29 de julio de 2007

A falta de cartas ñoñas...


En una escuela básica de comuna pobre y semi-rural como en la que estuve, naturalmente que había, pese a la falta de recursos, bastantes pasatiempos o juegos para la hora del recreo. Saltar la cuerda, el pillarse, el "caballito de bronce" (aunque a veces prohibido) y la clásica pichanga era de lo que más se veía. Cuento aparte son los colectibles. Cuando ni siquiera nos imaginábamos el concepto de "trading card" tan en boga entre los llamados "ñoños", otakus y similares de hoy, nuestros colectibles eran a veces las láminas del álbum de moda, aunque eran más comunes las calcomanías que venían con las golosinas.

Una negra sorpresa

Por esos días vendían, en el carrito afuera de la escuela y en los kioscos, unas paletas de masticable que en su interior traían una lámina raspable en la cual, luego de raspar el recubrimiento negro (que en esos tiempos se llegó a hablar de que era tóxico) aparecía uno de los tantos personajes de Hanna-Barbera. Recuerdo, en mi afán de tener más y más de esas láminas y llegar a tener a todos los personajes, haberme destrozado la lengua comiendo de esos masticables. Al final me recetaron un ¿desinfectante? de color muy oscuro con el que, cada noche y con una gasa, mi vieja me "pintaba" la lengua. Era como chupar un chupete koyak de día de brujas, pero sin disfrutarlo; muy por el contrario, susodicho "desinfectante" era más amargo que la cresta. No sé si habrá valido la pena, pero para alguien que no sabía jugar estas láminas con los amigos, casi la única forma de conseguir más y más era, naturalmente, comiendo más y más dulces. Y no las jugaba sólo porque no comprendía cómo había que golpearlas contra el suelo para que se dieran vuelta (y las que se dieran vuelta del montón eran las que uno ganaba). También estaba el intercambio "una mía por una tuya" pero casi nunca se podía hacer eso. Y era sólo por el afán de tenerlas todas, sin concursos parafernálicos ni teles a color, bicicletas o ataris como premios.

¡Estampitas!

Menos comunes al comienzo, pero tanto o más "jugadas", estaban también las láminas del album de moda. Eran pocos quienes coleccionaban álbumes, fundamentalmente porque la plata no abundaba y en esa desigualdad de condiciones pocos estaban dispuestos a gastarse la escasa plata de la cual disponían en un pasatiempo así. Pese a todo, los famosos álbumes tenían a sus seguidores y durante mi enseñanza básica (y en esa escuela) fue la última vez que vi un albúm editado por la mítica Artecrom, y recuerdo que llegaban vendedores de esa imprenta a hablarles de esos álbumes a todos, sala por sala.

Y todo por el pollo...

Pero luego de esta relativamente larga descripción de esos tiempos, hay un colectible por el que me obsesioné breve pero muy intensamente y que no se trataba de nada de lo que hasta ahora he escrito. Cierto día alguien del curso apareció en la hora de recreo con nada más ni nada menos que recetas de pollo. Eran los tiempos de "Coma Pollo, el trozo delicioso", y a través de las carnicerías de barrio y otras más grandes comenzaban a distribuirse volantes que enseñaban a la "dueña de casa" nuevas recetas para lucirse ante su familia. Pues bien, cierto día uno de nuestros compañeros (o talvez fueron más) apareció con un turro de esas recetas. Al comienzo las regaló y, luego de unos cuantos días, todos terminamos con unas cuantas en nuestros bolsillos. Y, al igual como las láminas de álbum o las otras, las jugaban. Yo no jugué ninguna y me las quedé. Y estaba feliz. Hasta había encontrado un pedazo de tabla que, junto con un clip grande, usaba para tener esas recetas ordenaditas sin que se arrugara ni una sola.

Pero como nada es para siempre y, luego de algo que sucedió y que no recuerdo, mis recetas de pollo desaparecieron. Entré a la sala hecho una furia y al borde del llanto. En un acto que me sorprendió, y enfrente de la profesora, cada uno de mis compañeros pasa por mi lado y me entrega sus recetas de pollo. Una vez que las tenía todas, ella me pregunta si ya me sentía mejor. Ya dejando el llanto, respondí que sí. O más o menos.

El trozo vergonzoso

Hasta el día de hoy no recuerdo que pasó con las recetas de pollo que había podido recolectar originalmente. No sé si me las robaron o si las jugué y las perdí, o si talvez las dejé olvidadas por ahí. Lo único cierto es que nunca más les presté atención (ni siquiera las miré) y ciertamente terminaron en cualquier lado menos en una cocina. Hasta hoy me avergüenza tanta alharaca y tan pelotudo final.

En resumen, fue un momento olvidable y patético que sólo una falta de tema pudo traer a flote luego de... ¿20 años?

26 de julio de 2007

Good news!

I've been preselected in 10 out of 11 companies I applied in the university fair to do my professional practice! And without job interview! Definitively things are going best than I expected to happen! I only have to leave my resume at the stands of companies that have preselected me, wait their responses... and that's it. The date is August 8th, at the university campus.

How to prepare a good resume is next. Do you have good tips for me?

Anyway... wish me luck, please!

23 de julio de 2007

Fotos que inspiran


Reglas de la casa

Si está abierto - CIERRALO
Si está en el piso - LEVANTALO
Si está sucio - LIMPIALO
Si está hambriento - ALIMENTALO
Si está triste - AMALO

Fotografía de ChameleonGreen

20 de julio de 2007

Sobreactuaron hoy


Sobreactuaron hoy. Se vendieron hoy. Nos cagaron hoy.

Indignación. Así tal cual. Indignación es lo que siento como chileno, que se nos pase a llevar, primero por los jugadores argentinos y sus caídas teatreras, al arbitro, ese alemán cabrón hijo de mil perras sarnosas que les compró todo, a la policía de ese país que se cree desarrollado pero que en su actuar son poco menos que neanderthales, que con la prepotencia que les da su metro 90 de estatura y su raza carepantruca trató a nuestros seleccionados peor que a delincuentes -por el sólo hecho de estar con su hinchada... que p*tas tienen en la cabeza y en el corazón esos matones canadienses rec*nchas de su madre-, a la FIFA, de cuyo actuar cada día me convenzo más que no es más que un negociado de hijos de mil perras que siempre en instancias de semifinales actúa al menos sutilmente favoreciendo al cuadro de mayor tradición ganadora, para hacer de los campeonatos un producto más comercial y al cual le puedan sacar un mejor precio.

Al hijo de perra del árbitro jamás le mostrarán el video del partido, jamás será amonestado. ¿Alguien en esa rancia FIFA evalúa a estos macacos cuando actúan mal? Señor Stark, su arbitraje fue asqueroso. Hágame el favor de usar la tarjeta roja para limpiarse el culo.

Fotografías: Yahoo / ESPN

19 de julio de 2007

Amor a medias tintas


A veces encontramos en el camino personas que nos hacen soñar con algo más, pero que se nos hace dificil distinguir la señal que dice "sí, menso, ella es". Y la vemos, talvez nos hacemos medios amigos o sólo nos toca verla algunas veces. Talvez no la conozcamos bien, pero en ese par de días al menos nos alcanzó el tiempo para notar ciertos rasgos, de belleza, de personalidad o como queramos llamarle, que se nos hacen sumamente especiales y, aún sin conocer el resto de su persona, nos dejan la idea metida entre ceja y ceja: ¿y qué tal si resulta que es ella esa persona especial que buscamos? Y aún luego de un tiempo, podríamos hasta descubrir eso que no sabíamos de ella y que definitivamente no calza con nuestro estilo de vida. Qué tal si esa persona es muy coqueta y chistosa y a nosotros nos encanta eso -perdón, talvez deba decir que a mí me gusta eso- y nunca habíamos visto nada igual en nadie más, pero el estilo de vida de sus amigos o sus hábitos de fin de semana no calzan con los nuestros, ¿diríamos de inmediato que esa persona ya no podría ser "elegible"?

¿Tendré un dilema de amor a medias tintas, o sólo una sensación de soledad que me predispone a ser menos exigente... o talvez mi estilo de vida parece anticuado para los tiempos de hoy y en verdad es ella "esa" persona que nunca tendré la capacidad de advertir?

¿O simplemente el encargado de poner el sello "es ella, gil" andaba copeteado -como otros por ahí- el mismo día en que tenía que trabajar?

Fotografía por Mr Karanka

15 de julio de 2007

Entendiendo al futbolista chileno


Y lo lograron. Por goleada, la selección chilena de fútbol sub 20 está ya entre las cuatro mejores del mundo.


Pero queda una gran pregunta por resolver: ¿qué cresta les pasa a los futbolistas seleccionados nacionales que cuando pasan a la selección adulta la cagan tanto?

La razón -en mi humilde opinión, por cierto- es requetecontra simple. El futbolista juvenil se esfuerza porque tiene ansias de estar arriba, de ser considerado entre los mejores, de jugar en los clubes top. No es ningún misterio el orígen humilde de muchos de ellos. Y llega el tiempo de armar una selección de juveniles para ir a jugar a algún campeonato afuera, los gurúes de nuestro balompié criollo toman lo mejorcito de las divisiones inferiores, arman un equipo, lo mandan a jugar como selección afuera y nos dan estas gratas sorpresas como la de hoy. Luego agarran fama, los piden desde clubes extranjeros, juegan afuera, se llenan de millones...

Pero cuando llegan a la selección adulta, muchos se la farrean por completo. Y el fenómeno es simple de explicar: el seleccionado de selección adulta ya agarró suficiente renombre y, como ya tiene un buen pasar y un buen sueldo cada mes, no se urge tanto en el logro de objetivos y cree que, con la plata que tiene, siente que puede darse la vida loca. Y se mete en farándula barata, sale a carretear hasta las tantas de la noche el día antes de un partido, mete prostitutas a la pieza del hotel, se pone farrero, borracho, toplero... En palabras simples, se transforma en roto con plata, que tiene tan poca cultura pero tanta plata que no sabe gastarla bien y se la farrea.

Sinceramente, el problema de nuestro futbolista profesional "de selección" es cultural. Y así como muchos estuvieron en desacuerdo en financiar con 290 millones de pesos más un sistema de transporte que para muchos no tiene remedio, si me preguntaran a mí y yo tuviera que ver en las platas del futbol chileno, no le daría un veinte a la selección nacional adulta mientras no cambien esa cultura huevona de farrearsela en cada campeonato. Dudo que haya plata del país más mal gastada que la que se invierte en la selección adulta. Me da bronca cuando me entero que un deportista de algún deporte no masivo se queda sin viajar a tal o cual campeonato en el extranjero porque hay que pagar el viaje de una selección de futbol mediocre.

Sin embargo, hay auspiciadores que de todas formas ponen las lucas con tal de que su marca se vea. Y no importaría que se farrearan la plata del sponsor, si no estuviera ese elemento triste y patético que es el hecho de que van en representación de Chile. Mala idea no sería quitarles la camiseta y mandarlos como la selección de Coca-Cola...

Por mí, el fútbol internacional representando a Chile y financiado con platas del país se acaba en la sub 20. La selección adulta, que se chingue.

O que se la paguen ellos... ¿que no tienen tanta plata?

2ª fotografía por calichozo

12 de julio de 2007

Los que se van solos


¡Los que se vaaaaaaaaan solos!

El inspector Fernando tomaba un megáfono y salía de la Inspectoría General rumbo a las salas de clase cinco minutos antes de la hora de salida. Y ése era el pregón. La instrucción para que todos quienes no eran pasados a buscar por sus viejos salieran de las salas, rumbo a sus casas. Yo no era de esos. Siempre tenía a mi vieja preocupada de mí y no me permitía ir ni volver sólo de ningún lado. Cuando ya se habían ido todos los demás, la señorita María Diza -en primero y segundo- o la señorita Patricia -en tercero y cuarto- nos hacían a todos los restantes formar una fila ordenadita y caminar hacia la salida, para luego quedarse en grupo junto a la profesora hasta que llegaran los papás.

Un día mi vieja tardó algo más de media hora en pasar a recogerme. Y la profesora se quedó conmigo todo ese tiempo. Mientras tanto, mis compañeros -de esos que se van solos- ya descansaban en sus casas con una taza de leche caliente y pan con mantequilla poniéndole un alambre a la antena de la tele para ver Pipiripao. O la teleserie de turno. Yo no.

Yo no me iba solo. Y no me fui solo a casa hasta quinto. Yo era de esos que, en los primeros días de irse solo, hacía parar las micros a mitad de cuadra y los demás se cagaban de la risa -y no se reían precisamente conmigo-.

A modo de justificación, me permito escribir que si durante esos años no me iba solo, era simplemente porque no lo necesitaba. Tenía una profesora que me retaba por mis rabietas, pero que me amaba por mi cara de niñito bueno y mi promedio siete a fin de año y estaba dispuesta a quedarse el tiempo que fuese necesario hasta que llegara mi vieja, que también me amaba y estaba dispuesta a ir a la escuela a buscarme las veces que fuera necesario.

Y ahora me pregunto si para vivir y lograr cosas hay que tener gente siempre preocupada de uno o mejor ser uno de esos huachos que "se van solos".

Diagnóstico final: luego de casi veinte años de eso, concluyo que me cuidaron demasiado. Sinceramente, pensé que para mí sería más fácil. Y, aún al día de hoy, no sé si me da para ser de ésos. De ésos que, por la vida, "se van solos".

Fotografía por fdo h

10 de julio de 2007

La nueva generación


Y los veo conversando entre amigos, la nueva generación, experimentando por primera vez lo que significa un examen universitario, comentando a la salida de la sala qué contestaste en la 4, viste, si al final era sen x * cos2 x, había que despejar arriba y abajo y estaba listo... Llegan al foodgarden, guardan una mesa, van a comprar. Pueden distinguirse esos mismos grupos de siempre, esas mismas minas cara bonita del grupo y esas que uno se preguntaba qué mierda hace ella estudiando Ingeniería. Los que en un semestre se hicieron amigos y siempre se juntan a estudiar. Y la raza está cada día más cuica. Y los puntajes subieron. Y si hubiese nacido nueve años más tarde y hubiese querido ingresar este año no lo hubiera logrado. Pequeñas historias que alguna vez fueron mi propia historia y que ya parecen lugares comunes, hoy las miro de lejos.

Pudo haber sido más triste, pero tuve tres años para aceptar que los amigos que hice en los primeros años ya estaban todos egresados, trabajando, algunos hasta desaparecidos. El patio fue destruido y vuelto a armar. La sala en donde usé un computador por primera vez ya no está. Del año en que yo fui novato ya queda muy poco. Fue como si hubiesen esperado que yo dejara las clases para destruir casi toda mi historia.

Pero ya el cuento es de la nueva generación y yo no tengo nada que hacer aquí.

Fotografía por V-9121

7 de julio de 2007

Copiar un template a la mala...


...es más que:

- Cambiar donde dice "Pretoriano" y poner el nombre de su blog.
- Cambiar donde dice lo de la licencia Creative Commons Chile y escribir que es una licencia de Creative Commons "Brazil"... pero linkeando a la licencia chilena (¿existe la de Brasil?)

Tambien hay que:

- Procurar que se vea bien.
- Sacar el badge que muestra mis fotos en Flickr.
- Borrar el link que lleva a mis comentarios.
- Y lo más importante: Procurar que nadie, ni el autor del template original, se de cuenta de la copia (es útil sacar primero el código de mi contador de visitas de Statcounter, su fresco'e raja).

Véalo con sus propios ojos y en su propia pantalla plana. Es que cuando uno dedica noches enteras a enchular el template y crear algo único, encabrona que otro mat'e huevas haga el llegar y llevar (y que ni siquiera mencione mi blog).

Aquí, el blog del COPION DE MIERDA.

Dios castiga, pero nunca a palos...

6 de julio de 2007

¿Será hora de comprar una tele?


Entremedio de programas mediocres, precios en televisores convencionales de los más baratos de los últimos años, un gobierno inepto que todavía se la corre con la elección de la norma digital (y se la va a seguir corriendo, acuérdese de mí), y por sobre todo, gente que aún no tiene idea de lo que se viene y que se entusiasma comprando el ofertón de la tienda de turno del LCD de quinientas lucas* que ni siquiera es de alta definición, su humilde servidor se hace la gran pregunta: ¿vale la pena comprar una tele hoy?


Si usté es un cuico high life y no le importa gastarse cerca de un palo* o talvez tener que comprar otro aparato decodificador en un par de años para al fin usar su nueva tele, vaya y cómprese su plasma o LCD de alta definición soñado. Y, si quiere, se las da de Kaka Morandá y lo hace mierda. Solo a la productora de un saco de huevas como él se le ocurre romper un plasma en vivo.

Pero si usté es de la plebe, comprenderá bien que uno de esos representa aún palabras mayores. Claramente hay dos opciones, una de ellas por las nubes y la otra por el suelo. Así que, o se resigna a uno de los de siempre (pero con pantalla plana) o se espera a que los changos se decidan por la norma digital a ver si (en uuuuuuuna de esas) su plasma soñado baja de precio.

Y si quiere, se endeuda a tres años y se compra el LCD de quinientas lucas*. Pero pa' quebrarse con los amigos no más.

Luca = $1000 = app. 2 dolares
Palo = $1000000 = app. 2000 dólares

3 de julio de 2007

Giving myself a present

Last week, I went shopping with my sister. After a half hour of viewing and thinking what watch should I buy, finally I bought a traditionally formal, not very expensive one. After all, I only wanted a watch that hasn't "for kids" appearance. Whatever, my new clock fulfills all that.

It's not usual for me to give presents myself. I have a great resistance to spend my own money. Soon this morning, I asked to my father if would be a good idea to buy a new 20-inch TV for myself. Although I have a TV tuner on my computer yet, I thought that having a "real" TV would be convenient for viewing TV and DVDs -my PC monitor is only 15-inch- and will help to spend less on electricity. In addition, it's supossed that the day I will leave home is coming soon, thus it's not a bad idea to start buying goods that will be part of my future home.

Although, I still thinking that having a girlfriend even in my life is definitively better than all that...

2 de julio de 2007

Dios le da pan a quien no quiere pan


     - Necesito parar por un tiempo, estoy cansado, insatisfecho...
     - A ver, explícate mejor porque no te entendí.
     - Es que siempre he estado rodeado de gente, pero me siento más solo que un deo...
     - ¿Mmmm... extrañas una pareja?
     - ¡Otro más! No, no es eso...
     - Pero cómo que no... ¡se te nota en la cara!
     - No, no es eso, tiene que ver con hacer lazos con la gente.
     - A ver, es que hay lazos y lazos...
     - No, te estai enredando más de lo necesario. Lo que me pasa es que podría contar con tantos amigos... Cada año en la u conocía gente re buena tela pero terminaba el semestre y ahí moría todo.
     - ¿Será que en verdad ellos no te interesan? Si te interesaran realmente, no los dejarías "irse", ¿me entiendes? No sé, no perderías la costumbre de saludarlos en el pasillo, te pondrías de acuerdo con ellos para inscribir las mismas secciones, no sé, siempre tendrías algo pensado... Pero se nota que no te interesan... Sinceramente, creo que retrocedimos...
     - A mí también me tinca. ¿Tú cachai un dicho que dice "Dios le da pan a quién no tiene dientes"? Yo lo cambiaría un poco. Diría "Dios le da pan a quien no quiere pan"...
     - Entonces en verdad no quieres amigos...
     - Es que yo ando buscando otra cosa.
     - Con razón estai solo, no estai definido en lo que querí y con razón nunca te atrevís a conocer en persona a alguien de ahí de esa hueá de blog...
     - O sea, si he conocido a unos cuantos, pero las cosas han terminado mal...
     - Bueh, como sea, la cosa es que tenís que olvidarte de esa hueá. Y defínete bien lo que querís, por si no lo hai hecho, hueón... o te vai a que'ar solo.

Fotografía de eyeliam

1 de julio de 2007

Hasta cuando cresta...


¿Se ha preguntado en su reflexioná nocturna si acaso en unos cinco o diez años más seguirá escribiendo en blog tal cual hasta hoy?

¿Ha conseguido eso que imaginó cuando comenzó? ¿Amigos de verdad, con los cuales hablar en persona, sentir afinidad y si todo va bien hasta enterrar las palabras luego de un tiempo? ¿Personas a las cuales no teme en invitar un café o planificar con ellos una salida o algo? Y en el caso que lo haya conseguido, ¿aún los conserva? ¿Le recuerdan aún? ¿De casualidad, con cariño?

Yo me hice esa misma pregunta de los cinco o diez años anoche, y ya tengo mi respuesta: ni a palos.

Fotografía de Fenchurch!