14 de mayo de 2006

Tómese un cafecito con ésta... Hoy: Chile, país solidario

Creo que ya se habrán enterado de los dichos que lanzó nuestra flamante ministra de defensa luego de concientizarse de la situación de pobreza de Haiti, cuando muy campantemente habría afirmado que, con los excedentes conseguidos por la subida del precio del cobre, se podría haber ayudado a aquél país caribeño. Y, al unísono, hoy toda la opinión pública puso el grito en el cielo argumentando que Chile es un país tremendamente pobre y que tenemos muchas carencias como para pensar en otro destino para esas platas que no sea nuestro propio país.

A ver, veamos...

Esto me recuerda lo que pasa todos los años en un evento que ya forma parte de nuestro patrimonio nacional, la vilipendiada y mítica Teletón. Todos vemos como cada año, en las comunas más diversas del país se realizan eventos para juntar fondos para la Teletón. Y estamos hablando de comunas que tienen sus propias carencias, digamos, urbanización, salud, empleo, y súmele y súmele cosas... Y aún así, de todas formas se organizan y colaboran. Por otro lado, las donaciones en las sucursales del banco no muestran relación con el poder económico de los habitantes del sector; más precisamente, en Santiago se observa cómo hstóricamente la afluencia de público es más numerosa en sucursales de sectores medios y bajos que en el barrio alto.

Los dichos de la ministra, pese a todo, no son tan descabellados como ha trascendido en todo este día. O sea, si y no. Por un lado, se agradece que la ministra tenga tan buen corazón, incluso como para disponer de platas que no son ni suyas... Por otro, revela lo poco que saben algunos personajes en los puestos de poder acerca de buenos usos para las platas que llegan en tiempos de vacas gordas (porque, en tiempos de vacas flacas, no hay que ponerse a pensar siquiera: los posibles usos llueven) y lo poco conscientes que están de las necesidades de la gente. Pero lo importante en esto, y usando el caso de la Teletón, es que lo realmente malo de todo esto no es que exista un sentido de solidaridad que olvide el "cómo andamos por casa", sino que, personalmente creo que ese traje de solidaridad debieran ponérselo otras personas. Usté ya se imagina a quienes... ¿cierto?

Para toda esa gente que no sabe en que gastar la plata, como la ministra, les dedico el tema "La Alcancía", track 8 del último disco de 31 Minutos, "Ratoncitos".

Es nuestra linda alcancía, í-a
que ya no está tan vacía, í-a
con amor y monedas ya se repletó
el chanchito de barro engordó y engordó
y con esos ahorros por fin compraremos
aquello soñado que siempre quisimos
¿...y qué es lo que siempre quisimos?
Hay que pensarlo muy bien...
Exacto, este chanchito es muy... oooooh! ¡¿Dónde está el chanchito?!

1 comentario:

  1. Es la gran paradoja de las relaciones internacionales: si te tenemos los recursos... ¿A quién ayudamos? ¿A nuestros más necesitados habitantes o a los más necesitados extranjeros? Ahora, cada cual verá su respuesta.

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