31 de agosto de 2009

30 de agosto de 2009

Técnica para despertar feliz


Tengo una técnica media friki para despertar feliz que al menos por ahora me funciona.

Me levanto a las 7, pero programo la radio reloj para que me despierte a las 6:45. Pero no sólo eso, aquí está la gracia: no dejo sintonizada cualquier radio. Ya verán. Seis con 45. Se enciende la radio y sale un locutor diciendo "faltan 15 minutos para dar vueltas por el universo". Entonces yo me digo "faltan 15 minutos para apagar a ese huevón". Luego... "faltan 5 minutos para dar vueltas por el universo..." Y yo me digo "faltan 5 minutos para apagar a ese pelota..." Al final cuando parte el programa y sale hablando el pelotudo de Bianchi, ahí la apago y despierto feliz.

Es tan simple... ¡y da tanta felicidad!

Tiene una sola cosa mala: depende del pelota de Bianchi. Un día el pajero empezó el programa a las 7 y cuarto.

* Publicado originalmente en Webzetera

De ratones y bodegas...


De vuelta del Homecenter, con unas pocas cosas, entre ellas un set de vasos, los que aquí deben reponerse cada 1 o 2 meses. Abro el pack y tomo un vaso. Abro el refrigerador para tomar una rica agüita mineral. "No lavaste ese vaso", me dijo. "Quizás dónde estuvo ese vaso, como el Homecenter no vende comida le da lo mismo que hayan ratones..." No le hago caso y tomo. Luego le hago un comentario: "Había probado otros, pero, en serio, no hay como los ratones del Homecenter... tienen ese gustillo... Qué rica agüita de ratón..."

Por ahí dicen: la tele deja hueón.

* Foto de carmenberenguer (CC BY-NC-SA 2.0)

Prende la Antú: Hernán Olguín y el Mundo del Disco


Era la primera mitad de los 80s y Hernán Olguín, destacado periodista de ciencia y tecnología, sorprendía semana a semana a través del Canal 13 con su serie "Mundo". Uno de esos programas una vez tuvo en su pauta un reportaje que explicaba toda la historia del disco, hasta la época en que fue realizado. Mientras el vinilo aún era muy popular y con suerte teníamos cassettes, él nos mostró lo que en los países desarrollados era la última chupá del mate: el Compact Disc. Sin dejar de lado la advertencia de que el reportaje fue hecho con el "ritmo" televisivo de esa época, hay que reconocer que es una joyita como pocas, de esa tele que ya no se hace.

El video embebido corresponde a la primera parte (de 4). La segunda, tercera y cuarta partes, siguiendo los links respectivos. Mega aportazo de chanolio en YouTube.

27 de agosto de 2009

Un llaverito de culto


De la CTC, cuando era chilena, y decente.

26 de agosto de 2009

Técnica para despertar feliz


Tengo una técnica media friki para despertar feliz que al menos por ahora me funciona.

Me levanto a las 7, pero programo la radio reloj para que me despierte a las 6:45. Pero no sólo eso, aquí está la gracia: no dejo sintonizada cualquier radio. Ya verán. Seis con 45. Se enciende la radio y sale un locutor diciendo "faltan 15 minutos para dar vueltas por el universo". Entonces yo me digo "faltan 15 minutos para apagar a ese huevón". Luego... "faltan 5 minutos para dar vueltas por el universo..." Y yo me digo "faltan 5 minutos para apagar a ese pelota..." Al final cuando parte el programa y sale hablando el pelotudo de Bianchi, ahí la apago y despierto feliz.

Es tan simple... ¡y da tanta felicidad!

Tiene una sola cosa mala: depende del pelota de Bianchi. Un día el pajero empezó el programa a las 7 y cuarto.

25 de agosto de 2009

23 de agosto de 2009

Prende la Antú: Refréscate con una pilsen


Eran los viejos y rancios ochentas. A la cerveza se le llamaba "pilsener" o, más popularmente, "pilsen". Venía en deslucidas botellas de algo más de medio litro, de vidrio café, nulo diseño y rasca etiqueta. ¿Y cómo la vendían? Pa' quitar la sed. Refréscate con una "pilsen". Porque ése era el concepto. Y los tipos se corrian la maratón y al final qué... ¿se tomaban un Gatorade? ¿Un agua mineral, talvez? ¡No, los hueones tomaban pilsen! Y aparece este comercial con un "cabro chico" Solabarrieta que decía: "¿Ud. sabe lo que significa correr... 15 kilómetros... sin parar? Yo lo sé. Y le voy a decir que después de eso, lo único que quita la sed es una Pílsener Dorada." ¡Mega cueeeeeeeek!

O sea, si eris abstemio, tai sonao.

Autoreverse: Dur dur d'être bebe


¿Qué onda estos franchutes? Aunque huevás chantas han habido siempre, ésta se lleva al menos una medallita de lata. Jordy era una guagua común y corriente a la que sus padres, luego de mandarse un condoro con el Blondor, decidieron hacer circo del fenómeno. Y lo grabaron, lo remixearon y lo vendieron como el hit del momento... ¡Qué Christell... qué Gominola! ¡Jordy! El franchute que pregonaba a los cuatro vientos qué dificil ser bebé... sí, claro, en el video se nota que lo pasó como el ajo.

Aún más chanta es que, por ese mismo tiempo, unos argentinos se hayan "avivado" ante el éxito mundial del cabro chico rusio y hayan lanzado un chanterío de proporciones. ¿Alguien se acuerda de "Ferny" o sólo yo la recuerdo? Una cabra chica ché que en lo único que se parecía al franchute era en que cantaba una "versión en español" del super hit. Chanta como ella sola. Y lo más patético que en las ferias libres y en pleno apogeo del caset pirata las viejas preguntaban por el caset de Jordy y como la mierda se había agotado, compraban el de Ferny, creyendo que los cabros chicos de la casa iban a quedar felices igual y la mierda era maaaaaaala, realmente mala.

Cómo pudimos. De verdad, cómo pudimos.

Prende la Antú: Tabletas Phillips


Eran tiempos inocentes. Todo lo que decía la tele era una verdad incuestionable. Si te decían que la pastillita se tomaba sin vaso y sin agua... ¿qué onda... era un dulce? Pero lo encontrábamos genial. Si un gil aparecía tomándose la pastillita y se mejoraba al tiro, eso no era publicidad engañosa, no señor... Si aparecía en TV, eso eliminaba de inmediato toda sospecha de chanterío. Ahora bajo la bandera del "llame ya" o del "producto natural" nos meten palos picados como suplemento alimenticio o baratijas chinas de dudosa eficacia.

Era maravilloso, le creíamos a la tele a ojos cerrados y éramos felices.

22 de agosto de 2009

19 de agosto de 2009

Cuándo


...cuándo decir esas palabras: te quiero. ¿Cuando lo sienta? ¿Y si no estoy seguro de lo que siento?

¿Lo sabes tú?

* Foto de Funny_Games (CC BY-NC-SA 2.0)

Mal día


Fue un mal día.

Depre. Cuestionamientos varios. ¿Me puedo o no mi pega? No estaba la jefa. Las proridades se me confundían. Quedaba la mitad del día y tres cuartas partes de la pega. Intenté alegrarme el corazón y el ánimo con una pizza.

Anita iba con un amigo. Pero me miró y me sonrió. Y seguí frente a la pizza, que al menos me quitó el hambre.

15 de agosto de 2009

Trabajosis


...o "eso de salir del trabajo a las 6 de la mañana".

Verte sonreir


Cada vez que voy a la máquina de café no puedo evitar mirar donde estás. Me saludas desde tu cubículo y eso me encanta. No me aguanté y tuve que ir y saludarte.

Estoy tomando mucho café. Sólo por verte sonreir.

* Foto de wayne.vernon (CC BY-NC 2.0)

Vendomática, una estafa


Primer acto: Se abre el telón y aparece en escena una máquina Vendomática. Aparece Preto (o sea yo) e ingresa las monedas. Primero una de $50, OK. Crédito: 50. Luego una de 100. Se oye el sonido de la moneda entrar, pero el visor insiste en mostrar "Crédito: 50". Revisa el depósito del vuelto y está vacío. Frustrado, le aforra un par de patadas y golpes a la máquina. Presiona el botón para liberar la moneda y no cae nada. Hecho furia, ingresa a la oficina y se entera que no fue el único estafado y que al menos a 3 personas más los cagó la máquina. Llama al número de servicio al cliente de Vendomática y reporta lo ocurrido. "En cuanto solucionemos el problema le avisamos" respondió la operadora, con una voz como si estuviera acostumbrada a recibir llamados así. No pidió ni discupas. Se cierra el telón.

Segundo acto: Se abre el telón. Preto va a su escritorio, abre Word, y teclea con letra tamaño 20000 el texto "MAQUINA MALA", lo imprime, toma la cinta scotch y la hoja impresa, sale de la oficina y pega la hoja sobre la máquina, por arriba y por abajo también (la pega bien hecha). Se cierra el telón.

Tercer acto: Se abre el telón. Aparece un utilero con un block de dibujo, lo muestra a la audiencia y aparece en la primera hoja el texto "Día 1". La máquina sigue con la hoja de "MAQUINA MALA" pegada en frente. El utilero desprende una a una las hojas de su block: "Día 2", "Día 3", "Día 4"... Llega a "Día 7" y sale de escena. La máquina continúa con el letrero pegado. Se cierra el telón.

Cuarto acto: Se abre el telón y aparece la máquina sin el papel pegado de "MAQUINA MALA", funcionando, como si nada. Se cierra el telón.

La máquina finalmente luce como muestra la imagen. ¿Pensarán que van a llegar 6 o 7 personas a digitar 102 en la máquina y dispuestas a irse sin nada para que esta máquina de mierda se digne en vomitar un paquete de ramitas de la opción 102?

A Preto nunca lo llamaron. A esta empresa no le interesa la buena relación con los clientes. Sólo vender, ocupar a sus clientes como informantes de máquinas malas, no responder nunca por monedas tragadas y seguir vendiendo.

Vendomática, vales hongo.

9 de agosto de 2009

Misterio


Por qué me siento tan bien abrazándote.
Por qué me siento tan bien cuando nos vemos en el pasillo y nos sonreímos.
Por qué siento ganas de conocerte más.
Por qué todavía tengo tanto miedo.

* Foto de Kozma Gergely (CC BY-NC 2.0)

8 de agosto de 2009

El antiguo piso 5


Cuando llegué a trabajar ahí, llegué al piso 5, un piso que recientemente había sido ocupado por la empresa y en el que, salvo los computadores, impresoras y demases, todo era viejo. Era como retroceder 20 o 30 años. Yo estaba en uno de esos cubículos centrales, pero el resto de mi área estaba metido en una oficina aún peor. Pero no era del todo malo, dentro de esa oficina, como no molestábamos a nadie, celebrábamos hasta los cumpleaños. En este piso nos tocaron esas jornadas maratónicas testeando servicios para la famosa Reforma. En este piso casi me agarré con mi partner. En este piso pasaba a menudo el fantasma cortacabezas y pensaba a cada momento en que me iban a despedir.

Así como lo ven, este piso ya no existe (y ya les mostré en lo que se convirtió). Pero aún así lo recuerdo con pena.



1 de agosto de 2009

Cultura de Cumpleaños


Yo no tengo cultura de cumpleaños.

Yo no recuerdo las fechas de cumpleaños de casi nadie (no, Facebook no vale, con una máquina que te lo recuerde, así cualquiera), no me paso el año entero pensando como saludar, qué regalar o como disculparme. Sería de lo más cómodo, si no fuera por un pequeño detalle: allá afuera no hay cómo hacerle el quite a la "cultura del cumpleaños", que la torta, que cantémosle el cumpleaños feliz (entiéndase en buena, ODIO la cancioncita del cumpleaños feliz), que sople las velitas como jetón, que el regalo. Me importa un cuesco el regalo. Si no es regalado de corazón y con un mínimo de conocimiento de la persona, el regalo simplemente vale champiñon (el video personalizado que Homero le regala a Lisa Simpson es un ejemplo notable). Y es tanto lo dificil que es encontrar un buen regalo (o será que no conozco o no me doy la lata de conocer mucho a las demás personas) que prefiero hacerme el gil. Si, "te debo el regalo" no más, y vamos prometiendo pa' algún día tan rebuscado que no se acuerden de recordártelo.

Es triste, pero por todo lo que ya le conté, a usté fan de esta fiesta, es que no merezco. En serio, lo agradezco pero no merezco los saludos por Facebook, por Twitter o las llamadas perdidas del celular, aparato pa'l que me hice el gil todo el día.

No tengo cultura de cumpleaños. En general, no tengo cultura de fiesta. Pero el día que las fiestas dejen de plagarse de los lugares comunes de siempre, me avisan.

* Foto de Aislinn Ritchie (CC BY-SA 2.0)
* Publicado originalmente en Webzetera

Paragua a mil


"¡Paragua' mil, paragua' mil!" decía sin cesar el pobre tipo en el paseo Huérfanos. Luego, otro en la entrada de la estación de la Plaza de Armas. Y luego, otro más, a la entrada del Metro que llega a mi casa, los tres con el mismo discurso. Paragua a mil.

El paraguas es un implemento tan "útil" como extremo. "Util" -y lo puse entre comillas- porque te sirve para capear una lluvia, pero es un estorbo y sin comentarios lo que ocurre en una lluvia fuerte. La frasecita tiene hasta doble sentido: "se le dio vuelta el paraguas", y todos se largan a reir. Yo, personalmente, prefiero mojarme.

Y es "extremo" porque así como se pueden encontrar paraguas en el comercio establecido, de buena calidad, no me da la impresión de que sean baratos. Y por el otro lado, está el paraguas chino, ese que sencillamente sonó en una lluvia con viento fuerte, ese que te deja tirado cuando menos lo imaginaste -ver foto-, y que es barato pero, definitivamente, desechable.

Entonces, ante esta dicotomía de alternativas, entran los recuerdos. Y sale un compañero de oficina trayendo a colación una antigua vivencia: "¿te acordai cuando en la capacitación regalaron paraguas? Salieron super buenos... ¿y me vai' a creer que el mio lo regalé? Hasta hoy me arrepiento..." Porque pareciera que conseguir un buen paraguas es una de las pocas cosas que no siempre el comercio establecido es capaz de satisfacer. Porque, pa' qué estamos con cosas, hasta en tiendas establecidas te meten el paraguas chino.

Y cómo serán de malos, que hasta los improvisados vendedores del paseo Ahumada los venden todos. Obvio, una luca vale más que el que un paraguas chino te deje tirado.

* Fotografía de A.M.Garrido (CC BY 2.0)
* Publicado originalmente en Webzetera

Isa


Si hay algo que ha marcado mi vida y mi percepción desde fuera de lo que significa la vida en pareja, ha sido la cantidad de historias de relaciones tormentosas, fracasadas e ingratas de las que he sabido. Los tentáculos de esta realidad se han expandido entre mi círculo de amistades, familiares, hasta en mi grupo de compañeros de trabajo.

Isa representa todo o casi todo lo que pudiera representar una joven de esfuerzo: a la par que trabaja y ha sido bien evaluada y hasta se ganó una beca de la empresa, estudia en un instituto en horario vespertino, crió sola a su hijo y, como se podrá deducir por esto último, le pasó lo que a muchas: se metió con un "huea".

Y yo, guardándome, conociendo mis limitaciones y el hecho objetivo de que no estoy listo para una relación de pareja, mientras que otra gente, egoistamente, le echa pa'elante no más y le caga la vida al resto con sus peinadas de muñeca.

Isa es un misterio aún para mí. Compartir el Metro con ella mientras volvía a casa fue algo que me ayudó a ponerme en contexto sobre quién es ella y cual es su mundo, pero el conocer a una persona es algo que, va a sonar a lugar común, pero es algo que no acaba nunca. Ella guarda tanto misterio para mí como yo al parecer para ella. Y lo que no me ayuda mucho en todo esto es que yo no hablo nada, por lo que todo lo que pueda "recolectar" de ella va a venir de lo que pueda escucharle hablar. O casi.

Estoy a punto de considerar tomarme lo de conocer más a Isa como una suerte de proyecto personal. Y lo de su tormentosa vida con el innombrable... me temo que deberá quedar fuera. El cuento se tratará de alegrarle un poco la vida y mis demás compañeros de trabajo ya están en ésa. Es la idea.

Si la vieran cuando sonríe...

* Foto de fensterbme (CC BY-NC 2.0)
* Publicado originalmente en Webzetera

Prende la Antú: Arroz Tucapel


Hay arroces que nunca se granean,
en cambio Tucapel queda siempre graneado.
Hay arroces que vienen muy partidos,
en cambio Tucapel es el más entero.
Hay arroces que no tienen buen sabor,
en cambio Tucapel es el más sabroso.
Hay arroces que son muy oscuros,
en cambio Tucapel es más blanco y puro.


Inmortal jingle ochentero del "arroz de siempre".