18 de agosto de 2007

El ofertón


Y tuvo que llorar. Tuvo que hacerlo porque no lo pudo controlar. Tuvo que llorar -y llorar con ganas- porque a su lado tenía a otras dos personas con dramas tan terribles como el suyo y, frente a ella, a la audiencia de un programa de TV a la que tenía que conmover. Y por eso tenía que vender su pena lo mejor posible si lo que quería era llevarse los cinco mil dólares. Cuánto vale el drama. Y claro, también por consejo de un tramoya.

Ya antes, en un noticiero de la tarde, habían logrado contactar telefónicamente a una mujer con su familia en Perú entre el caos reinante por el terremoto. La persona que respondió allá ni siquiera asumió que la conversación estaba siendo televisada a todo Chile y suelta, sin ánimo de seguir escondiéndolo, que un par de parientes comunes de ellas habían muerto bajo los escombros. En un momento talvez inoportuno, y rozando el mal gusto, de pronto habían lágrimas. Lágrimas de verdad, en vivo y para todo el país. Sin libretistas. Sin actores que lloren de mentira ni melodramas reciclados.

Así que vamos metiendo la cámara, total es gratis. Aunque para ellos no, pero... qué importa.

- Fotografía de myrtlemount

4 comentarios:

  1. Más de alguna vez me ha dado verguenza ajena el show de lágrimas forzadas y exposición de situaciones que deberían quedar en el ámbito personal, sobre todo de la farandulilla local.
    A la vez he sentido una pena infinita al ver a gente común que bajo circunstancias dolorosas han servido para aumentar el rating de otros con pocos principios, quienes se aprovechan de ese momento de flaqueza y de poca claridad mental en que una persona se expone abiertamente sin pensar que puede salir a todo un país.
    Un abrazo
    Carola

    pd: debo reconocer mi torpeza, varias veces he querido dejar un comentario y no podía, pensé que tu blog estaba cerrado a los comentarios y sólo exponías tus ideas.
    Hasta hoy me di cuenta que está en la parte superior pero muy chiquitito y no lo había visto...(o yo soy muy volada).

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  2. Pero lo que describes es como muy tipico en la TV de hoy en día..el morbo vende...la gente se lo devora...entonces no es de extrañar.-

    Cuídate.-

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  3. Parece que no fuera nada del otro mundo, pero la lástima en TV ha alcanzado límites chocantes. Lo más cercano a ese concurso de Sábado Gigante que he visto es el típico concurso entre tres equipos que compiten representando a una institución de beneficencia (del tipo "Vértigo en la calle"). En este concurso de los 5000 dólares ponen a tres personas, cada una con un artista invitado (partner) y un dramón más grande que la otra a "vender" su drama lo mejor posible. Mandan a la mierda su dignidad. Y te preguntai que chucha tienen en la cabeza que no las premian a las tres.

    Lo del contacto con Perú talvez fue fortuito, pero de que a la gente sufrida muchas veces le gusta mostrar su sufrimiento en TV para llamar la atención y a la mierda su dignidad, es un hecho.

    Y la tele se lleva ese show gratis. Lo único que tiene que hacer es meter una cámara en medio y ya.

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