9 de febrero de 2007

De mapas


     - ¿Y cuál te sirve?
     - La amarilla...
     - Aaaaah... ¡chócale, a mi también!

A mediados del año 1992 oía a dos compañeros de curso, cabros chicos, comentar sobre esas micros "licitadas", como les llamaban. Tomaron máquinas ochenteras y hasta setenteras y las pintaron de amarillo y blanco. Publicaron un folleto en hoja de roneo con los recorridos -y sólo los recorridos- como suplemento de un bastante más digno en ese tiempo Las Últimas Noticias. Y una deslucida campaña en TV mostraba lo que se venía. El problema de ese tiempo era que el centro se había llenado de buses. Todas las líneas querían congestionar la Alameda. Y el esmog lo teníamos hasta más arriba del cogote. Así que los super capos del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones de ese tiempo decidieron "licitar" el centro, vale decir que las empresas de buses que ofrecieran un mejor servicio se quedaban con los recorridos. Y fue en el centro primero porque ahí sí que estaba quedando la grande. Lo desilusionante fue que la segunda etapa de este plan se quedó en la práctica sólo en tomar los recorridos que no calificaron y asignarles un número 600-algo o 700-algo. Las mismas "cafeteras" que rechazaron en el centro.

Tenía doce años y me había levantado temprano para comprar el diario y poder tener ese folleto rasca. Como no incluía mapa, tuve que valerme del plano de Santiago publicado por Chilectra unos años atrás y que sólo llegaba por el sur hasta La Florida. Y es que uno compara esa experiencia de hace quince años con la actual y es un abismo de diferencia.

La era de las "licitadas" o "amarillas" ha acabado esta noche, esperemos que para siempre. Fueron casi quince años. Una generación completa de jóvenes en la actualidad nunca conoció lo que había antes. ¡Viejo, hay jóvenes que jamás vieron en la calle una Matadero Palma ni una Recoleta Lira! Mañana a las 5:30 parte -por fin- Transantiago. Y los canales de TV van a tener show toda la mañana y se van a pelear quién transmite primero un asalto en vivo.

Espero que entiendas tu mapa o el sitio de Internet. Porque hace quince años tú o tus viejos tuvieron que valérselas con un rasca folleto en hoja de roneo.


Fotografía: Mattiaz Ivan @ Flickr

2 comentarios:

  1. Pienso que la cudadanìa debe jugar un rol màs activo en la evaluaciòn del Transantiago,de lo contrario,serà màs de lo ismo.

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  2. Me gustó tu post.
    También recuerdo cuando comenzó aquella modificación en el sistema de transporte, y cómo la ciudadanía vió en el ministro Correa, el mayor ejemplo de valor, al enfrentarse a los "mafiosos" empresarios de entonces.
    Hoy las cosas son muy distintas, y creo que el transantiago está muy bien formulado, esperemos que la transición sea corta y la gente, empresarios y gobiernos, cumplan con sus roles.
    Es curioso como pese a toda la información rondante (sitios webs, millones de planos repartidos en hogares, centros de información, publicidad en radios y televisión etc.) la gente aún no se da por enterada del método de funcionamiento. Quizás echan de menos la hoja de papel roneo.
    Saludos

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