22 de mayo de 2015

Prende la Tele: la Tomboleta


Hoy en la mañana compré un paquete de galletas en el Big John. Cuento aparte el que los precios en estos locales parezcan más un asalto a mano armada que otra cosa, el asunto es que uno siempre termina comprando ahí porque está “a la pasada”. Las ubicaciones de estos almacenes de conveniencia las escogieron con pinzas, justo para no toparse con el clásico “almacén de barrio”. El vendedor sólo me entregó el voucher de Redcompra. Rara vez me han dado boleta. Y nunca he reclamado. Prefiero que el IVA se lo quede el comercio en vez del Fisco. Últimamente ha estado bien trucha esa institución como para seguirle regalando plata. La gastan en puras huevadas. 

Pero retrocediendo en el tiempo, hace unos casi 30 años, el Fisco era divertido. Incluso se metió a crear concursos, como éste, introducido nada menos que en el programa más popular del momento, Sábados Gigantes. El jingle era: 
“Tomboleta, Tomboleta,
gane una casa donde usted quiera
Compre lo que compre pida su boleta
y cuando tenga treinta…
¡Gane con la Tomboleta!"
El asunto es que primero los concursantes participaban respondiendo preguntas, y el que ganaba esa ronda participaba por la casa. Cuando llego a alguna puerta o alguna reja siempre me acuerdo del juego de las llaves. No siempre recuerdo qué llave abre qué. Entonces tiro la talla de las llaves. 

Un día tenía que hacer una maqueta de una casa, y era bien divertido lo de cortar el cartón corrugado y hacer muebles de cajas de fósforo. Era genial. Luego pintar, y finalmente hacer el techo, que era sacar una de las capas al corrugado y que la forma de la capa de al medio fuera parecida a la de un tejado de Pizarreño o de zinc. La casa, a sugerencia de mi vieja, tenía la misma forma de las de la Tomboleta o, al menos, la que mostraban en la tele. Pero lo que siempre me mereció dudas fue que cómo podían tener la misma forma si la gente escogía en que ubicación geográfica la quería. ¿Una vez que la persona se ganaba la casa iban al terreno y la construían? ¿O era una casa ya construida y por la que el Fisco pagaba su valor? ¿Tenía algún límite de precio en UF? 

Mientras el Fisco no se ponga entrete de nuevo y regale cosas en vez de gastarse la plata como las huevas, no esperen mi IVA. 


21 de mayo de 2015

El Spot del Recuerdo: Calo Choc (1986)


En los ochentas, existían claramente dos productos "dominantes" entre los fortificantes para la leche: el Milo y, secundariamente, el Cola-Cao. Curiosamente, ni Nestlé (fabricante de Milo) ni Nutrexpa (fabricante de Cola-Cao) ofrecían leche líquida. Pero Calo sí, y seguramente con la movida de ofrecer este "Calo Choc", que en realidad no tiene nada que ver con el chocolate, sino que era leche y fortificante todo en uno, pensaron que la iban a hacer de oro. Y no fue la última vez que intentaron por ahí hacer lo mismo. Llegó la moda con Dimensión y Pert Plus de ofrecer shampoo y bálsamo todo en uno. Y luego, algo sinceramente olvidable como lo fue la Pistol Cola. Ninguno de ellos existe ya. Estas cosas las hacían para los flojos. Y, por lo visto, parece que no somos tan flojos después de todo.

Al final Nestlé con su Milo siguió reinando y Calo... en fin, Calo siguió vendiendo leche y esa abominación del demonio llamada "bebida láctea" más conocida como Super Calo. Y hay gente que la compra creyendo que es leche. Calo, no cambias.

Conociéndote #6

          - Ponte la 3 - le dije mientras iba a hacerme un café.
          - Bien movida la mina... aunque nunca me ha convencido tanto como canta...
          - Pero es pegote, entretenida, tira pa' arriba, ¿o no?
          - Bueno, sí. Pero ¿qué me ibas a contar?
          - Soñé con ella.
          - Ya, déjame hasta ahí. Nah, en serio... ¿soñaste con ella?
          - Yo sabía que un día iba a pasar. Fue cuático porque...
          - Pero ya, cuenta, cuenta, ¿qué soñaste? - me interrumpió, sonriendo. 
          - Estaba frente a mí. Primero la vi a la distancia, y mientras se acercaba seguía sonando la canción, mira, ponla de nuevo - le dije.

          Ella apretó un botón del control y la canción empezó de nuevo.

          - Y ella se movía y yo trataba de seguirle el ritmo...
          - Ya, pero hagamos cuenta que es tu sueño - dijo.

          Se levanta del sillón con su delgada figura y esos aros que nunca he podido ignorar. Cada vez que los usa me llaman la atención. Y esa risa que podría reconocer a kilómetros de distancia. Se comienza a mover y me pide que la siga.

          -  Ya poh, si vamos a hacer esto hagámoslo bien. Ya, muévete, no seai latero...

          Y ahí estaba, con esa amiga que no sabía bien si era amiga o algo más. Pareciera que ella hubiese querido. A mí me dió entre vergüenza y lata seguirle el juego, así como cuando me pidió que le cantara una canción de la radio. De eso ya hace mucho.

          - Ya, que eris fome - me dice.
          - Pero déjame seguirte contando poh...
          - Ya, y qué más... - me pregunta con un tono que no sé si era de lata o de curiosidad. No sabría distinguir. No entiendo a las mujeres.
          - Después de eso se acerca y queda frente a mí. Me sonrió. Era un poco más alta que yo.
          - ¿Así como yo? - me preguntó coqueteando.
          - Más o menos... Aunque igual tú...
          - ¿Vamos andando mejor?
          - ¿A donde?
          - Al cine a ver la película poh. ¿No habíamos quedado en eso?

Fotografía de epSos.de bajo licencia CC BY 2.0.

El Spot del Recuerdo: Jean Les Pins (1988)


No me vengan con cuentos. Existían los perfumes (carísimos)... y las colonias (típico regalo de cumpleaños, de santo, de Navidad, etecé, etecé, etecé). Pero, pese a ser un producto de medio pelo que aspiraba a vestirse de un status que no tenía, y dárselas de "eau de toilette" o, en su defecto, "eau de cologne", por la época, le resultó. Estaba la emblemática Coral (con comercial de Cecilia Bolocco y todo... ¡esto es del año siguiente a cuando ganó el Miss Universo!), o si no la Gelatti (carnet al -8) o bien esta mítica Jean Les Pins (pronúnciese bien a lo huaso, "yanlepán"). La estética es típica de los ochentas, tonos entre dorados y sepias, siluetas de mujeres echándose el producto tal si fuera agua mineral (saludos, Mr. Santis) y si sumamos el efecto borroso del video de esos años tenemos el ambiente perfesto.

9 de mayo de 2015

Radio Preto Podcast #6: Todo gratis



Internet fue por años el paraíso del "todo gratis". Pero comenzó a cambiar el aire -no sólo en Internet- y, lo que antes era gratis, ahora te costará un billete. O tu vida, literalmente. Servicios que hoy consideramos básicos, como una cuenta de correo electrónico, o de diversión, como videos o música, se comienzan a meter en tu bolsillo -y en tu vida- y ya les quedó gustando.

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8 de mayo de 2015

Las Aventuras de Sofía: Cuico

Alguna vez nos hemos topado con filántropos, animalistas, pacifistas o predicadores apoyando tal o cual causa. Es un hecho. Más de alguna vez hemos visto gente que comparte mensajes en las redes sociales por moda, por imitación, para no ser menos "persona" que los demás, pero no los siente. Está claro. Filántropos, animalistas, pacifistas o predicadores de cartón. Pero... ¿Qué pasa cuando juntas a un equipo realizador de una webserie en YouTube y una banda de rock independiente? Esto.

La música está a cargo de Alectrofobia. La realización, a cargo de Ignacio, Sofía y todo el equipo creador de "las aventuras de una chica normal y su hermano... no tan normal", ya habitués de la casa.

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