26 de noviembre de 2008

Paz

Llegué de una fiesta de la empresa. De esas fiestas que todo el mundo te dice que si no llegas se ve feo. La verdá es que no tengo una pizca de cultura de fiesta. Y hay una huevá que siempre se hace en las fiestas: bailar. Y si no bailai eris un fome de mierda. Por lo general ocurre eso. Lo que pasa es que me gusta dármelas de hacer las cosas a mi manera. Y no bailé. Y no hubo forcejeos, ni malas caras. Simplemente no bailé y punto. Pero no por eso no me divertí. Y cuesta que lleguen a entender eso. Es como decir que uno puede diverirse sin tomar copete. Y hubo un parcito que se curó y andaban en comportamientos "raros". Pero allá ellos. Un día leí en no sé qué página de Internet un test que me dijo que tenía perfil de adicto. Y por eso me cuido, talvez demasiado. Pa' mi no existe el copete. Aunque talvez probándolo me llegue a gustar, pero me abstengo, por miedo.

Sigo pensando que hay cosas mejores que el copete. Que la mina que me atendió el 90% de las veces haya sido tan atenta conmigo, que me haya visto solo sentado aún en mi mesa y me haya dejado caer uno de esos collares de colores y un gorro de cotillón... sonriendo, corrigiéndome la rotería de dejar el palito de cocktail en la bandeja de otra cosa que andaban sirviendo. Anda a rebatirle que no se puede, con esa carita sonriente.

Ya tengo un nombre para agregar a la lista de posibles si algún día llego a tener una hija. Aunque bien sé que actualmente no tengo por donde.

1 comentario:

  1. vaya... me parece que esto lo escribí yo...
    en fin… saludos…
    pd: algo de alcohol no está mal… puede pasearte con la misma copa toda la noche… eso, supongo no es de mal gusto

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