18 de agosto de 2011

Prende el Plasma: La Mansión Rossa

Esperé para escribir algo del regreso de este singular personaje a la TV, esta vez, de pago. Talvez porque primero tengo que explicar por qué, como el perro arrepentido, volví a amarrarme a una empresa para tener más canales en mi TV. O talvez porque un día decidí desmarcarme y ya no escribir tanto de tele. Lo primero fue porque volver al bendito cable, esta vez con la compañía del frente, era una suerte de bomba de tiempo, de apretar el botón y pasar canales tratando de discernir cuál es menos mierda. Lo segundo, porque a mediano plazo quiero generar yo mis propios contenidos y ya no más wikipediar o sapear YouTube de vez en cuando.

Pero vamos a lo que nos convoca.

Un día cualquiera irrumpe en Via X el mítico personaje encarnado por Iván Arenas en fondo negro bailando. Después aparece otra promo con sus recordados complementos (Don Carter y Guru Guru), y de ahí en adelante fue un pasar de promos hasta lo que tenemos ahora: el querido profesor, con casi su misma vestimenta de los principios, en un programa diario y dando que hablar. Bastante que hablar. Con algo más de 25000 fans en Facebook y casi 10000 seguidores más en Twitter, estos tres personajes vienen a atar lo que quedó desatado luego de la difusión del famoso "video prohibido". Que no se fueron de Canal 13 por la difusión del video, sino que porque les bajaron el presupuesto, que no hubo una despedida de dicha estación, entre otras cosas, ha compartido Arenas en diversos artículos.

Luego de ver el primer capítulo de esta nueva etapa (y los que le han seguido), algo puedo opinar. Sin el "freno" de contenido para menores y ya eligiendo explícitamente envejecer con su audiencia, asumiendo que quienes lo vemos somos quienes cuando niños crecimos con él viéndolo los fines de semana, y dándonos cuenta, tanto ellos como nosotros, que el cuento aún cuaja. Las expresiones de Guru Guru y Don Carter, a veces de un doble sentido a propósito, nos parecen hasta naturales. La "gracia" de los personajes sigue intacta. Con un pie en el pasado, y asumiendo que el "profesor" no es precisamente un entusiasta de la tecnología han integrado otros "ingredientes" que no estaban: más formas de ver las cintas (metodos "modernos"), una pantalla LCD haciendo las veces de pecera y que se transforma en pantalla propiamente tal para ver los videos. Y hasta nuevos ambientes han integrado a la "mansión", como el cuarto de Guru Guru. Y, por cierto, el método para llamar por celular desde un "viejo" Nokia noventero.

Con todo, el concepto que me queda al final es el de la honestidad. Estos personajes hasta parecen más humanos y cercanos respecto a los que veíamos en el 13, época en la cual la mansión parecía una fantasía que se fue develando progresivamente: desde un espacio reducido quién sabe donde, luego bajando por un tubo a un subterráneo donde había un "monstruo", y luego la habilitación de ese subterráneo para terminar siendo el salón central de una gran casa de dos pisos (ni siquiera estaba el concepto de "mansión" aún). ¿Lo recuerdan? La ambientación de ahora sabemos que talvez no tiene esa mística (aunque trata en algo de recuperarla), pero contiene personajes humanos, al profesor con varios años más y varios problemas de salud según Don Carter, al "pájaro conch..." con el mismo disfraz de todos estos años y que ya denota su uso, y por cierto, a Don Carter, que ya no es cartero.

El tiempo pasa. Nos vamos poniendo honestos.

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