26 de marzo de 2006

Fe y amigos


Es tarde ya y no me duermo. Traspaso a mp3 un cassette de canto gregoriano. Sí, ese de los monjes de Silos que se ganó los discos de oro, de platino y todo eso. Mi viejo lo trajo a casa. Ni pesca la religión. Lo trajo porque la empresa donde trabajaba se dedicaba al polémico negocio de la música y porque estaba de moda y eso. Y me gusta. Lo descubrí hace poco, un día que me metí a buscar algo interesante en una caja llena de cassettes que llevamos a cada casa a la que -cual gitanos- llegamos a vivir, pero que casi nunca abrimos. Y me recuerda, como siempre, mis días de niño bueno de pastoral católica en la UC y todo eso. Los extraño. Los extraño ahora que me siento solo, solo como siempre, excepto cuando iba a ver a mis amigos de allá. Tenía a casi todos mis amigos allá. Mis tres últimos años en la universidad estuvieron influenciados por la fe, una fe que se comenzó a ir cuando unas pocas personas se desencantaron de mí y descubrieron que no era un niñito tan bueno como parecía y cuando yo me olvidé de que mi crecimiento en la fe era un proceso y me comencé a comparar con quienes tenían a Dios más cerca y me vi mediocre y sucio al lado de ellos. Y por esto que esta última separación de mi vida de fe ha durado tanto. Tres cuartas partes de mi círculo de personas cercanas se quedaron en ese mundo. Me siento mal. Y quiero volver. No sé si los voy a recuperar, aunque cada vez que los veo me hacen sentir que nada ha pasado, que puedo llegar un día cualquiera y hacer como si nada sucedió y abrazarme con ellos y estrechar sus manos. Algunos han egresado, o se han cambiado de universidad o quién sabe qué. Pero quiero volver de todas formas.

Comprendo que en estos tiempos se ha instalado una intolerancia en ciertas personas hacia la opción de fe que pudiese tomar una persona -y cuando digo esto me refiero a la intolerancia a la fe por opción, no a la fe a la fuerza que promueven algunos, llámese católicos, protestantes (mal llamados evangélicos o simplistamente llamados cristianos) o lo que sea. Por ello desactivé la opción de comentar en este post. Confío en su capacidad de respetarme y ojalá respeten mi decisión no comentando en otros posts.

Gracias.

[De 44 Shadow Lane]