1 de febrero de 2006

I dissappear

Llegó la mitad de los meses de vacaciones. Me deprime darme cuenta que la mitad del tiempo que se suponía que era de relajo y desconexión de los asuntos del resto del año ya se ha ido. En especial cuando han quedado asuntos pendientes.

Evité un desastre mayor el mes pasado. Desaparecí. Sin dar explicaciones a las personas involucradas directamente. Me pisé la cola. Yo que siempre pregono eso de la lealtad y de no andar escondiendo las cosas y de discutir de frente cualquier diferencia. Como una máquina que de pronto comienza a funcionar de forma imprevista y el primero atisbo del operador es desenchufarla. Algo así.

Si no me conoce, aquí ya se enteró de un rasgo mío que no sé si está bien o mal. Lo que hay. A falta de algo mejor. Quizás para mí no exista algo mejor.

Converso con poca gente. Estos días me siento muy solo y esto de tener amigos unicamente en la universidad me está pasando la cuenta. Porque casi todos mis conocidos (ni siquiera hablo de amigos) seguramente gozan de un buen pasar y ya se habrán escapado a algún lugar de veraneo. Esto es lo que al menos trato de intuir cuando trato de llamarlos por teléfono y no contestan. Claro, algunos son trabajólicos y si no contestan luego de innumerables llamados, es por eso.

Los trabajólicos no comparten mi pensamiento sobre el siempre reservar al menos cinco minutos de mi tiempo a algún amigo que lo reuqiera y están por definición en los primeros lugares de mi lista de precaución (con el subtítulo "si te involucraste con una de esas personas, asume las consecuencias").

Creo que no es tan raro desaparecer, después de todo. Ellos también lo hacen.

[De 44 Shadow Lane]

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