4 de junio de 2007

El parche


Era la primera semana de marzo del '92 y en casa estaban felices, sobre todo mi vieja porque había quedado seleccionado para entrar a séptimo año básico al Instituto. Ese domingo había feria libre y ella me pasó plata para comprar el reloj más caro y "lindo" que encontrara: mil pesos. Así que ése fue mi primer regalo que lucía orgulloso (nótese) el primer día de clases. Y tal que me sirvió hasta de entretención: cuando nuestro profesor jefe hablaba toda la hora sobre eso de ser "institutano", yo a ratos miraba las animaciones de la pantalla de mi reloj, y en otros ratos sentía el sol pegando fuerte en mi pupitre y sobre la tapa de mi cuaderno de borrador marca "Brady". De ese profesor siempre me guardé la mejor imágen. Pero con otros la cosa se puso fea.

Recuerdo alguna vez en clase de Artes Plásticas haber sido ridiculizado por usar una témpera marca chancho que me había quedado del año pasado. En la escuela básica eso nunca hubiese significado problema o quedar en ridículo. Pero en el Instituto el profesor revisaba cada banco para cerciorarse de que todos usaran esa tempera marca "Artel" que era la de buena calidad y la que le gustaba a él y al resto de esos profesores acartelados -y a Dios gracias hoy es ilegal exigir marcas en las listas de útiles-. Recuerde usté, por un momento, la escena del video de The Wall de Pink Floyd en donde el profesor de la clase hace mofa de un alumno que "se cree poeta". Lo mio fue algo parecido, claro que en Chile y unos 15 años de "evolución" después.

Pero la experiencia más fea que tuve que aguantar fue la de una corrección de un control durante la hora de clase del profesor de Ciencias Naturales y su mofa monumental en el momento que llegó a mi hoja de respuesta. Usar corrector del tipo Liquid Paper era para mí un verdadero lujo. Usaba un frasco del año pasado que ya estaba seco. Por tanto, en el momento de rendir la prueba, el contenido del frasco ya no se podía usar y, para no perder ese trozo de hoja y no dejar rallones, recorté otro pedazo de hoja con la mano y la pegué con un Stic-Fix medio seco que también andaba trayendo. Digno del Chavo del Ocho. La carcajada de todo el curso se escuchó hasta en la Alameda. Naturalmente el remordimiento de conciencia que le debe haber quedado al profe lo llevó a pedirme disculpas públicas a la clase siguiente.

Y aún recuerdo un diálogo que tuve con mi vieja por ese tiempo.
- Mami, parece que soy el más pobre de mi curso...
- No diga tonteras, monito.

Naturalmente que habían cosas en mi vida que hacían esta mierda de vida más llevadera. Había hace dos años tele a color y, ya que nunca me las di de agrandado, habían monos animados -y Nubeluz, Cachureos, el Profesor Rossa...- Y tambien había fines de mes de ir a comprar al supermercado y con treinta lucas llevar a casa comida para todo un mes. Pero eso da para otra historia.

8 comentarios:

  1. No se bien que comentar... Acudieron a mi mente otras veces que has tocado el tema del dinero y realmente no se bien que decir.

    Jamás me ha faltado nada y si bien a veces no tenía "lo de moda" en el curso -particularmente cuando era pequeña en las Monjas Francesas- no me sentí mal por ello. Si no tenía la marca que "correspondía" y alguien me decía algo, siempre respondí que cualquier queja la remitieran a mi apoderado y por escrito. Antes es cierto, te pedían marcas pero creo que fui de esas alumnas que no cumplía al pie de la letra las instrucciones porque mis padres generalmente dejaban para el ultimo día de vacaciones las compras y ya no quedaba nada de nada.

    Creo que jamás me he sentido pobre, si menos aventajada en otros ámbitos que encuentro mas importante que una buena situación económica. Tal vez creo en esto último porque no he tenido grandes necesidades materiales que no sean marcas o caprichos que a la larga son intrascendentes.

    Siempre tuve útiles aunque no fueran la marca correspondiente, siempre tuve ropa para vestirme, las clásicas zapatillas que al año ya estaban absolutamente inutilizables pero que me negaba a botar, siempre tuve algo que comer en mi plato.

    No me puedo quejar en ninguno de estos aspectos pues seria una mal agradecida si lo hiciese.

    Que tengas un lindo día!

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  2. A uno siempre le tocaban profes descriteriados, la suerte de ahora es q los acusas y los hehcan, antes quedabas tachada y asi no mas te quedabas :P
    saludines

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  3. Puta me dio rabia y pena tu historia...como tan descriteriada la profe..o los profes para ser más preciso...ese tipo de weas dejan huellas en los niños, si uno no elige en que familia y con que recursos nacer.-

    Cuídate.-

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  4. Me acorde de un ataque de revolucionaria que tuve cuando tenia como 10 años (de ahi que de asi)
    Habia una monja en mi colegio (colegio de monjas) que golpeaba con un puntero de madera a los alumnos que segun su criterio se portaran mal o no hicieran sus tareas como se debia (hasta tener mala ortografia o caligrafia merecia golpes)
    Un dia, ya estaba yo aburrida de eso, y le dije a algunos compañeros que hablaramos con ella, todos dijeron que si, esa noche hable con mi mamá y le dije lo que ahriamos; decirle a la monja que ella no podia pegarnos por que no era nuestra mamá, mi madre me dijo que estaba bien, que lo hiciera no mas.
    Al dia siguiente, cuando revisaba las tareas de asiento en asiento, llego hasta donde estaba Maria (una compañera con demasiados problemas de aprendisaje, pobre y muy muy muy timida) ella no habia hecho toda la tarea, la monja la reto y le dijo que estirara las manos hacia adelante (para peagrle con el puntero, justo en eso momento me puse de pie (yo me sentaba atras de Maria) y mirea a mis compañeros de lucha..todos sentados, se hicieron los tontos, pero ya me habia parado y le dije a la monja (mas fuerte de lo planeado) "no le pegue, usted no nos puede pegar" a la monja se le desfiguro la cara y a mi se me apreto el estomago, me dijo "y tu mocosa que te crees que me hablas asi" ya no podia quedarme callada y le conteste "usted no tiene por que pegarnos, no tiene derecho, los papás son los unicos que nos pueden castigar, usted no" la monja estaba roja de furia, y me dijo "sientate ahi, niñita insolente" yo conteste, "me voy a sentar, pero no tiene por que pegarle a la maria"

    Inmediatamente dejo de revisar las tareas, mis compañerops estaba mudos y yo verde.

    En la siguiente reunion de apoderados la monja hablo con mi mamá, y como ya muchas mamás sabian lo que habia pasado se fueron en picada contra la monja, mi mamaá solo le dijo que ella ya sabia de antes lo que yop le diria y que me habia dado su apoyo.
    Hablaron con la monja-directora, y al año siguiente la mandaron a un convento de retiro, aslgo asi coimo un convento para monjitas jubiladas.
    Tambien me acuerdo de una profesora que nos subia el jumper para pegarnos, eso hoy en dia si que seia grvisimo, a mi me lo quizo hacer una vez por no llevar la tarea, pero el escandalo de lagrimas y palabrtas sin sentido antes de que me pegara le quitaron las gans de castigarme
    Sobre "ser el mas pobre del curso" a la larga he llegado a pensar de que sirve (por lo menos a mi) para conocer de verdad a los que seran nuestros amigos y a los que solo pintan el mono con gente "a su altura"

    te leooo

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  5. Que mal que ocurran esas cosas.Parece que ahora ocurren menos. Yo recuerdo que la "media" fué muy dificil para mí, no porque mi colegio fuera pesado. Sino que la que se encargaba de decirnos que no "merecíamos" esas cosas eran mi mamá, cuando le daba la "chiripiorca" me decía que "no te mereces estar en colegio privado, no perteneces ahí" (todo esto porque mi papá no estaba). Me hice de tripas corazón y aguanté los años de "no tener" las csas que estaban de moda a pesar de que nunca nos faltó nada. Aprendí a canalizar mis frustraciones materiales por otros medios. Yo entiendo lo que cuentas, porque como te digo, en una época de mi vida pasé por eso. Fué fuerte, porque de tenerlo casi todo, pasamos a no tener casi nada.
    Desde ese tiempo me dije a mi misma que a mis hijos jamás les faltaría nada, y que si quieren tener lo top de top.. yo se los daría. Quizás estoy equivocada...pero en fin, quien es perfecto?
    besos y saludos
    Gracias por pasarte x mi Blogyy

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  6. Uff, me trajiste tantos recuerdos del colegio. Ahora hay menos injusticias, porque los cabros chicos son más estimulados e informados que antes. Entonces alegan no más o acusan en la casa.
    Yo tenía una profe que a veces recurría a tirar el pelo y mandar 'coscorrones'. Eso me trajo problemas de salud en el sistema nervioso en la básica. Me llevaron a mil pediatras para saber lo que me pasaba, pero yo de susto no dije nada.

    Un beso.

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  7. en que momento se pierde la vocacion?
    soy educadora de parvulos, y cuando decidi estudiar esto es porque creo en enseñar por vocacion y porque el otro ser es tan valioso como yo, por lo que es y no por lo que tiene o no tiene, me dio mucha pena ver este tipo de injusticias y discriminaciones.
    muy buen poder de redaccion.

    un abrazo

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  8. Me encanta la forma tan fresca en que escribes. Haces que me detenga en tus letras y mis recuerdos...

    Abrazos!

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