2 de febrero de 2006

Ganas de renacer y una canción cebolla

Finalmente me conseguí a cero peso un computador más nuevo que el que tengo ahora. La verdad es que me conformaba con que cargara el Windows XP. Por lo que me dijeron trae procesador Pentium III de no sé cuántos MHz ni cuanta RAM. Con los cochinos billetes que he ahorrado no será problema comprarle chiches como un grabador de DVD o más memoria RAM. Después de todo, como dice un profesor, el gran cuello de botella en un computador es la memoria. Y lo ejemplifica soberbiamente con el hecho de que en las tiendas vendan computadores con el último Pentium 4 HT y toda la payasá y míseros 128 MB de memoria. Ya, OK, lo siento, demasiado nerd. Mi viejo supo lo del computador y como le da lata que me regalen cosas y se siente menos por no ser él quien me procura las cosas que necesito, dice que me tiene una sorpresa.

La Clau, que tiene una conexión de banda ancha de tarifa plana, me averiguó cuánto es lo que realmente cuesta una conexión libre vía telefónica y me di cuenta que usarla fuera del horario entre la medianoche y las 8 de la mañana del día siguiente es prácticamente una estafa. Por eso escribo este post en el bloc de notas y luego hago mover el chasís del modem sólo para hacer copy-paste y publish. Una amiga que no le gustaría que se revelara su identidad, aún en este desconocido sucucho, y que ya trabaja y maneja su plata, me ofreció ayuda por si lo necesitaba. Y ya que mi hermana prefiere gastarse la mitad de su plata en comprarse ropa, creo que conversaré con ella a ver si me ayuda con una banda chanchita no importa que sea la de 128, pero que me permita estar online todo el rato. Históricamente he perdido feo en mis ramos al no poder trabajar en grupo con mis partners por no estar conectado en mi casa. He quedado casi siempre como el pajero del grupo sólo porque tengo que investigar en Internet en la universidad, traerme el material en diskettes a mi casa y descubrir que el diskette falló. Ya basta de eso.

Además me servirá para revivirme en esto de los blogs, un mundo que más de alguna vez he tenido ganas de abandonar, en particular luego del incidente del Pura Gula que más de alguien recordará, y cada vez que miro desde galucha alguna reunión de Fauna Bloggera. Me van a tener posteando a cada rato, aunque también trabajando más para mis ramos en la U. Pensándolo bien, este submundo bloguerístico es mucho más grande de lo que podría pensar y sería una estupidez abandonarlo por una mala experiencia. Conocer gente nueva por sus blogs es algo que está doblando la esquina y creo que lo necesito. Darse nuevas oportunidades. Quererse más uno mismo. Darse gustos. Soñar en que a la vuelta de la esquina está la persona justa para uno. Sentirse capaz de triunfar donde antes fracasé.

Tengo nuevo nombre tentativo para 44SL. Pero debutará en Marzo. Por ahora una canción cebolla me rebana el seso. Es como las de Arjona, o sea, la rima es tonta, embutida o no existe, pero es una canción tan simple y tan representativa de lo que me está pasando. ¿Existen estas amigas? ¿Dónde? Porque no veo ninguna.

Que estén bien.



Angela Carrasco - Amigo mío (cuenta conmigo)

Nada hay tan hermoso
como poder decir y sentir amor.
Voy sembrando ternura y comprensión
por donde pisas tú.

Amigo mío, amigo mío,
cuenta conmigo.

Cuando sientas deseos de callar,
yo seré tu silencio.
Cuando rías, contigo reiré.
Si lloras, lloraré.

Amigo mío, amigo mío.

Cuando quieras sanar tu vacío,
cuando quieras jugar a ser niño,
cuando quieras sentir como un hombre,

amigo mío, amigo mío,
cuenta conmigo.

Amigo mío, amigo mío.

Cuando quieras sanar tu vacío,
cuando quieras jugar a ser niño,
cuando quieras sentir como un hombre,

amigo mío, amigo mío,
cuenta conmigo.

Si luchas por la libertad del mundo,
yo, yo te ayudaré, mi amor.
Si estás cansado, tu cansancio lo haré mío
y te aliviaré.

Amigo mío, amigo, amigo mío, amigo mío,
cuenta conmigo.
Amigo mío...


[De 44 Shadow Lane]

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