17 de junio de 2009

Sin vergüenza


El día que vi que se había salido el botón y no hice caso. Producto de ello, al final rompí el mula cierre que traía el pantalón (que sea metálico no garantiza nada) y que me hizo romper el cinturón, también re-mula (¿o creían que la hebilla era metálica?) cuando traté de suplir la carencia de un pantalón confiable. Al final me quedé con esto, una mezcla de Mandolino y el "Entrenaol". Aunque bajo el chaleco pasó piola, me tinca que ni ellos usarían algo así.

Sin contar el largo viaje en Metro en el que me fui entrando la guata.

Así que cuando se salga el botón del pantalón... hagan caso...

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