9 de febrero de 2008

Séptimo piso, dos semanas, cuatro cafés por día


- fotografía original de JaulaDeArdilla [CC BY-NC-ND 2.0]-

De 8 y media de la mañana a 6 y media de la tarde es mi horario. Los viernes salgo más temprano. Ya van dos semanas. Y quedan tres más, aunque talvez sean varias más. Me pasé los años de u escuchando del amigo del primo del hermano del susodicho historias de explotación, de ser el receptor de todas las pegas cacho del resto. Aquí no. Soy uno más. Si me tardo 5 minutos en llegar por la mañana, no es un problema. Estoy contento con ellos y ellos conmigo. Me siento más digno. Pero hablo poco, socializo poco y eso me preocupa. A ellos también, a veces. El trabajo de esta última semana me sacó todo el miedo que me quedaba. Y a ellos también. A veces me veo como en un capítulo de Camera Cafe, con la diferencia que el café es gratis. Y amo el café y me hicé habitué de la máquina de café y de los cuatro cafés diarios que me mantienen sin parar hasta la hora de salida. Me tomaría cinco.

Ya van dos semanas. Y quedan tres más, aunque talvez sean varias más. Pero ya no como practicante. Por alguna extraña razón quiero hacer lo que antes temía. Trabajar. Hacer mi vida. Y me tinca que -por fin- hay chance.

6 comentarios:

  1. Es difícil socializar en dos semanas. Si pasas de la "aunque tal vez" ya te harás conocido y parte social del equipo. Yo me demoré varios años en integrarme y salvo la soledad, no duele.

    Saludos sangrientos

    Blood

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  2. 5 semanas de práctica? Qué suerte, yo esta semana cumplo dos meses y medio.

    Saludos!

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  3. Se llama adaptación laboral. De a poco uno va compartiendo más, lo cual es necesario para sobrevivir a lo largo que pueden resultar algunos días.
    El café también ayuda.

    Zaludorrrssss.

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  4. Se siente más grande uno cuando le pagan por lo que está haciendo... Sin embargo igual, para uno que es reflexivo, se abren millones de dudas...

    Suerte en todo.

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  5. Se siente grande uno empezando a trabajar. Y eso de hablar más se desarrolla con el tiempo. Yo no creo en las amistades laborales, pero sí en las buenas ondas, muy buenas ondas.
    Suerte en todo

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  6. El mundo laboral, definitivamente otra etapa, otro momento, otro universo. Así crecemos, así cambiamos, así ¿avanzamos??

    Mi abrazo

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