22 de abril de 2007

No fui un insensible


Encariñarse con alguien con quien se compartieron momentos, mirar hacia atrás en el tiempo y llegar a ese momento, la primera vez que la vi. Notar como el paso del tiempo y los conflictos hicieron evolucionar esa relación y esa cercanía y la llevaron por tantos estados. Ya quedó atrás ese punto de no retorno en donde teóricamente uno decide si llevarse a esa persona como alguien que marcó parte de nuestra vida o abandonar su recuerdo por ahí, a su suerte.

Un suceso de esos terribles, la muerte de un ser querido, provoca cosas. Naturalmente que uno no le desea la muerte a nadie. Pero cosas pasan, tuercas que no acababan de encajar de pronto están mas cerca de aquello. "Ahora te entiendo", me dijo ella. Y no es que buscara esa "comprensión", especialmente luego de una semana de pensar en cómo llegaría ese lunes de vuelta a verla, qué actitud tomar, de qué forma apoyarla...

Las palabras no son mi fuerte. A veces doy a entender cosas distintas, otras tantas cometo errores de omisión. Esa mañana me preguntó cómo estaba. "Ahora lo unico que importa es que tú estés bien", le dije, y seguidamente besé su mejilla y la abracé suavemente.

Creo que pasé la prueba después de todo. Sin lanzar una avalancha de palabras sin sentirlas antes. Me la jugué por lo que me hubiese gustado haber recibido, con el riesgo de quién va por la vida pisando cajas de huevo y con esa responsabilidad un tanto ingrata de no dañar una vida ajena.

"Ahora te entiendo". Me pregunto que hubiera ocurrido en otro caso, en el que la muerte de un ser querido no hubiese sido relevante como un elemento en común. Sinceramente, pienso que la saqué barata. Aún con esa semana de no saber con qué cara llegar el lunes siguiente y forzadamente repasar ese trozo de mi historia personal que creía superado, las cosas pudieron haber sido peores.

Ahora, miro sus fotos y más de alguna me provoca una sonrisa.

Pero ahora, lo único que importa es que tú sonrías, amiga.

Te quiero.



Fotografía: http://www.flickr.com/photos/alpacas/

2 comentarios:

  1. 1- No había chado que le hiciste un blog al gato. Tay mal!

    2- Ta wena la foto de lagos, deberíamos hacer una campaña al respecto XD.

    3. Mamón!

    Saludos, el Cerdo!

    ResponderEliminar
  2. La vida tiene sinsabores... claro, a veces duelen y son desagradables, pero nos ayudan a decir lo que no hemos dicho.

    Buen post.

    Cariños miles.

    ResponderEliminar