20 de marzo de 2016

Prende la Tele: Nubeluz - Yo quiero ser



Aún habemos muchos que pensamos que el mundo glúfico, ése donde con las palabras mágicas "grántico pálmani zum" entrábamos a una nube de fantasía llamada Nubeluz, fue de lo más fantabuloso que ha dado Perú y que conquistó a chicos y a no tan chicos (ahí no más la dejo, punto penal, el que quiera, que la chutee). El recuerdo más vivo de este fenómeno de comienzos de los noventas que tengo es el de un cumpleaños en el que hubo abundancia de música infantil compuesta por los éxitos de los incombustibles monos de Cachureos, del mamón Topo Gigio y, por cierto, del show infantil de moda, ése de las dalinas, cindelas y golmodis que aparecían en pantalla, los nubecinos allá y los nubetores acá. Entiendo que muchos que en esos años eran niños hayan estado pasando por esa pregunta ("¿qué seré cuando grande?") mientras a mí ya casi me tenían el camino trazado (entre paréntesis, NUNCA lo acepten, nunca permitan que otros les den la respuesta lista de lo que quieren hacer con su pellejo).

Y así como a Xuxa le cambiaron la letra de su canción, yo también me tomé la libertad de cambiar la letra de ésta. Y cada vez que la escucho pienso en una letra torcida: "Yo quiero ser traficaaaante, anarquiiiiista, yo quiero ser reggaetoneeeero, violadooooor, yo quiero ser asaltaaaante, terroriiiiista, yo quiero ser homiciiiiiida..."



Prende la Tele: Pipiripao (1987)



Describir lo que fue Pipiripao sería redundar en eso que toda una generación conserva como los mejores recuerdos de una época casi de oro y para lo que republiqué una columna de la fenecida "Zona de Contacto" en donde se cuenta gran parte de este hit televisivo llevado a cabo por UCV TV, el canal emblemático de la TV regional, el cual lo hizo a duras penas y -según algunos- montando enlaces de microondas con Santiago a través de la tecnología "tapa-de-olla-visión". En esos tiempos soplaba un viento fuerte y adios UCV. El proyecto de programa de TV infantil que en un comienzo era una mera continuidad para los "monitos" animados terminó siendo de esos espacios de culto que comenzó a sumar más personajes (además del títere que usaba Nicolini) como el Fantasma, Tongas, Chepito... hasta la incombustible Tía Pucherito paso por el espacio.

Ver también: Prende la Antú: The Z! True Chilean Story: Pipiripao

Desde hace algunos años el mismísimo Gastón Centeno (camarógrafo de UCV TV y responsable de la voz robotizada de Tongas) posee un canal de YouTube donde ha subido gran parte de su trabajo en TV y varios archivos de UCV TV (desde los años 70s hasta incluso su participación en los programas de Mundo Mágico en los 90s), extraídos desde su archivo personal o incluso desde los mismos originales del canal (sin pasar por la señal de aire). Una de estas joyas es esta intro de Pipiripao de 1987 que a mi gusto es la más chora y pegote, y en donde la única computación que usaron fue un Atari de la época. Incluso cuenta con la cuenta regresiva de la cinta master de UCV. Aportazo.

El Spot del Recuerdo: Confort (80s)



No será (en realidad, no fue) no el primero ni el último comercial ambientado en esa clase media a la que muchos dicen pertenecer, ni el más recordado. Pero éste tiene a su favor el que se trata de un producto cuya marca se transformó en genérico, tanto así que en el reciente caso de la colusión de las papeleras se llevó todo el peso. Es el papel Confort, pero el de verdad, el con c mayúscula, papel "marca Confort". Ver esto realmente transporta 30 años al pasado, en tiempos en que todavía no nos tomábamos tan en serio la higiene, y para darnos cuenta de eso basta ver el envase de una de las presentaciones de este tipo de papel en los ochentas: nada de sellado en plástico, sino que sólo un vil envoltorio... de vil papel.

En esos años en casa nunca usamos papel "marca Confort", primero porque era más caro y, segundo, porque no se justificaba para el uso que se le daría. En realidad nunca usamos papeles "de marca". 

Esto llenará de nostalgia a muchos. Tiempos en que aún era fuerte la figura de la dueña de casa que se preocupaba por todo y que la veíamos en el supermercado, dedicadamente eligiendo lo mejor para los suyos. Y, obviamente, eligiendo este incombustible papel cuya marca ha perdurado por décadas.


5 de marzo de 2016