4 de diciembre de 2006

No fue como yo pensaba


Fotografía: ashi @ Flickr

Ya me preguntan el por qué del cambio de los temas que escribo. De por qué dejé de amargarme y preferí comenzar a escribirte, esperando que tarde o temprano te des cuenta que es a ti a quien te escribo, y de tontamente convencerte de hacer el sacrificio y venir a compartir tu vida conmigo. Me acabo de dar cuenta que no me gusta esa palabra: sacrificio.

Sin duda podía mostrarte algo mejor de mí mismo que no fuera mi amargura de las cosas que pensé que eran de una forma y al final sucedieron de otra. Talvez lo más emblemático de esto sean mis años de universidad, en una carrera que se suponía era de seis años, alguien dio vuelta la bola de billar.

Hace un par de días, frente al computador, escuchando new age, me emocioné de sólo pensar en que estaba haciendo la última tarea, del último ramo, del último semestre de universidad. Recordaba a todos quienes compartieron conmigo y de la gran parte de ellos con los que perdí el contacto. De todas las veces en que hice el loco o mostré lo peor de mí o no estuve a la altura de las circunstancias.

Por fin puedo decir que el camino está llegando a su fin, que por momentos creí que no llegaría, que mis depres no tratadas terminarían por mandar todo a la cresta y que este semestre estuve a punto de dejar tirado Evaluación de Proyectos porque mi psiquis ya no daba más.

Este jueves terminaré todo y seguramente querré hacer lo que no he hecho en estos nueve años.

Qué ganas de que te aparezcas frente a mí.

Aún te espero. Un beso.

2 comentarios:

  1. El jueves tb es un día D para mí...

    En verdad felicidades por el camino recorrido, y éxito en el próximo que decidas emprender.

    Saludotes,

    La Hormiga

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  2. Se supone que cada final trae consigo un principio... Espero que sea ésta la oportunidad... y "ella" se encuentre con estas letras en su camino.


    Un abrazo,

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