14 de julio de 2006

Ser parte


Fotografía: winter's photography @ Flickr

En alguna parte leí que el ser excluido puede llegar a doler igual o más que el dolor físico. Es tonto que lo diga, pero mientras estudié aquí, con el correr del tiempo, me autoexcluí. En otras palabras, no me relacionaba con nadie, no me gustaba hacer grupos de trabajo y mis experiencias de trabajo en grupo eran pésimas, o era yo el que se llevaba todo el trabajo o era el que nunca entendió nada y trataba de que su falta de trabajo ni se notara, claro, para que no digan que es un, en buen chileno, pajero. Si esto no parece suficiente, consideraba que mis compañeros estaban tan lejos de mi forma de vida y que en mayor o menor medida tenían intereses distintos a los míos. Eso me dejó casi como un autista. Los amigos que hice en los primeros años de la carrera comenzaron a irse, algunos pocos desertaron, la mayor parte ya egresó y de ellos algunos se fueron a otro país a probar suerte. Además, por si fuera poco, me autoexcluí de la pastoral y con esto prescindí de ese grupo de amigos, el que era harto más grande que el de mi carrera. ¿No les dije que había escrito mi vida a punta de pelotudeces? Y tengo más...

Hace un par de días me escribieron de la universidad, en particular, del boletín de la DGE. Para la edición de agosto quieren publicar una nota sobre los blogs y a propósito de esto, destacar unos cuantos blogs creados por alumnos de la UC. Me escogieron a mí para aparecer, con nombre y foto, y contando mi experiencia como bloggero. Al comienzo me resistí, pero después pensé que no era para tanto. Error. Sí era para tanto. Por fin, después de tanto tiempo, voy a figurar en algo relacionado con la universidad. Así que el deseo de ser parte de algo (y de que se note), y en particular de ser parte del lugar donde estudio, fue más fuerte. Así que accedí.

Ya, un post loser. Y qué.

3 comentarios:

  1. jajaja....ahora eres famoso...a la chuica el low perfil, en fin arreglese para que salga bonito en la foto...

    Besos
    Sorecita

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  2. Es el costo de escribir con nombre real. Pero está el beneficio de que te consideran más seriamente cuando escribes algo, porque hay una persona tras las palabras y otros lo piensan al menos dos veces antes de mandarte un insulto.

    Además se construye identidad... como diría algún siútico, ¿no?

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  3. Hi! Just want to say what a nice site. Bye, see you soon.
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