17 de noviembre de 2008

Unloved Metro


No hay día que no me toque oir a alguien una frase del tipo "...el Metro está cada día más malo..." Y la verdá es que cada vez más se ven atrasos en la frecuencia, cierres de estaciones (aunque ya no tanto), estaciones llenas, gente de mal carácter, teles estridentes cuya programación es casi un 50% publicidad, pirañas tras el último asiento, bloqueo de tránsito en pasillos y hasta lanzazos, que ya paciencia queda bien poca. Antes no dudábamos en poner a nuestro Metro de Santiago entre los mejores del mundo. Ahora sus líneas invadieron la periferia y con ello la cultura (o incultura) de esta gente hace de las suyas: ascensores montacargas fuera de servicio, rayados, flaites con celulares reggetoneros "poniendo ambiente", sobacos jugosos a las 7 de la tarde, y un largo etcétera. Entonces hay gente que ya odia el Metro. Y el pobre ya se siente menos querido que nunca.

Si los panes de molde que debutaron en 1975 en la línea 1 hablaran, contarían que la gente los esperaba con gran alegría y entusiasmo. Distinta es la cosa ahora. Producto de un plan de transporte que lo consideró como una suerte de articulador suyo, los pasajeros aumentaron a más del doble, mucha de esta gente, desgraciadamente, careciente de una "cultura de metro". El servicio empeoró y los coletazos previos contaron hasta con la renuncia de su ex-gerente. Al final el Metro se chacreó. Derechamente.


Los 40 años de la empresa Metro no llegaron en el mejor momento. La nueva campaña del Metro viene precisamente al rescate de eso. O al menos, lo intenta. Porque ya el mensaje no es enseñar modales sacados de la biblia de la cultura de metro. Ahora el mensaje es reconciliarse con él y volver a quererlo y respetarlo tal como antes. El nuevo slogan es "te llevo bajo la piel". Porque aunque ya no nos agrade (como antes), lo terminamos usando igual. Nos carga que vaya lleno, y que nos tengamos que subir al cuarto tren que pase, pero en el fondo todavía le encontramos ventajas, los tiempos de viaje aún son más regulares que viajando en bus, es de todas formas más seguro, y un cada vez más corto etcétera, pero aún existente.


El Metro hoy, a 40 años de su fundación, te suplica cariño otra vez. Quiere que ayudes a cuidarlo, a respetarlo, como hace muchos años, cuando aún no era caótico, sus "pocos" usuarios agradecían sus futuristas tiempos de viaje.

4 comentarios:

  1. Ojalá que el Metro de a poco vuelva a ser algo de lo que fue hasta cuando partió el famoso Transcagazo.
    Saludos

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  2. Aunque se hable de los 40 años del Metro, aludiendo a la fecha de inicio de las obras y movimientos de tierra que llevarían a su instalación (el "hoyo del Metro"), se ha intentado enviar al olvido que su inauguración e impecable funcionamiento se inició en 1975. Otra obra innovadora y eficiente del gobierno Militar.

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  3. Jajajaja, mish! mi fotografía, me halaga que la uses (y que pongas los créditos).

    Yo tengo una relación extraña con Metro, pues siempre lo he amado, desde mis 5 años recuerdo que adoré andar en sus vagones modernos de la Línea 5, cuando entré al Instituto me di el trabajo de conocer todas las estaciones de la red, hice hasta trabajos sobre Metro.

    Pero si tú me pones a elegir entre microbús o Metro, prefiero microbús (jajajaj aunque también se debe a que soy un "master" en Transantiago... pero eso es un tema que no nos incumbe en estos momentos) porque la gente desconoce la oferta de recorridos (como el 213 por ejemplo) y me voy sentado, con 7 pelagatos más, estudiando o leyendo un diario, mientras en Metro a esa misma hora (mediodía) veo pokemones ponceando y gente sudada.

    El problema de Metro no es que haya empeorado su servicio, sino que se subió demasiada gente (sobredemanda) y es muy difícil poder otorgar la misma calidad de servicio para el doble de pasajeros en un tiempo de un año.

    Para mí, Metro sigue siendo superior en materias como tiempo de desplazamiento, modernidad y seguridad, pero el microbús gana en comodidad y este punto antiguamente también lo ganaba Metro.

    A mí me molesta, por ejemplo, que la gente opine "esta cosa no funciona (Transantiago & Metro) porque ni siquiera aportan para que funcione...", que la gente no pague, que escupa en los andenes y paraderos, que destruya los mobiliarios de ambos (rayones, paraderos, basureros, etc) y que no se respete el espacio del otro (punteos, manoseos, mal aseo, etc). Y como oigo más esas expresiones en Metro que en el microbús, me voy en microbús para ahorrar problemas (y curiosamente estoy llegando más temprano!).

    En resumidas cuentas es eso lo que puedo decir, mis saludos y gracias =)

    Ariel

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  4. No lo puedo creer... las cafeteras del metro, ya se veían viejas en aquellos años...
    El Metro murió con el Transantiago. El servicio es un asco... Yo viajo dos veces al día.. a las 6 de la mañana y a las 7 de la tarde... en la mañana es indignante la lentitud del servicio... se pegan en las estaciones sin ninguna justificación jugando con nuestro tiempo... En la tarde es insoportable el calor... apretados y sin ventilación, lo único que deseo es bajarme lo antes posible...
    Me indigna además el que aún usen esas máquinas del año de la cocoa, que son impresentables...
    La nueva campaña es patetica... una sinverguenzura y patudez que no se justifica...

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