el edificio está dentro de una galería del centro, paso siempre por fuera de más de algúna de esas creaciones chilenas en donde el café lleva "algo más", y en la puerta de uno de esos antros, un corazón shulo con una flecha atravesada decía "¡HOY, 14 DE FEBRERO, DIA DEL AMOR!". Me pregunto a qué tipo de amor se referían. Una vez fuera, en el paseo Huérfanos, más de algun vendedor de flores de plástico aprovechándose del pánico. Pero, parejas de enamorados, aun absolutamente ná.

En la oficina algunos pocos salieron antes. Y la hora de salida fue puntualísima. Ná de quedarse en la oficina trabajando gratis. En la calle se comenzaban a ver incipientemente las primeras parejas y los primeros ramos de flores y globos metalizados shulos con forma de corazón que en la única circunstancia en que se ven decentes es acompañando a la gente linda. En la entrada del Metro Plaza de Armas, un par de vendedoras soportaba estoicamente de pie a la espera de vender los últimos ramos de flores casi marchitándose. Dentro del carro de Metro, vi uno de esos globos metalizados tamaño gigante a lo lejos hasta el transbordo en La Cisterna.

Pero el numerito del día fue el de una pareja de flaites subiendo la escalera de la salida del Metro Santa Rosa, en que el masho demostraba el "amorsh" que sentía por su huasha agarrándola por detrás con las manos un tanto más abajo de su cintura y con su "regalón" ahí, entre medio de los dos, super entretenido y bien cerquita.

Ja, día de los enamorados... ¡qué mierda!

11 de febrero de 2008

La Face-máquina del tiempo


- fotografía original de Cristián Carafí @ Facebook -

El que dijo que no pisaría engendros de redes sociales... llegó a Facebook. Y le gustó. Y alucinó. Y se embarcó en una suerte de máquina del tiempo en busca de amigos de todas las épocas. De reconciliación con etapas pasadas y con los errores que las hicieron terminar. De gentes que se aburrieron de mis palos de ciego y de otros que injustamente olvidé, hasta hoy. No hay mejor cosa que una foto -o unas cuantas fotos- para asumir que uno fue parte de las vidas de otros y que haber roto el nexo podría ser considerado hasta egoísta.

Mi primera semana de Facebook no ha sido más que para matar fantasmas. Y es tan simple: buscar en los profiles de los amigos, y en los de los amigos de los amigos y hasta lo que de la paciencia de profundidad, agregarlos y descubrir en qué estado quedaron las cosas. Descartar, la tarea ingrata. Y recuperar, que es lo que al final vale la pena.

9 de febrero de 2008

Séptimo piso, dos semanas, cuatro cafés por día


- fotografía original de JaulaDeArdilla [CC BY-NC-ND 2.0]-

De 8 y media de la mañana a 6 y media de la tarde es mi horario. Los viernes salgo más temprano. Ya van dos semanas. Y quedan tres más, aunque talvez sean varias más. Me pasé los años de u escuchando del amigo del primo del hermano del susodicho historias de explotación, de ser el receptor de todas las pegas cacho del resto. Aquí no. Soy uno más. Si me tardo 5 minutos en llegar por la mañana, no es un problema. Estoy contento con ellos y ellos conmigo. Me siento más digno. Pero hablo poco, socializo poco y eso me preocupa. A ellos también, a veces. El trabajo de esta última semana me sacó todo el miedo que me quedaba. Y a ellos también. A veces me veo como en un capítulo de Camera Cafe, con la diferencia que el café es gratis. Y amo el café y me hicé habitué de la máquina de café y de los cuatro cafés diarios que me mantienen sin parar hasta la hora de salida. Me tomaría cinco.

Ya van dos semanas. Y quedan tres más, aunque talvez sean varias más. Pero ya no como practicante. Por alguna extraña razón quiero hacer lo que antes temía. Trabajar. Hacer mi vida. Y me tinca que -por fin- hay chance.

3 de febrero de 2008

Piso 3 (o el asc3nsor as3sino)


- fotografía original de hokkey -
- ...y sabís que me subí al ascensor para ir al piso 3 y resulta que el ascensor primero subió al piso 9 y después bajó sin parar súper rápido al piso 0, se abrió y no había nadie...
- ¿En serio? ¡Qué susto!
- ¡Y bajaba super rápido, te juro, se me apretó la guata!
- ¡Qué miedo! A veces me dan miedo los ascensores...
Sí, dama, caballero, lolita, varón. Otra aparición del tres, y su eterna compañía cuadrada, el nueve. Conversaciones entre dos minas que uno oye a lo lejos en su puesto de trabajo -o debería ser más honesto y decir "de práctica" no más-, en un céntrico piso, tratando de ser un aporte en su tercer día de laburo, comprobando como el parcito hace de las suyas.

Y juro que no inventé ná. Por suerte estoy en el piso 7, porque si fuera el 3 o el 9, eso ya sería mucho...