23 de febrero de 2011

El Gangazo

De éstos abundaron...
Esta última semana fuimos testigos -y muchas veces parte- de un chaqueteo masivo ante la idea de que el otrora fracasado humorista Oscar Gangas, luego de 13 años pisara nuevamente la Quinta. Abundaron los memes de chistes fomes que, presuntamente, serían parte de su eventual segundo fracaso festivalero. Pero el resultado final estuvo lejazo de aquello que se pensaba. Sendas antorchas de plata y oro premiaron una rutina plagada de garabatos y regadas alusiones a temas sexuales, incluyendo chistes homofóbicos.

Había una vez una ochentera película de viajeros en el tiempo en que el personaje más joven a menudo cuestionaba los planes que su amigo, un viejo científico, ideaba para viajar a tal o cual época. Se apresuraba a decir que al ir a toda velocidad se estrellarían contra los indios pintados en la pantalla de un autocinema o caerían a un precipicio al llegar a un puente no terminado. "Estás olvidando la cuarta dimensión", le respondía el Doc.

No sé cuáles son las otras tres dimensiones, -pensarlo me quitaría buena parte de las horas de sueño, y mañana es día laboral como cualquier otro, así que no way con eso-, pero sí, me atrevería a hablar por la gran mayoría de la gente, al decir que nunca vimos la apertura editorial del ahora canal organizador, Chilevisión, como un factor que pudiera acarrear efectos radicales.

En efecto, esta versión de nuestro vilipendiado Festival de Viña es sin dudarlo la que tendrá la mayor libertad editorial que se recuerde. Antes, con TVN en los 70s y 80s organizándolo, no se podía hablar del gobierno ni emplear vocabulario vulgar por los tabúes de la época. Luego con la llegada de la democracia, se decidió licitarlo y así el certamen pasó a manos de Megavisión y luego Canal 13, estaciones de lineas editoriales marcadamente conservadoras.

Con la batuta en manos del ex-canal universitario, cuya misión actual es entretener al vulgo y ganar harta plata, hay pan y circo a raudales, incluyendo con esto contenidos y maneras de hacer humor antes prohibidas.  Las mismas que en su rutina de 1998, Gangas aseguró que no tenían por qué ser el camino único, apostando por un humor "blanco". ¿Decisión del propio Gangas o restricciones de la época? Lo cierto es que el pastelero es mejor haciendo pasteles que cualquier otra cosa. Así también, quedó claro que Gangas es un humorista, -a ver, cómo decirlo- ¿"picaresco"? ¿simplemente "vulgar"? ...y el humor blanco no le sale. O ya no hay público para eso. O simplemente un asunto de haber estado en el tiempo y lugar equivocados. No sé.


Así con la línea editorial, esa pequeña gran restricción con el poder de transformar una pifiadera monumental en un triunfo épico. Para pensarlo.

1 comentario:

  1. Por eso echo de menos humoristas de verdad, talentosos como Kramer o el Coco Legrand. Si la única manera que tienen de hacer reir a la Quinta es con la ordinariez, mejor no tener humor en el Festival. No me parece un lugar para este tipo de humor, que vayan a Morandé o una revista...

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