8 de julio de 2006

Una casita chiquitita así...

Hoy terminamos al fin el nuevo sistema para el Techo, se instaló y todo.

Me quedé pensando aunque, más que nada, recordando la oportunidad en que fui a trabajos de invierno a Chillán, hace ya 7 años, cuando esta fundación no era una fundación propiamente tal y tenía otro nombre. Fue triste recibir la noticia de que algunas de las techumbres de zinc que habíamos puesto a las casas se volaron con un viento fuerte ese mismo invierno. El afiche promocional de este invierno para captar voluntarios merece todas mis felicitaciones por lo original y por no apelar a la lástima (un clavo a medio clavar y multitud de martillazos alrededor del clavo), pero se fundamenta en la idea de llevar "voluntarios", no importa que no sepan hacer mucho, con las ganas basta. Alguna vez les hacían capacitación a los voluntarios. No sé ahora. Personalmente, pienso que la gente que recibe estas ayudas merece un trabajo bien hecho. Y me apenaría mucho que el sistema web que le hicimos al Techo este semestre ya no les sirviera a los pocos meses. Aunque le dimos con todo.

Y a propósito de cosas mal hechas, vergüenza nacional han provocado las viviendas de 12 metros cuadrados entregadas recientemente. Lo sucedido con estas casas no es nada nuevo. Hace ya varios años que se viene discutiendo lo dignas o poco dignas que son las viviendas sociales, cuyo tamaño ha dado inspiración al cine chileno recientemente con "El Chacotero Sentimental". Ya a comienzos de la década de los '80, Pinochet había creado las llamadas "viviendas progresivas", ante la gran cantidad de familias sin hogar propio y los recursos disponibles en esos tiempos, los que no eran la gran cosa. El caso es que las viviendas de 12 metros cuadrados entregadas recientemente no eran viviendas progresivas o "casetas sanitarias", sino que eran viviendas sociales. Se argumentó que por un problema con los terrenos, el costo de construír las viviendas se había encarecido y por ello se había reducido el tamaño. Por favor... La ministra asegura que los beneficiarios de estas viviendas ya sabían que las casas tenían esa superficie construída.


A mi parecer, lo sucedido no viene a confirmar otra cosa que no sea la incultura de la gente. En particular, lo poco que la gente domina el significado de metro cuadrado. Cuando les dijeron "12 metros cuadrados", seguramente se imaginaron una superficie de 12 metros por 12 metros. Aún en la vida cotidiana me ha tocado encontrarme con gente que no sabe bien lo que es un metro cuadrado (¿cierto, I.?). Esto confirma lo que se dice siempre: a la gente ignorante siempre le van a pasar gato por liebre. Y con esto nos vamos a la educación en Chile, otro desmadre... ¡no más, por favor!

Así con la cosa. Con una casita chiquitita así, y más encima teniendo que estar attenti al lupo, no vaya a ser cosa de que justo llegue un amigo de lo ajeno, de esos que están tan de moda hoy por hoy...

1 comentario:

  1. ja ja ja no lo había visto desde ese punto de vista...de verdad puede ser ignorancia de la gente que la unidad "metro cuadrado" la asumieran algo así como una hectárea...buen punto, pero igual las condiciones paupérrimas en que deben concicir 8 personas en 12 m2 lo encuentro horroroso...

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