5 de septiembre de 2006

De aquí a la eternidad (o divagaciones sobre vacas comiendo pasto)

La semana pasada, en el Taller de Creatividad había que presentar un trabajo artístico personal. ¿Un trabajo artístico de un estudiante de Ingeniería? Como que no pega... Pero así no más fue. La profe, una vieja media loca pero entretenida, se inspiró en la Cow Parade y nos pidió a cada uno una vaca hecha por nosotros mismos.

Lo olvidé. Olvidé la tarea. No me olvidé de llevar las preguntas sobre la lectura, ni de la visita al Museo de La Moneda... Pero de la vaca me olvidé por completo.

Reconozco que estuve a punto de entregar una hoja en blanco.


- William, tu trabajo está en blanco. Aquí no hay nada.
- ¿Como que no hay nada? Es una vaca comiendo pasto.
- Y ¿dónde está el pasto?
- Se lo comió la vaca.
- ¿Y la vaca?
- Se fue porque no había más pasto.

Dar esta explicación no tenía nada de creativo. Después de todo, creo haber escuchado al Chavo del Ocho salir con este cuentito tal cual. Así que pensé en una vuelta de tuerca. Podía ir de carrerita al baño a mojar la hoja y luego, cuando Miss Flauta me pidiera una explicación, le diría al más puro estilo Condorito que en verdad dibujé una vaca en la hoja, pero como la pobre vaca estaba tan triste porque siempre la dibujaban sola, se fue a ahorcar o a tirar a la línea del Metro, no sin antes llorar a mares... y por eso se mojó la hoja, Miss... (plop!)

Esa explicación al menos tiene algo de creativo. Creo.

En jerga audiovisual a eso se le llama "fuera de campo". Es comunicar algo sin mostrarlo directamente. Como esto, por ejemplo.


Puedo dar fe de que aquella fue una tarde exquisita. Aunque la foto tenga sentido sólo para mí. Bueh... y para ella también, salvo que ella ya para mí no existe, así que no cuenta.

Momentos como ese son los que uno se lleva inevitablemente consigo para el resto de la vida. Y si hablamos en estos términos, el dibujo de la supuesta vaca comiendo pasto y la ficción tonta que inventé y que -por suerte- no entregué como tarea, no me aporta nada. Es que, en serio... Quiero volver a sentir que estoy viviendo ¡no quiero seguir perdiendo el tiempo llevándome hojas en blanco!

Prefiero llevarme fotos como la de las copas de los árboles de esa tarde. Y todas las vivencias asociadas. Una tarde llena de momentos ricos. Sí, muy ricos.

Por si un pelotudo no entendió, me refería a una tarde llena de esto...



Es que en serio, no me gustaría terminar tirándome a la línea del Metro. Es que amo el Metro...

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