3 de noviembre de 2008

Certificado de título

- Jefa, ya salió mi certificado de título. Me avisaron el viernes pasado. ¿Puedo ir a la u a buscarlo? Quiero ir a la hora de almuerzo, así que necesito salir a colación más temprano...
- No hay problema, anda no más...

Salí media hora antes a tomar el metro a la Plaza de Armas. Me subi al carro y me enchufé los audífonos. En media hora se me vino todo el peso de los 9 años que estuve metido, de toda la familia o, mejor dicho, de ser el primero de la familia en tener un cartón y toda esa volada de lugares comunes que nos llueven a los que logramos algo grande viniendo de abajo. En circunstancias normales esto sería motivo de alegría. Pa' mi no. Un título... pa' qué... pa' que me tiren el peso de mi universidad y esperen excelencia en cada cosa donde me corresponda meter las manos. ¿Por qué cresta importa tanto el título o la universidad de donde salí?

Llego a docencia y le pido a la secretaria el famoso papel. En un par de minutos ya tengo conmigo el mismísimo certificado de título, la versión rasca del cartón universitario.

- ¿Estás trabajando?
- Sí - le contesto sonriendo a lo Charlie Brown.
- ¿En donde?
- En ...
- ¿Y te pagan bien?
- Sí... - aún con cara de Charlie Brown.
- Cuando quiera cambiarse viene aquí no más, a Colocaciones...

Como que la secretaria intuyó algo.

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