19 de febrero de 2014

El Spot del Recuerdo: AFP Provida con Don Francisco

Ya tocamos antes el temita a propósito del comercial de una antigua AFP ya desaparecida. Y, tangencialmente, mencionamos Provida. Una AFP que nació jugando a grande y terminó grande. Más aún, con la figura de Don Francisco y el tino comercial que algunos le atribuyen. Como ya vimos a propósito de Alameda, esta AFP también jugó a "Por qué nosotros". La idea de esos primeros años era tangibilizar promesas. Por sus accionistas, su directorio, su solvencia, etcétera. Era la que se jactaba de haber capturado 400 mil afiliados en cuestión de meses e incluso inspirarle un chiste a Jorge Franco: "Le dicen la Provida... porque ya se ha afilado como a 400000 pericos ya..."

Eran tiempos sin letra chica, sin tantas rentabilidades ni exigencias normativas de publicidad. Era como una compañía más. Como el agua, como la luz, la AFP. Con concursos, actividades culturales y campeonatos deportivos. Eran tiempos chévere. Eran los tiempos en que había que promover "la nueva previsión".

Ahora ya sabemos cómo están. Todas.

16 de febrero de 2014

12 de febrero de 2014

El Spot del Recuerdo: Doña Clara en Teletón (1982)

Sí. Los vilipendiados aunque quitados de bulla productos Doña Clara nacieron, publicitariamente en la Teletón del '82. Y con un musical. "Acláreme quién es Doña Clara" rezaba una parte del spot. No pocas marcas han aprovechado la Teletón para lanzarse, más aún antiguamente en que no habían canales de cable y la Teletón era casi cadena nacional. La oferta inicial eran mermeladas, arvejas y salsa de tomate. A la usanza antigua, o sea, en lata. Eran tiempos dificiles y para la dueña de casa, que le dijeran por la tele que un producto "rinde más" y es "económico" y que más encima era sabroso y delicioso, era casi una bendición del cielo (y si no, vaya a ver el éxito que tuvo el té La Rendidora... lanzado por allá por esa misma época... creo). Sin embargo, hay que decirlo, la calidad siempre fue como final de cumbia, o sea "ahí no más". Las arvejas salvaban (aunque nunca me gustaron de tarro, tenían un sabor raro). Y de las mermeladas y salsas de tomate, le hacían honor a su nombre: aguachentas, "claritas", como ninguna.

Y el comercial, al final de tanto claro, aclaro, clara y demases, parecía casi trabalengua. Y "Don Francis", de hacer esto el '82, terminaría siendo 3 décadas después rostro de una compañía que, oh, se llama "Claro". Pero ésta no vende mermeladas ni salsa de tomate. Tal vez venda humo como todas las "telcos", pero no salsa de tomate.

"¿Le queda claro? Porque si no, de nuevo se lo aclaro..." ¡No, por favor!

10 de febrero de 2014

9 de febrero de 2014

El Spot del Recuerdo: Póngale caldo, póngale caldo Maggi

Pocas cosas más icónicas de los ochentas en televisión de nuestra larga y angosta faja de tierra (como diría algún siútico, ¿no?) es el caldo Maggi. Ciertamente que no es chileno, y si no me cree vaya a ver como en México, Perú, Colombia y hasta en Brasil (con Xuxa incluida) le hacen la publicidad a tan ubicuo producto. Y es que hoy por hoy no hay cocina que no tenga en algún rincón, y por muy selecta que sea la casa, alguna tableta de caldo Maggi. Ya alguna vez dijimos lo que estaba haciendo la competencia para contrarrestar la fama aplastante del producto de Nestlé, y es que no contentos con imponer en la memoria colectiva el clásico jingle "Pongale caldo, póngale caldo Maggi", también tuvieron que inventar la "Olla Millonaria", en la que se participaba juntando cajas y enviándolas por correo o depositándolas en los buzones de los almacenes (y fíjate que no sólo en Chile hicieron la gracia).

Honestamente, y pese a que era infaltable en una tanda publicitaria el concurso en donde uno tuviera que enviar en un sobre al "Clasificador-no-sé-cuanto, Correo Central, Santiago", jamás en mi prostituta existencia vi ningún buzón de ningún concurso en donde se tuviera que enviar tapitas, etiquetas, cajas, envoltorios o códigos de barras de tal o cual producto. Debí haber sido nacido y criado en un lugar lo suficientemente rasca como para ver algo de eso. 

Los comerciales básicamente te instaban a usar no sólo una tableta, sino dos, en a la cazuela, el estofado, el arroz... hasta al flan te decían que había que ponerle caldo Maggi. Especialmente, me gustaría ver cómo fue el ensayo del tercer comercial a continuación, en que la dueña de casa (que con tanto vestuario, peinado y maquillaje parecía cualquier cosa menos dueña de casa) se pasa de una mano a la otra la caja del mentado producto y cuántas veces le falló la puntería. Debió haber sido chistoso. Pero, definitivamente, ningún otro país tiene un jingle tan chévere como el nuestro: "Pongale caldo, póngale caldo Maggi".