19 de mayo de 2010

Lo peor que podrían decirme

Me siento solo. La porfiada manera de sortear la vida, alejando a mis antiguos amigos, comienza a mostrar sus primeras consecuencias. Personas que alguna vez fueron básicas en mi vida, hoy solo se me cruzan como recuerdos de tiempos mejores, de tiempos mas tranquilos en donde la única gran misión era ser buen estudiante. Porque mi vida afectiva siempre fue un suplicio, algo de lo que había que mantenr distancia, no fuera cosa que por una sonrisa cómplice de ella olvidara otras cosas "mas importantes", como por ejemlo estudiar para ese control de Calculo y, al fin, a la tercera oportunidad, pasar el ramo. Y porque aun sigo pensando en que mi paso por la universidad fue, con todas sus letras, una época de mierda, es que siento que lo que se transmitió fuera de mi no fue lo mas acertado, lo mas idóneo, lo mas identificable con lo que podría entenderse como una "buena persona". Y lo confirme gracias a un invento que en su momento odie: Facebook. Con Facebook descubrí en forma fácil y rápida que había gente que no le interesaba saber nunca mas nada de mi, de mi vida, de lo que he vivido y conseguido. Y no eran pocos. Entonces caí en la cuenta que, aparte de haber sido nueve largos años, fueron nueve amargos largos años. Nueve incomprendidos, largos y amargos años. Ahora me siento inseguro de repasar esos rincones del pasado, donde puedo pisar sin sacarme la cresta y donde no. Donde puedo dejar un "te extraño, juntemonos" y donde mejor no. Entonces cuando al fin me decida a rescatar, luego de largo tiempo, a una de esas poquitas personas que siempre estuvieron conmigo cuando fui un torrante, y ponerle al día de mí...

"Willy, no has cambiado en nada..."

Es lo peor que me imagino que podría escuchar. Lejos.

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