28 de noviembre de 2014

7 de noviembre de 2014

El Spot del Recuerdo: Golden Nuss


Ser un producto alternativo a uno bien reconocido por lo general es una posición no fácil. En el caso de los chocolates "-nuss", ¿necesito decir cual es el hiper mega referente? Pregúntenle a los similares al caldo Maggi, a la toalla Nova (aunque en papeles la cosa no es tan dramática) y a todos esos productos de marca propia que tratan de destacar en las góndolas de supermercado por el precio y, muy incipientemente aún y en casos contados, por otros factores como los intentos de identidad propia. Intentos. ¿Y qué puedes hacer para que te vean? Enganchar a la gente con humor. Luego le muestras el producto y sus buenas cualidades y listo. Si lo hiciste todo ordenadito y creativo, y te aseguraste de que se note bien la marca, misión cumplida. ¿Se me queda algo? Compasión, no soy publicista, ¿ok?

Muchas veces he dicho que, para regalar algo, lo más importante es que a la otra persona le guste el regalo. Pero muchas veces olvidamos que también es importante que no exista una tentación de quedarse con el regalo. Peor, que quien regala tenga un mal historial en esta materia. Y peor aún, como si todo eso eso fuera poco, terminar discutiendo con una... cosa, en este caso un objeto tan común y ordinario como un perro de taxi y sus sí y no. Con tanta distracción, da lo mismo el regalo, de milagro llegó a la fiesta. No me extrañaría que en el camino haya chocado el auto.

El Spot del Recuerdo: Disfrutab


Digamos que hay pocas cosas más ordinarias que un flato. Un erupto... o como quieras llamarle. Pero ya para que un rotito con pinta de Adrián de los Dados Negros y con un cacharro oxidado con flamas a los lados se dé el permiso y te trate de ordinario a ti y tu pinta elegante de traje y corbata, porque se te salió un flato, eso ya es mucho. Y por el otro lado aparece un señor con voz de FM para prestarle ropa al desafortunado emisor del flato. ¿Quién es el ordinario? No importa. Ríase otra vez con esta joyita.

1 de noviembre de 2014