31 de diciembre de 2006

Una noche. Esta noche.


Fotografía: luvbg2412 @ Flickr

Hola. Así me dirás. Yo voltearé la mirada y te responderé.

Tú y yo tendremos un gesto. Nos habremos elegido el uno al otro. Entre tanta gente dando vueltas tú me escogerás y yo te corresponderé. O talvez sea al revés. Y es que se nos hace tan eterna una noche sin compañía. Decidiremos acompañarnos y sin desearlo terminaremos dejando de ser extraños. Habremos terminado compartiendo la mitad de nuestras vidas y quién sabe qué más...

Lo que quizás no hayas entendido es que esta noche no será sólo una noche. En este mundo lleno de cosas intrascendentes, lo que veremos nacer entre nosotros sí trascenderá. Bastará con que no hayas perdido la capacidad de creer. Yo aún creo que algún día aparecerás. Ojalá tú también creas en que una noche no es sólo una noche. Que creas en que basta una noche para poner los cimientos de algo hermoso. Y echarle ganas. Y seguir creyendo.

Tomarás mis manos. Y no desapareceré, porque ya no será más un sueño para despertar con lágrimas en los ojos y las manos vacías.

Te vi en mi sueño y quise traerte conmigo. Cuando mis manos se quedaron vacías ya no pude recuperar el sueño pensando en ti y sentí que debía hacer algo, debía escribirte en este mismo instante compartiéndote mi sueño, mi noche en tu compañía, caminando juntos y compartiendo nuestros mundos...

Pero todo sueño acaba.

Comprenderás por qué quiero que aparezcas pronto para hacerte parte de mi vida y puedas acompañarme ahora que intentaré volver a mi sueño y al mismo instante en que nos separamos...

Te quiero.

29 de diciembre de 2006

De papel y lápiz


Fotografía: mr3wan @ Flickr

Cuando estaba en los primeros años de universidad, en un curso de eléctrica tenía una compañera de la que me encantaba su letra. Un día falté a clases y le pedí que me guardara cualquier hoja con ejercicios que entregara el profesor. Al otro día la vi y, cual fuera mi sorpresa, le había puesto mi nombre a la hoja que me guardó. Y me encantó el gesto pero, por sobre todo, me encantó su letra. Así que, cuando nos entregaban guías de ejercicios y aunque estuviera yo presente en la clase, le pedía de todas formas que volviera a escribir mi nombre en esas guías. No lo podía evitar. Nunca me atreví a confesarle la verdadera razón.

Siempre la caligrafía de las mujeres me ha parecido linda. Lo raro es que muchas compañeras de universidad también elogiaron mi letra manuscrita. Yo no le encontraba nada del otro mundo. Todo lo contrario, amén del teclado y del Internet, creo que hasta ha empeorado.

¿Me escribirías una carta, aunque sea breve, de tu puño y letra? Sería un lindo regalo para finalizar el año. Prometo responderte.

No te pierdas.

27 de diciembre de 2006

Coquetéame


Fotografía: PA? @ Flickr

Comienzo a pensar en maneras creativas de quererte y de hablarte sin hablarte, sin terminar en palabras torpes, sin necesitar manipular tus sentimientos para tener tus manos, tus ojos, tus labios... Es dificil cuando he vivido tanto tiempo creando anticuerpos contra el amor y contra cada oportunidad en que se me ha presentado la oportunidad de conocerte simplemente porque me cuesta caro psiquicamente, porque cada vez que estuve a punto de conocerte me pesaron mis fracasos anteriores y pensé que todo se repetiría sin remedio.

Mi corazón se endureció, se secó, se cerró... Y ya es hora de abrirlo, es hora de volver a vivir. Quiero volver a vivir, a sentir, a amar...

Dudo si seré capaz de reconocerte cuando nos encontremos.
Pero si compartes mi proyecto, te doy una receta: coquetéame.
Tan simple y tan lindo.
Sólo coquetéame, a fuego lento, muy despacio...
El resto llegará solo.
A su tiempo.

25 de diciembre de 2006

El viejo guatón


Mirando hacia el techo.

Recuerdos de infancia, de navidades pasadas.
La película favorita de todos los años en TV
que un día desapareció para siempre.
Los regalos queridos y los otros.
Los tradicionales bingos de la cuadra
para comprarnos un regalo de mil pesos.
El cuento con el que nos salían cada año
y al que cada vez cambiaban algo...
Que el viejo
tenía una llave mágica
o que al lado de la puerta
había otra puerta "invisible"
que sólo él podía abrir...
Que había que dar una vuelta a la manzana
para darle tiempo al viejo guatón.
Que miráramos al cielo para ver el trineo
el que mi viejo juraba que existía
y nosotros no veíamos nada...
Que faltaba una pieza de algún juguete
y nos decían que se le había caído del trineo...

Los regalos nunca los trajo el viejo guatón
con traje de Coca-Cola
sino que mi viejo
y mi vieja
que está allá arriba
y que le debe constar
que el trineo del viejo rojo
por allá no ha pasado nunca...

No fueron malas mis navidades
sólo fueron hechas de cosas simples
a las que este mundo actual
les quitó su capacidad de emocionar...

¿Te parece si desde ahora
comenzamos a crear
nuevas y mejores historias
para a nuestros hijos contar?

Te espero.

23 de diciembre de 2006

Me enseñas a besar...


...como besas tú?

Tanto tiempo ocupado en asuntos lan lejanos al amor y al sueño que haremos real. Tanto tiempo por recuperar...

No sé si aprenderé rápido o lento, pero tenemos todo el tiempo que queramos. Comienza lenta y suavemente. Sorpréndeme con otro beso y luego otro y otro más... ¿Entenderás lo que pasa dentro de mí cuando te insista una y otra vez que aún no aprendo... para que vuelvas a besarme en forma cada vez más apasionada?

Tenemos todo el tiempo que queramos...

Fotografía: Shannon Kuanfung @ Flickr

22 de diciembre de 2006

El sentido de las palabras


Fotografía: Amy Alldis @ Flickr

Palabras. Tan torpes saliendo de mis labios y de mis dedos que muchas veces he tenido que enmudecer, huir lejos, desaparecer de escena para no caer antes de tiempo. Siempre con miedo, sin la seguridad de poder expresarte lo que realmente quiero. Mi mente está repleta de palabras luchando por salir. Debe ser por ello que a veces sale cualquier cosa. Por las noches, aún en silencio, no bastándome con mi caos interior, el mundo me bombardea con más palabras aún cuando pretendo no pensar en nada. Me rindo y pienso en algo, pienso en alguien...

Pero en la única persona en la que vale la pena pensar en mis momentos de soledad es en ti que aun no llegas, aunque aún no seas real... Ya no quiero pensar en esos tantos intentos fallidos en todos estos años de dar palos de ciego buscándote.

Y cuando pienso en ti, hasta las mismas palabras desaparecen y todo se vuelve tan lleno de sentimientos imposibles de describir. Las palabras mismas pierden sentido al lado de nuestras miradas, nuestros abrazos, nuestras besos y nuestros momentos de amor sin límite con los que sueño día tras día...

Tengo tan poca fé en las palabras que pueda dejarte. Tengo tan pocas ganas de escribirte, pero tantas ganas de tenerte muy junto a mí...

Cómo seguir plasmando para ti mis sueños en este lugar si tengo tan poca fe en mis propias palabras y en la posibilidad que tenga con ellas de enamorarte...

21 de diciembre de 2006

Real


Fotografía: Smile Jennarator @ Flickr

Te sigo leyendo. Sigo dejándome envolver por tus letras, suspirando en silencio. Con ganas de tenerte conmigo, muy cerca, queriendo creer que estas letras encontrarán comprensión y crecerán en pasión. Soñando con hablarte suavecito al oido, juguetear con tu pelo, abrazarte fuerte, besarte... verte feliz de compartir la vida conmigo. Y yo feliz de poder tenerte.

Pero toda esta pasión se queda empantanada en las letras...

¿Te harás real algún día?

Escríbeme, no te imaginas lo bien que me haces...

20 de diciembre de 2006

Tómate un café conmigo


Fotografía: chinesemafia @ Flickr

Como cada día. Ahí, justo en la vuelta, la máquina expendedora de café y la foto de una linda chica como diciendo "ven a tomarte un café conmigo..."

No importa que ese café de Vendomática sea imbebible o que algunas veces el tiempo no es precisamente de lo que más abunda. Como si por beber un café de máquina se acabara la soledad y aquella chica, la de la foto, nos acompañara por uno o dos minutos mientras nos servimos el café. Porque ella no nos sirve nada, solo aporta con su cara bonita en el intertanto.

Esa magia de la publicidad de encontrar rostros que inspiren emociones. La verdad es que sólo mirando su foto dan ganas de abrazarla y luego besarla. Y eso sería harto mejor que tomar un café...

¿Y tú, te tomarías un café conmigo?

Cuidate.

18 de diciembre de 2006

Carrete


Fotografía: Naked [ø] @ Flickr

Anita me contaba que estuvo en un carrete. Yo no lo entiendo. Cuando eran tiempos para estar ahí y enganchar con eso que llaman carrete yo no quise. Me preocupaban más otras cosas. De mujeres ni hablar. No sé por qué siento que perdí muchos años de mi vida. Muchos. Carretes por cierto que hubo. Pocos. Y malas experiencias.

Sinceramente yo ocuparía mis noches contigo en algo más romántico que quedar dado vuelta.

Tes bien.

17 de diciembre de 2006

Tiempos de colegialas


Revisaba videos viejos de mi época colegial. Recordaba cuando terminé en un liceo de hombres y me acostumbré a ver extraños dibujos en los baños y hasta en las mismas salas de clase. El tema de las mujeres era algo que de vez en cuando me quitaba el sueño. Mientras en otros lugares ellas existían y estudiaban y deslumbraban a cientos de babosos a su paso, yo me resignaba con tener que esperar hasta entrar a la universidad, cosa que en aquellos tiempos yo daba por hecha, imaginando mi titulación casi con honores y distinciones máximas y yada, yada, yada... Soñaba con llegar al matrimonio con mi primer amor de juventud y que nada nos iba a separar... Fantasías de cabro chico.

Recuerdo haber conversado con un amigo, caminando casi por el mismo lugar donde se hizo el video y casi por la misma época. Él iba a ver a una amiga a la placita de aquel lugar. Estuvo un rato ahí y después nos devolvimos a su casa. No recuerdo la pregunta que le hice, sólo que él me respondió con otra pregunta:

- ¿Pero tú tendrías algo serio con ella?

Y esa respuesta me dio vuelta todo. Fue un sueño con muerte prematura, diría yo.

12 de diciembre de 2006

La involución


Y el matrimonio se consuma y llegan, deseados o no, los hijos. Como no quiero latearte y pretendo llegar a ti con esta carta sin importar lo que pienses al respecto, es que dejaremos fuera si son deseados o no. Complejo tema.

Los padres, apenas nacidas aquellas inocentes criaturas, exclaman sin escatimar en elogios las clásicas frases "¡¡¡pero si es tan liiiiiiindo(a)!!!" mientras sostienen a una desnuda, arrugada e indefensa criatura. Los bebés siempre serán lindos para sus padres. O sea, imagínate si uno de los dos dice que es una guagua fea... ¡Se arma el despelote instantáneamente!

Al comienzo, muchos niños son realmente hermosos y dignos de cualquier comercial de la tele. Y me consta por experiencia propia: modestia aparte, fui todo un latin lover en primero básico. Pero el fenómeno que te pretendo describir ocurre una vez que ya van creciendo. Es extraño, pero al pasar los años, las niñas se van poniendo más lindas... y los niños se vuelven más feos. Una suerte de evolución/involución que alguien me hizo ver y a la que le encuentro total y absoluto sentido. Así no es extraño que surjan parejas dignas de comercial de Sal Disfruta ("para comer... cualquier cosa..."). Al menos con esta idea tengo un consuelo cuando vea a una bella dama acompañada de un colega, ehmmm... no tan digno.

Por suerte estoy en una sala con aire acondicionado porque, si no, estaría al toque buscando en Flickr alguna foto submarina de una sirena besuqueándose con un lobo marino. Si en Internet hay de todo...

Espero que esta carta livianita te haya sacado al menos una sonrisa. Cuando quiero ser alegre, soy muy alegre.

Un beso.

11 de diciembre de 2006

Y dale con el casamiento...


Fotografía: Clarity Moment @ Flickr

Reconozco que cuando te escribí esa carta del casamiento tenía algo atravesado, muy atravesado, como lo que siento cada vez que las personas que van acelerando por el lado logran algo que yo siento muy lejano. Bajón. No sabes lo difícil que resulta después de todo, al final del día salir a la opinión pública con un discursillo de buenos deseos cuando por estos lados no me llega ni una sopaipilla.

Estar prácticamente egresado puchas que ayuda. Releo lo que escribí alguna vez, sobre esa bendita-maldita palabra... y me veo yo, después de un tiempo que creí eterno, después de tener que sobrevivir la convivencia en un grupo en donde lo único que esperaban era que errara un sólo paso para hacerme parir. Sí, egresado, por fin... y buscando trabajo.

Lo malo fue que me construí todo este tiempo un mundo que se termina al egresar. Nunca consideré el primer trabajo, ni el examen final, ni el cartón. Por simpleza. Por pura y bonita simpleza. Para qué hacer más dificil lo dificil. Se acabó el mundo... pero en verdad comenzó otro nuevecito de paquete. Para programa de 31 Minutos pudo ser una buena idea, pero sinceramente espero dentro de este mes tener algo mejorcito.

Es raro, pero después de todo quisiera tener un compromiso fuerte con alguien pero no me siento listo. En palabras simples soy un quiltro con aspiraciones que ladra hartas frases melosas pero que al final no muerde. Tengo una necesidad de compañía seria, pero no se nota. Es que mi llamada de auxilio no sirve de nada y más pareciera estorbar a otros que ayudarme a mí.

Finalmente, mi último comentario de que los 30 grados de calor pesan. Y el haber escogido una foto como ésta para ilustrar esta carta lo prueba.

¡Quiero piscina ahora ya!

Tes bien.

10 de diciembre de 2006

Sintiendo culpa


Advertí que no encontrarían sentido en estas letras. Por de pronto, te cuento que a la única persona a la que le escribo es a ti y que cualquier persona que no comparta este hecho puede retirarse por donde entró. Todo mal rato quedará atrás el día en que lleguemos a estar juntos. Pero ahora estoy triste. Me pone mal cada vez que me siento solo y no tengo a quien recurrir cuando quiero un abrazo, una mirada dulce o un "te quiero" lleno de cariño.

Qué triste es necesitar compartir cariño de verdad y no tener con quién.

Y tengo que aguantar esos comentarios que dicen que esta aventura de escribirte sin saber siquiera quién eres no tiene sentido. Y yo sé que lo tiene. Y me convenceré el día en que mi inestabilidad emocional no sea más que un vago recuerdo y tenga frente a mí a esa persona complice de mis sentimientos y pueda demostrarle mi cariño sin sentir culpa. Ya no quiero sentir culpa nunca más. Por qué tengo que sentirme culpable de sentir algo tan natural. Por qué tengo que soportar estar con una psiquis tan dañada como para sentir que no vivo sino que apenas sobrevivo.

No sabes lo triste que es abrazar a una amiga y sentirme rechazado. O talvez lo sepas. Ya no quiero más. Ya no aguanto más.

Llegará ese día en que una mirada dulce de mujer alegre mis días. Y espero que esa mujer seas tú.

Te dejo un beso. Escríbeme.

6 de diciembre de 2006

Soñar


Fotografía: angelrlt35 @ Flickr

De porrazo comienzo a hacerme la idea de que voy a cambiar de tiempo, de que ya soy menos estudiante y más profesional. El tiempo pasa y ya hace dos años y 400 textos atrás que me impuse mantener este lugar y reinventarlo de vez en cuando.

Me propuse dar un vuelco y escribir del amor, para no tener que pensar en lo malo que siempre existirá. Me propuse tener un espacio para soñar y no tener que pagarle a nadie. Porque ya ni soñar es gratis. Muchos hablarán de causas perdidas, o de hacer mejor esto o lo otro. Y la verdad es que, sin unas ganas intrínsecas por defender causas perdidas o por darse un espacio para soñar, es imposible encontrar sentido en estas letras. Si te estoy escribiendo a ti, mujer, que talvez ni siquiera hipotéticamente existes, es asunto mío, es mi sueño. Y sé que tú también tienes el tuyo.

Puedes soñar tanto tiempo como gustes y jamás te lo cobraré. Porque aquí, a diferencia de otros lugares, sí se permite soñar.

Por qué todo tiene que tener sentido...

Un beso.

4 de diciembre de 2006

No fue como yo pensaba


Fotografía: ashi @ Flickr

Ya me preguntan el por qué del cambio de los temas que escribo. De por qué dejé de amargarme y preferí comenzar a escribirte, esperando que tarde o temprano te des cuenta que es a ti a quien te escribo, y de tontamente convencerte de hacer el sacrificio y venir a compartir tu vida conmigo. Me acabo de dar cuenta que no me gusta esa palabra: sacrificio.

Sin duda podía mostrarte algo mejor de mí mismo que no fuera mi amargura de las cosas que pensé que eran de una forma y al final sucedieron de otra. Talvez lo más emblemático de esto sean mis años de universidad, en una carrera que se suponía era de seis años, alguien dio vuelta la bola de billar.

Hace un par de días, frente al computador, escuchando new age, me emocioné de sólo pensar en que estaba haciendo la última tarea, del último ramo, del último semestre de universidad. Recordaba a todos quienes compartieron conmigo y de la gran parte de ellos con los que perdí el contacto. De todas las veces en que hice el loco o mostré lo peor de mí o no estuve a la altura de las circunstancias.

Por fin puedo decir que el camino está llegando a su fin, que por momentos creí que no llegaría, que mis depres no tratadas terminarían por mandar todo a la cresta y que este semestre estuve a punto de dejar tirado Evaluación de Proyectos porque mi psiquis ya no daba más.

Este jueves terminaré todo y seguramente querré hacer lo que no he hecho en estos nueve años.

Qué ganas de que te aparezcas frente a mí.

Aún te espero. Un beso.

3 de diciembre de 2006

No te gustará


Fotografía: o_bhave2006 @ Flickr

Muy pocos invitados. Ojalá nadie. Tú y yo. Y el oficial o el sacerdote. Con eso basta. Presiento que no te gustará. Y es que pienso que una ceremonia así es demasiado linda como para meter tanta gente. Si vienes conmigo, serás tú lo que realmente importe. Me dan asco las ceremonias masivas. Me dan asco todos esos famosillos que venden su ceremonia a tal o cual revista. No estoy para ser espectáculo de nadie. De nadie dependerá mi decisión de llevarte conmigo que de mí mismo. Y si te llevo será porque tú me gustas a mí.

Aún con todo lo que te he explicado, siento que de todas formas no te gustará. Y no me verás en ningún otro matrimonio que no sea el nuestro.

Espero algún día ser capaz de explicarte el sentido de esta carta.

Un beso.

1 de diciembre de 2006

¿Me permite soñar con el amor?


Fotografía: random dude @ Flickr

Una pareja de enamorados se despiden cariñosamente. El se marcha en su automovil y poco después de dar la vuelta en la esquina se ve envuelto en un choque con consecuencias, al parecer, graves. Ella sale corriendo hacia el lugar, desesperada. Espera poder estar con su amado y darle el apoyo que la Teletón no le dará. Porque está grandecito ya.

Si quiere, ponga el miedo en los noticieros, en la crónica roja que vende miles de diarios cada día.

Pero mis sueños de amor no los toque. Zopenco.