29 de septiembre de 2010

Preto al Paso #23

"Sobre el pequeño planeta del principito bastaba arrastrar la silla algunos pasos para presenciar el crepúsculo cada vez que lo deseabas...

— ¡Un día vi ponerse el sol cuarenta y tres veces! - dijo el principito.

Y un poco más tarde añadió:

— ¿Sabes? Cuando uno está verdaderamente triste le gusta ver las puestas de sol.
— El día que la viste cuarenta y tres veces estabas muy triste, ¿verdad?

Pero el principito no respondió."

- Fragmento "El principito" de Antoine de Saint-Exupery

26 de septiembre de 2010

Qué significa que twittee un punto

Cuando se cumplía un mes del terremoto, por twitter se difundía un pedido que consistía en twittear un punto el día 27 a las 3:34 AM. A esa hora dormía, así que era dificil que lo hiciera. Pero decidí que adoptaría ese comportamiento cada vez que me sintiera mal por algo, un bajón, una desesperanza de algo, un mal sentimiento en contra de alguien o algo. En definitiva, para expresar cualquier sentimiento o pensamiento que no sea grato, que no me deje paz y que no sea buena idea expresarlo abiertamente.

Así que eso significa el punto, tanto en un twitt como en una actualización de estado en Facebook. No sé si servirá o no y desconozco si hay más personas que lo hacen. Pero me deja una sensación menos mala que si me quedara callado.

23 de septiembre de 2010

14 de septiembre de 2010

Mi NES vive

Cuando leí que Super Mario Bros cumplía 25 años desde su lanzamiento en 1985, no me quedé nada indiferente. Con Mario conocí los videojuegos. No alcancé a ser de la generación del Atari, llegué tarde a eso. Incluso llegue tarde al mismo NES: recién tuve la mía en 1994, bastante tarde considerando que hace 3 años Nintendo dio el batatazo en el mundo de los 16 bit con su Super NES. De hecho fue por ahí por donde comenzó la historia y como llegué a tener mi primera consola.

En la tele ya había mucho de Nintendo dando vuelta, promociones en que regalaban consolas o juegos por juntar tapas de yogurt. Por ese tiempo acostumbrábamos ir de visita a casa de unos tíos. En realidad no eran tíos, sino que gente que vivía en la pieza de atrás de la casa de una tía. Eran un matrimonio joven con dos niñas mellizas, que les decíamos "las monitas" porque eran morenitas y andaban inquietas moviéndose y jugando todo el rato. El padre era, por lo poco que recuerdo, técnico informático y si bien no abundaba el billete, sí podían darse algunos lujos, teléfono, su tonta tele de 21 pulgadas (que en ese tiempo eran caras) y varias otras cosas, incluyendo una consola Super NES. La primera vez que jugué Mario fue en esa casa. De otro mundo.

A los pocos meses, gracias a un crédito de cierta tienda (que en esa época su tarjeta era dorada y salía una foca) mi viejo se entusiasmó y nos regaló una NES. ¿Por qué una NES y no una Super NES? Porque mi viejo no tenía idea. O porque justo en esa sucursal no habían Super NES. Recuerdo que habían tres consolas a la venta: la Sega Génesis, la NES y... créalo, en el '94 aún vendían ¡una Commodore! Y como yo era novato pa esas cosas, me quedaba contento viendo un mono que se moviera. Y si ese mono era Super Mario, genial.

Pasaron horas, días, meses de diversión y adicción sólo con el juego que traía la consola, el mítico pack doble con SMB y Duck Hunt. Tan adicción resultó ser, que mi viejo, para que yo no jugara, un día se llevó el juego, con tan mala suerte que se metió un boleto de micro en la funda. Así, para cuando nos levantaron el "castigo", al meter el juego de nuevo a la consola, el boleto quedó trabando los contactos. Un par de contactos se deformó y previendo que el arreglo no saldría barato, al final mi viejo le metió un cuchillo de cocina para enderezarlos. Y si bien no quedaron perfectos, al menos no hacían contacto y permitían jugar otra vez.

Hoy al llegar al departamento fui a sacar la enorme caja azul donde guardé la NES cuando dejé de usarla. De primera no prendía. Al poco rato me acordé que el transformador original se había quemado, pero tenía otro transformador universal que aunque no daba exactamente el rebuscado voltaje de 8.5 volt (daba 9), sirvió igual. Y funcionó como el primer día.


Y recordé épocas cuando no andábamos detrás del famoso chip para jugar copias piratas (porque simplemente no existía la piratería de juegos) y que, cuando se quedaba pegado un juego, no era por culpa de un rayón en el disco, sino que era por el polvo y soplábamos los contactos del cartucho (aunque las instrucciones decían e insistían que eso no debía hacerse), y los avances en los juegos casi nunca podían guardarse, y en los pocos juegos que se podía era gracias a un chip y una pila dentro del cartucho, y si te condoreabai y apagabas la consola sin apretar RESET, se borraba todo. Aunque a veces no pasaba nada. La tele que había en la casa en ese tiempo ya no funciona. Pero la consola aún vive. Como en su primer día.

Y los juegos se disfrutaban mucho más, porque eramos mucho más conscientes de lo que valían y costaban. Aún me acuerdo cuando quería que me regalaran el SMB3 y lo vimos en una tienda a 15 lucas.

Y 15 lucas era caro. Nooooooo, mucha plata.

Preto al Paso #21

"Me encantaria trabajar generando ideas, pero no tengo muchas esperanzas de que eso ocurra. La vida es mas charcha que eso. "

- Marco Silva

7 de septiembre de 2010

1 de septiembre de 2010

Mis Dos Chauchas: No nos des nuestro 20% de cada día...

La industria añeja asume realidades del mundo añejo para seguir dando aletazos y así mantener su modelo de negocio añejo y anacrónico en pie.

Hey, guashito, esta ley es más retrógrada que la cresta.

En serio, piensen un rato con la cabeza qué pretenden. Esto es pa la realidad de los años 60, cuando casi no había segmentación y las radios AM que existían ponían de todo. No puedes aplicar una obligación de porcentaje al aire de música nacional en los tiempos actuales, en que las radios están segmentadas, y es más absurdo aún si se incluye el 5% de folclor. De verdad, no me imagino que radios como la Infinita o la Duna se larguen con un programa folclórico, porque simplemente se desperfilan.

La industria añeja asume realidades del mundo añejo para seguir dando aletazos y así mantener su modelo de negocio añejo y anacrónico en pie. En serio, no quiero parecer pesado, pero veo en las noticias hablar a la Denisse (esa vieja más de 15 años que no se pone de moda con un disco), y me pregunto que cresta hacen hoy los artistas y unos cuantos políticos apoyando y aprobando una ley para una realidad de hace 50 años. Mejor que trabajen y no se dediquen a estar tirados de guata al sol viviendo de sus discos antiguos y esperando cobrar esa plata trucha por concepto de "derecho de autor". ¡Trabajen! ¿Se acuerdan lo que era eso, trabajar?

Y los políticos payasos que en la sesión del Congreso marcaban el ritmo de cueca, piensen un poco con la cabeza (la de arriba) qué cresta es lo que de verdad están apoyando. Mejorar la educación no va por hacerles más horas de clases a los pinguinos. Con la música es lo mismo: mejorar la producción nacional no va por darle más bombo en la radio. Hay que hacer música buena, que se imponga por su calidad y no por una ley que obligue a las radios a darle más o menos tiempo al aire. Imponer es nefasto y ya pasó de moda hace rato. Insisto, artistas nacionales, los queremos haciendo buena música que se venda sola y guste al público por su calidad. No queremos seguir escuchando sus discos añejos. Acuérdense de lo que significa trabajar y pónganlo en práctica. En buena.

Cuando uno escucha de todo, se da cuenta que la parrilla es más que un puñado de radios vendiéndose a los sellos y sus payolas. No voy a desconocer que eso existe (si no, asómese a ver qué pasa con radios de rotación fuerte donde le dan como bombo en fiesta a los popstars de turno). Si quieren controlar eso por la vía de imponer un cuoteo, con un 20% no les alcanza. Y por otro lado, imponer un porcentaje mayor para una industria musical chilena en pañales y que no lo vale (duro, pero cierto), eso ya sería digno de país bananero. Y los cuoteos son tan nefastos como las imposiciones: basta ver cómo se han armado los gabinetes de gobierno, preocupados más de poner políticos de los distintos partidos en porcentajes fijados para que ningún zángano ponga mala cara... en vez de mandar a los zánganos de PLR y traer a gente que haga bien la pega. Aquí es lo mismo.

Más aún, lo que van a tender a hacer las grandes cadenas radiales si esto se aprueba y llega a ser ley, es que no van a querer innovar y van a tirar al aire a los mismos de siempre, a los Alberto Plaza, a los Pablo Herrera, a las Myriam Hernandez, yada, yada... Pensar en que le van a dar cabida a artistas independientes es una UTOPIA por donde se le mire. Las radios comerciales están pa ganar plata y van a favorecer a los sellos grandes, pero ahora con artistas nacionales de sus catálogos. Los mismos de siempre.

Si tiene algún reproductor multimedia y un computador a su alcance al cual conectarlo para cargarlo con música, siéntase afortunado. La mayoría de Chile no tiene su suerte y de aprobarse esta ley en el Senado, se tendrán que mamar que otros decidan por ellos.

Por la buena música, venga de donde venga.