20 de noviembre de 2006

Estatura


Me encanta tanto que me sonrias. Estar contigo, mirarte, sostener tu mano... Pero no puedo vencer la frustración de no poder mirarte a los ojos sin primero tener que mirar hacia arriba. Tanto quisiera poder asumir el rol de quien te acoge y protege. Es tonto, lo sé. Y lo hemos hablado más de alguna vez. Te propuse entre bromas ser tu hermano chico. Y es tan curioso que tú no aparezcas en mi vida aún, que en realidad le esté escribiendo a uno de mis tantos miedos en vez de escribirte a ti.

Si algún día apareces, tomaré como un gran desafío ser capaz de aceptar tu propuesta de vivir el resto de tu vida conmigo. No me será facil. Debo primero vencer este miedo tonto de no temer a lo que la demás gente diga allá afuera. Que seas más alta que yo y que no me importe. Que no nos importe.

Sigo buscándote. Y sigo con uno de mis más grandes miedos: el que llegues a estar frente a mí y yo sea incapaz de reconocerte.

Un beso.

1 comentario:

  1. permiso se puede oye tan super lindas me encanto este formato
    yo sabia que tenias oculta una sensibilidad y que esta no podia ser siempre negativa
    abrazos amigo

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