30 de agosto de 2005

Experimento


Me encantan los experimentos y si algo es este blog es un lugar de experimentación. Así que rompo brevemente mi pacto de no palabras para presentarles el último alarido experimental: "Regáleme una foto". No podrán decir que no soy consecuente.

Sí, tal cual. Lo único que tiene que hacer Ud., si lo desea, es enviarme una foto con un significado personal (breve) en jpg o en png a canalpretoriano [arroba] gmail [punto] com.

El siguiente paso del experimento, así como el logo promocional, están siendo ideados desde hoy por el unipersonal y diligente equipo creativo de Canal Pretoriano.

Espero que esto tenga mejor acogida que la encuesta...

29 de agosto de 2005

Las palabras descansarán por un tiempo



No quería escribir esto, pero si no lo hago nunca van a saber el porqué de mi actitud. No puede ser que lleguen comentarios diciendo que soy entretenido, que mi rabia y mis comentarios ácidos hacen que mis escritos sean "entretenidos". ¡Por favor! O sea, mientras yo lo paso pésimo, para otros esto es un show... ESTE NO ES NI REALITY SHOW NI REALITY BLOG NI NADA DE ESO. Me guardaré hasta que entiendan y sepan tomarle el peso a lo que escribo, hasta que me crean y me tomen en serio. Si creían que diciendome que soy "entretenido" me iban a hacer sentir bien, mala idea. SI HAY ALGO QUE ME APESTA, ES QUE ME MIENTAN.

Ya, adios, y vayan a mentirle a su abuela.

Tuvimos circo

Tuvimos circo. Y todavía no llega septiembre.

"Estamos en la avenida Perico de los Palotes que se ha convertido en un verdadero río. Los autos tratan de pasar y brglup, glup...". Los mismos reporteros con la mitad del cuerpo en el agua, contando lo mismo que todos los años. La hipocresía de nuestro Mr. President diciendo que "Santiago había soportado bien el temporal y los lugares clásicos ya no lo son" (¿¡ALO?! Vaya a darse una vueltecita al callejón Lo Ovalle, porfa, Mr. Presi pa que vea la mansaca, ya?). Las inmobiliarias que con un maletín con un poco de plata dentro cambian planos reguladores, construyen casas donde no es apto y crean calles donde antes hubo quebradas (perdón, pero la calle Antupirén en Peñalolen, por palabras de los mismos pobladores en TV, era la continuación de una quebrada... ¡de qué estamos hablando!). Otro numerito son todos los que viven en los campamentos, de esos cuyas mediaguas se las llevó el Mapocho, de seguro mañana, pasado, la próxima semana van a volver a plantar sus cuatro palos forrados en el mismo lugar y cuando vuelva a llover fuerte va a pasar exactamente lo mismo, talvez en otro lugar en donde la gente encargada de limpiar los canales esté tirándose las bolas en vez de hacer su trabajo.

Viva Chile mierrrrrr...

"Nos fracasan incluso hasta las campañas... "Chile ayuda a Chile". "Recibimos del norte la mercadería pa' ca..." P'ta, terremoto en el norte... ¡devolver to'a la hueá pa' lla de nuevo! (...) El diluvio fueron 40 días y 40 noches. ¡Aquí con tres días que'a la cagá! "Chile ayuda a Chile"... ¿Por qué no son más honestos y dicen "sálvese quien pueda, a la mierda el resto"?" (Coco Legrand, "Con la camiseta puesta", 1987).

26 de agosto de 2005

Retropost: ¡Ya, caput, se acabó todo!

Este trozo debe ser sin duda lo más acertado que he podido escribir sobre mí mismo.

Si alguien pregunta, sí, me quiero morir, me quiero morir ahora mismo y aunque no sirva de nada, al menos voy a dejar de hacer más daño del que ya he hecho a otras personas. Soy una basura de esta cagá de planeta. No sirvo, al contrario, estorbo y hago sentir mal a quienes me rodean. Me quejo de mi familia y del casi nulo ambiente familiar cuando yo soy incapaz de generar algun ambiente agradable en casa. Me quejo de mi bajo rendimiento cuando montones de veces me han dicho que traiga comida de la casa pa no cagarme de hambre. Tomé 4 ramos. Uno lo boté. El otro me lo eché. No sé si quiero ser ingeniero o mejor me voy a vivir de ermitaño bajo un puente. Todo me decepciona. Todo es una mierda, no en sí, sino que para mí todo es una mierda porque soy incapaz de ver las cosas de los colores que son, todo me parece malo. Ando tratando de servir en algo a otra gente dando consejo cuando ni siquiera soy capaz de mantenerme en pie. Porque nunca voy a estar satisfecho de nada. Nunca me voy a sentir seguro de lo que hago. Nunca voy a confiar en mí mismo. Los demás me la van a ganar. Me van a ganar los trabajos, las mujeres, todo lo bueno y voy a quedar en un costado mortificándome eternamente, sintiéndome mierda por dentro y por fuera, oliendo a mierda.

[Fragmento. 1 de Diciembre de 2004]

24 de agosto de 2005

El Diablo metió el... Grammy?

Mueve el ombligo mueve oh oh oh... me duele la guatita!

Era el día. Se había comentado un montón acerca de la famosa nominación de Christell Rodriguez al Grammy en la categoría Mejor Trabajo de Música Latina para Niños. Se había chaqueteado hasta el cansancio. Bueno, objetivamente no tiene una gran voz y su fama no es más que el reflejo de la frustración de parejas humildes e infelices con sus críos rebeldes. Fue anunciada la categoría y a continuación, gracias a haber ido a pintar el mono a Miami para hacerse de un poco de fama, para no creerlo, es anunciada como la ganadora. De inmediato TVN interrumpe su programación para conectar con la ceremonia de premiación en un extra de Rojo-Rojito-Tronia-BuenosDiasaTodos-24Horas. Se muestra a la tierna e inocente niña con una cara de preocupación. Asistentes que estaban cerca de la escena habrían asegurado que la niña habría reiterado insistentemente "quiero ir al baño, me duele la guatita". Pero el tiempo apremia, el satélite es caro y por expresa petición de TVN se apura el impasse y la niña sube al escenario a recibir su premio. La presentadora la toma en brazos para que pueda alcanzar el micrófono y recibir su premio. Una vez que el codiciado gramófono llegó a sus manos, se transformó en una impresionante cruz invertida. El reflejo de las luces en la cruz llegó al aparato de CD de la mesa de sonido tras el público, lo que causó que el disco comenzara a escucharse en reversa. Truenos fuertísimos invadieron el teatro y la frase "el diablo soy, ven a morir" sonó fuerte y la escenografía comenzó a desmoronarse, ante lo cual todo el público asistente huyo despavorido del lugar, en todas direcciones...

Por si acaso, no se crea todo esto. Lo acabo de inventar. Aunque hay periodistas que inventan cosas peores.

[Foto: Club Icarito]

Quiebre

Cierro una etapa. Sé de la alegría de la persona que alguna vez fue cercana. Sé de sus mariposas en la guata, de que ya parece haber encontrado, otra vez, a su principe azul y no soy yo (cual Shrek). Se mandan recaditos entre líneas. Se manifiestan felicidad. Era obvio que uno de los dos iba a perder y otra vez me tocó el sorbo de café amargo.

En este momento, bajo juramento, pongo fin a un sueño que nunca trascendio ni fue público. Y lo peor de todo fue que en su momento decidimos mutuamente que fuese así. Porque sería mal visto. Porque nadie lo hubiese creído.

Actualización: la susodicha acaba de poner la lápida.

23 de agosto de 2005

La reinvención

La reinvención

Bienvenidos a un blog insípido. Si nunca antes Ud. había estado en uno, le comunico alegremente, lo más alegremente que puedo -y con cordelitos pegados tirando hacia arriba cada lado de la boca- que ya ha llegado.

Ante un blog tan perdido respecto de su norte, la consigna es replantearse y renovarse... o morir.

Vamos por parte:

El nombre ya no significa nada. Hay que escoger un nuevo nombre. Puede ser un nombre que suene divertido o parecido al nombre de alguna película, grupo musical, programa de TV, algúna palabra techie o combinación, etc. Debe ser inteligente, pero no serio ni mucho menos depresivo. Debe representar un elemento bueno del mundo personal de quien escribe. Debe ser corto, ojalá comience con las primeras letras del abecedario, así aparecerá en los primeros lugares en los directorios donde lo inscriba...

El diseño está bastante bien armado pero no huele a nada. Debería haber una temática común que conecte cada parte. No debe ser excesivamente pretencioso (sólo los gurúes blog pueden darse ese lujo). No se debe jugar al periodista cuando quien escribe no lo es. No se debe publicar un artículo sin revisarlo y meditarlo antes (existe un botón en Blogger llamado "save as draft", úselo cuando pueda o cuando sienta que la neurona no le da para postear on the fly). No se debe abusar de las frases en inglés (si le pican los dedos por escribirlas, hágase un blog en inglés o sencillamente amárrese los dedos hasta que esas inspiraciones enfermizas desaparezcan). No usar tanto refrán ni tanto modismo porque suena muy chulo. No caer en dictar listas de reglas. Y por último, tratar de no caer en contradicción con lo que se acaba de escribir.

Chicos, no es facil crear un blog que valga la pena. Si desea algo más libre y tiene un exceso de autoestima ocupando espacio neuronal, hágase un fotolog. Aunque no lo recomiendo. Ya hay muchos pelotas en ese submundo.

[Ah... ¿ya se dieron cuenta que los fotolog.net se empezaron a subir el pelo? Pretenciosamente ahora se hacen llamar "photo-blog".]

Subiendose el pelo

22 de agosto de 2005

El Calama

Ring de Box Semana de Ingeniería PUC

El miercoles pasado fue el tradicional Ring de Box en el patio de Ingeniería dentro de la llamada Semana (adivinen de qué) de Ingeniería. A esa misma hora tenía clase de Inteligencia Artificial, pero en verdad me dio mucha lata no ir, principalmente porque la sala estaba a metros del magno evento y atender en clase en tales condiciones es definitivamente una tarea cuasi titánica.

No sé qué me pasa que a estas mismas fechas del año pasado y del antepasado y los que siguen hacia atrás casi no pescaba estas actividades, porque en ellas a mis compañeros de los primeros años (que a estas alturas ya están todos egresados) tampoco los veía. Entonces me hice la idea de que no tenía nada que ver con ese mundo y poco menos que terminé odiando a mis compañeros de carrera. Ahora me veo a un año de salir (al fin apareció la luz al final del tunel) y me doy cuenta del tiempo perdido. De otra manera no se explica el que hace apenas una semana estoy con mi grupo del proyecto de Finanzas y hay demasiada onda, como si fuesemos amigos de siempre. Raro. Pero, por suerte, cada día más común.

Así que tome palco desde el segundo piso, frente a las salas B y frente al patio. Por los altoparlantes mencionaban a un tal Calama. Al instante, todos gritando "Calama, Calama, Calama..." Detrás mío, comenzaban a comentar sobre tal extraño personaje. Decían que era novato, que se llamaba así de verdad, que en su carnet de identidad decía que se llamaba Calama. Extraño, aunque no tanto, considerando que unos orates llamaron "Yahoo" a su hijo.

Me parece, por lo menos, singular. Con un poco de optimismo hasta me parecería simpático. Si no fuera porque entre los que hacían gracia de su nombre había varios lolitos acomodados cuyos padres, de buen gusto, nunca habrían bautizado a su hijo con tal nombre... ¡O quizás sus padres justo iban pasando por tal ciudad del norte de nuestro país y salvaron ilesos de un accidente, quién sabe!

Calama. Simpático, pero yo paso.

Retropost: Fiesta de pingüinos

(Septiembre 2000)

Una mañana tibia de primavera. Legiones de institutanos con traje de pingüino llegaban a la fría ciudadela de la calle Arturo Prat, dispuestos a iniciar una tediosa jornada de clase, cuyos únicos instantes de relajo eran los ratones recreos y, por ser día lunes, el bloque de Consejo de Curso. Se suponía que ese día se iba a terminar de planear lo que sería una gran fiesta para juntar fondos para uno de esos paseos fantasma de fin de año, o sea, de esos de los que no se sabe muy bien su destino hasta bien entrado Diciembre. Al terminar la hora, ya había quedado todo acordado: sería la próxima noche de sábado, todos pagaban su entrada (yo no pagué), y además, todos tenían que vender 4 entradas por cabeza (yo no vendí ninguna). Ah, y cuidadito con llevar a la polola... para que todos bailen con todos (esa era la idea).

De noche un día sábado. En el Metro esperaba a la tropa de pingüinos que me iban a acompañar. El barrio al que ibamos no era de lo mejor, así que al bajar del Metro al llegar, formamos un grupo compacto, excepto por mí y mi acostumbrada e injustificada prisa que me llevó a adelantarme al grupo. Ahí me acordé que tuve la mala idea de ponerme las zapatillas con luces... ¡Quién fue el idiota que las inventó! Claro, en el día nadie se da cuenta de aquel sutíl detalle. Lo más ridículo de todo era que dos o tres semanas antes ya estaba planeando sacarles las tontorronas lucecitas, pero ya era demasiado tarde y mis ridículas zapatillas eran ya el primer comentario de la noche.

Llegamos. Una antigua casa en San Miguel sirvió de sitio de nuestra tontera de trasnoche. Organizabamos la fiesta en conjunto con un curso de "niñas", y esa noche fueron todas, así que no nos podíamos quejar por eso, habían para regalar... cosa que no se podía decir de nuestra legion de machos recios, ya que cuatro o cinco de nosotros inventaron los pretextos más inimaginables para no ir, incluyendo a nuestro DJ que se excusó a ultima hora. Sus cassettes piratas grabados de la radio habían salvado caleta en la fiesta anterior en la casa del Negro, pero ya no podíamos contar siquiera con eso. A cambio, la pingüina dueña de casa puso algunos cedés que tenía... ¿el resto? La radio. No quedaba otra.

De eso pasó casi una hora, tiempo suficiente para que todos llegaran, y para que un DJ improvisado pusiera música al cuento. Del sangoloteo que duró su buen rato en el patio-pista de baile, no se podría decir más que lo obvio. Lejos más comentable que aquello fue nuestro gran amigo K. K. Mo (ya verán por qué le llamé así) que batió todos los records de permanencia en el baño haciendo algo que hasta hoy no ha quedado del todo establecido (¿invocando a Guajardo, quiza?), y como nunca supimos lo que realmente hizo, supusimos lo obvio y optamos por darle el cariñoso apodo de K. K. Mo (¡en referencia a su apellido, no se malinterprete!) O lo que pasó con C. J., que si no se lo engrupe una "niña" casi se nos queda dormido... O lo que pasó con otro gil (dicen que fue el mesmísimo K. K. Mo) que trato de meter una de pisco nuevecita escondiendola en un pasillo... Obvio, no faltó el pastel que se tropezó y la hizo pedazos.

Lejos de la tontera, yo estaba cada vez más triste mirando como el resto de los plumíferos se retorcian de las maneras más cuáticas. ¡Pero si nunca me han gustado las fiestas! Hasta que a una de las pinguinas se le ocurre la idea brillante de la noche: "...son las 4 ya poh, pongan un lento que hay gente que se tiene que ir..."

Los lentos... lejos la mayor arma depresiva jamás inventada. Ahí empezo el peor momento de la noche. Comence a pasar por las tres etapas del desastre emocional rotándose cada 5 segundos una tras de otra: llanto descontrolado, "¿por qué ellos bailan lento y yo no?", y "¡pucha, la micro pasa en 3 horas más y ya me quiero ir!"

Luego de aquel mal momento, y de que se fueran la mitad de los patanes, los que ibamos quedando nos dividimos entre los que seguían la conversa en el patio, los que fueron a dormir al living, y los menos afortunados (pa' variar yo entre medio) nos quedamos en la cocina, tratando de dormir. La mamá de la pinguina que prestó la casa (que en adelante la llamaremos "La Señora") nos preguntó cómo lo habíamos pasado. Las respuestas del resto de desafortunados habitantes momentaneos de la cocina no merece mayor fijación, exceptuando pa'variar la mía, que en sí representaba un pernazo indiscutible, y podía considerarse como mi segundo error de la noche: "...es que a mí nadie me sacó a bailar..." Este pastelazo fue a la fiesta relatada como mi fome talla referida a una de las primas del Guatón fue a la fiesta del Negro, por lo que en lo que a mi respecta, que me den por segunda vez consecutiva el premio al Gran Perno, con la salvedad de que lo de esta noche fue cien mil veces más perno. Al otro extremo de la realidad (lo que vendría representándose por los que estaban en el living), estaba el resto de la gente. La tontera del copete ya estaba causando estragos, montones de lolitas y varones con las hormonas medias subidas, aprovechando que La Señora estaba en la cocina, aprovecharon pa' tirar mano como pudieron en un espectacular e improvisado pijama party. Por desgracia, La Señora se dio cuenta de esto y los echó a todos ellos a patadas por calientes...

Pero a fin de cuentas lo rescatable es que mi pose de niñito tierno dio resultados por chorrocientamil-ava vez. Me tomó cariño, me dijo donde tenía que tomar la micro de vuelta, y me pasó plata para volver. Ya arriba de la micro, volví a ponerme triste... de sólo mirar hacia afuera la calle San Diego en una mañana de domingo cuando los locales aún estaban cerrados, mostrando esos letreros antiguos, uno que otro vagabundo, y la micro llevándome como único pasajero.

Al volver a mi casa y ver mi cama estiradita para llegar y tirarse encima lloré más que nunca... como que pensé en nunca haber ido. Soñe con la pinguina sonriéndome y dejándome invitado a su próxima fiesta. "Por supuesto que volveré..." le respondía. Salía de su casa pensando "allí estaré...". Despierto. Allí estaré. Pese a todo lo que pasó. Allí estaré...

19 de agosto de 2005

Yo tenía 10 perritos

Los amigos a veces son como los perros.
Debe ser por eso que dicen que el perro es el mejor amigo del hombre.
¡Cómo será el peor!

Yo tenía diez perritos,
yo tenía diez perritos.
Uno se cayó en la nieve:
nada más me quedan nueve.

De los nueve que tenía,
de los nueve que tenía
uno se tragó un bizcocho,
nada más me quedan ocho.

De los ocho que tenía,
de los ocho que tenía
uno se comió un machete
nada más me quedan siete.

De los siete que tenía,
de los siete que tenía
a uno se lo comió un pez:
nada más me quedan seis.

De los seis que tenía,
de los seis que tenía
uno se mató de un brinco:
nada más me quedan cinco.

De los cinco que tenía
de los cinco que tenía
uno se metió en un teatro:
nada más me quedan cuatro.

De los cuatro que tenía
de los cuatro que tenía
uno se cayó al revés:
ya no mas me quedan tres.

De los tres que tenía,
de los tres que tenía
uno se murió de tos:
nada más me quedan dos.

De los dos que tenía,
de los dos que tenía
uno se murió de ayuno:
nada más me queda uno.

Y el perrito que quedaba,
el perrito que quedaba
se murió en una helada.
Y ya no me queda nada.

¡Oye, gaia! (o la venganza del pica'o)

Esta columna sale en el Mosaico, el boletín de la FEUC. No sé por qué le encuentro toda la razón (en relación al tema al que ataca la parodia, claro)... tienen que leerla.

Clic para agrandar.

Pepi Gurruchaga

18 de agosto de 2005

Me la dedico... por autista

Una verdadera oda al esfuerzo inútil... a MI esfuerzo inútil.

17 de agosto de 2005

Cuando la paranoia tiene sentido

Lista de indeseables

Esto me sucedió hace algún tiempo y en su momento no le di mayor importancia, hasta que me di cuenta que la historia comienza a repetirse. Yo siempre decía que aburro a las demás personas y todos me decían "sacate esas ideas hueonas de la cabeza" hasta que descubrí que una persona que conocía pero que no me hablaba nunca por MSN y que rara vez saludaba en persona me tenía en su "lista de indeseables". Y digo que la historia se repite porque hoy perdí a otra amiga, pero no fue por otra lista de indeseables ni nada parecido, sino que porque sencillamente, fui honesto y le dije lo que me molestaba a la cara. Porque este es el precio de ser auténtico, de ser uno mismo. No como el hueón que tiene mil amigos y que con ninguno de ellos queda mal, que adapta su discurso según quien tenga al frente. No pues, cauritos, así no soy yo.

Abro mi lista de indeseables, de acceso completamente libre. Sólo tiene que avisarme y le catalogaré como persona incompatible conmigo. Es rápido y sencillo. ¿Quién dijo "yo"?

¡Lavín!

Joaquín Lavín, candidato presidencial (aún)

Ya pasó la vieja comiendo lentejas...

la vieja

Y en su camino pasó por aquí y supo de tu numerito...

Municipalidad de Santiago

...que llevó a tu sucesor a esto:

Protestas por falta de recolección de basura domiciliaria en Santiago

Vai pa' abajo y hay mucha gente que ni ca*ando votaría por ti. ¡RETIRATE!

La letra disonante

Qué bien. La introducción de caracteres como "ñ", "á", "é", "í", "ó", "ú", "ü" (¿"ý" quizás?) en los nombres de dominio que maneja NIC Chile (.cl) me da la fantabulosa oportunidad de ser disonante con el resto de quienes han opinado.

Esta medida no me gusta. Y las razones principales son tres.

Falta de accesibilidad: estos nombres de dominio serán completamente inaccesibles para gente que intente acceder al sitio con la ñ metida entre medio, a menos que tenga en el monitor un Post-it con todas las combinaciones de caracteres raros con Alt+número para usarlas cuando se requiera o, más descabellado aún, que alguien invente un teclado con... ¿200 teclas quizás? o talvez algún tedioso teclado por software como el que trae Windows XP, pero con 200 teclas.

El problema de los cyber-ocupas: apenas estén disponibles para comprar, van a llegar esos señores y se van a empezar a tomar www.peñalolen.cl, www.viñadelmar.cl, www.pingüino.cl y similares, para luego intentar venderlos a quienes deberían ser sus dueños legítimos en una sabrosa suma de dinero, creándose conflictos que requeriran arbitraje por parte del NIC. Cuando se trata de dominios en que su equivalente sin caracteres raros esté legitimamente tomado por una persona, ello no sería problema, ya que se le entrega a esa misma persona. Pero ¿qué pasa con los dominios nuevos? Además... ¿sabía usté que en los inicios de Internet en Chile, los dominios fueron gratuitos hasta que llegaron pobres huevones que comenzaron a pedir en el NIC los dominios de las empresas grandes para luego revenderlos, y fue por ello que ahora ya no son gratis?

Y por último: Hay que gastar más plata para tener presencia en Internet, porque además de tener www.nonito.cl voy a tener que comprar www.ñoñito.cl para que no me lo ocupen y pongan una página porno. ¿En qué van a ocupar la plata que les llegue por la venta de estos nuevos dominios?

Mmmmmmm... personalmente yo preferiría dominios compuestos por letras "estándar" que pudieran ser digitadas sin complicaciones en cualquier teclado del mundo. ¿Mucho pedir?

16 de agosto de 2005

Fumar MATA

Fumar mata

Una tripleta de encuentros cercanos... del viejo tipo

Algo de lo que quería escribir hace tiempo. Mis encuentros cercanos con aquello que evoca tiempos viejos, muy viejos. De todos, selecciono los tres más notables.

Y ahora vamos al número... 3!

De este no tengo fotos. Un día mi viejo llegó a la casa con el chassis de un viejo TV marca Westinghouse, que eran los primeros televisores que habían llegado a Chile -según lo que le dijo un amigo-. La idea era convertirlo en una... mesa de centro (¿¡quéeeeeeeeeeee!?). Así es que, días después, le sacó la cubierta al chassis (que no recuerdo de qué material era) y, a falta de barniz, le dio una mano de aceite de linaza (plop). El resultado final no fue el esperado, así es que el otrora exponente de tecnología en la vida moderna terminó en el cuarto de los cachureos. Después yo lo rescaté para mi casa club, pero eso ya da para otro cuento...

Y ahora con ustedes... el número 2!

Un día mi viejo me llevó a casa de mi abuela Sara (QEPD) y yo, como soy inquieto, me fui a un rincón donde se notaba que no había entrado nadie en años, y luego de revisar, encontré un viejo tocadiscos marca RCA Victor (el mismo de la foto). Al final me entusiasmé tanto con el "juguete nuevo" que mi abuela terminó por regalármelo. Según ella, estaba en muy buen estado y lo único que le faltaba era el brazo de la aguja que estaba quebrado. Una vez ya con el juguete en mi casa, procedí a abrirlo y me sorprendió lo simple que se veía por dentro (luego de matar unas cuantas arañas, claro). Y con el aparatito, un hilo de cobre que puse en su brazo en vez de la aguja original y unos discos viejos en desuso, me divertí haciéndolos sonar moviendo el plato con el dedo... y al rasgar el hilo de cobre en los surcos de los discos... se escuchaban! (Creo que aluciné varios días con ese descubrimiento). Pero como nada resulta ideal en la vida, luego de un tiempo mi viejo me lo botó a la basura porque decía que estaba acumulando demasiados cachibaches...

Y ahora nos vamos al número... UNO!

Esto me sucedió en Chillán cuando fui a trabajos de invierno el año 1999. Estábamos armando una mediagua cuando en un rato de distracción advertí una extraña botella medioenterrada al lado de un gran árbol. Luego de un rato de desenterrarla, me di cuenta que era una botella de Pepsi de los años '50 o '60... ¡la misma que salió en Regreso al Futuro I! ¡Noooooooooo, pero qué gran descubrimiento! Pero, como ya dije, nada es como uno quisiera y me quedé con las ganas de llevármela a casa porque eso sería un robo y tendría que pedir permiso, algo impensado si tenemos en cuenta que mi afición a lo viejo en ese tiempo aún era un placer culpable. y perdí como en la guerra no más.

12 de agosto de 2005

Cómo nace la cultura de una empresa

Esto es de uno de mis cursos, ojalá nadie se enoje por tomarlo prestado. Ta muy weno y por eso lo puse (clic para agrandar).

Cómo nace la cultura de una empresa

Cuando la violación es inminente... relájate... ¡y disfrútala! (o No Lean, Es Fome)

Mall universitario

No me acordé en toda la semana de ir a pedir hora con la asistente social (o la "visitadora", como alguna gente les decía antes o como diría algún flaite con complejo de Pantaleón). Mi crédito especial todavía no sale, y tengo miedo de que sea a causa de mis notas, que no son brillantes ("moroso"... bieeeeeen, en mi universidad me aman...)

Hablé con una amiga sobre eso de que no puedo evitar ser dependiente. Me dijo que no es de un día para otro, que es un camino laaaaaaaargo y que tengo que buscar la ayuda de psicólogos, psiquiatras, pastillas... ¡valor!

No puedo evitar ser dependiente. Hace un tiempo en esta Escuela se editaba un humilde pasquín que, en tiempo de pruebas, rezaba así: "Cuando la violación es inminente... relájate... y disfrútala!". Creo que aplicaré esa filosofía. Está claro que no voy a superar mi problema. Así que mandaré el sufrimiento a la cresta y en lugar de mortificarme, creo que voy a empezar a disfrutarlo. Después de todo, diganme que no es rico acurrucarse con la amiga de confianza que uno quiere tanto, ¿no?

Por cierto, un par de discos que he estado escuchando estos días, absolutamente recomendados y con el sello de calidad Pretoriano :)

discos

11 de agosto de 2005

La novedad del año: spam comment... amistoso

Spam amistoso

Primero comienzan hablando de algún tema específico, luego le tiran flores a destajo al autor del blog y finalmente tiran su avisito, el que no tiene nada que ver con el post ni con el blog ni nada.

Lo peor es que hay gente que les cree y les responde, en lugar de sencillamente borrar el post... y a Ud. ¿le suena familiar?



Sin ofender.

¡No seamos tan crédulos, por la recresta!

10 de agosto de 2005

Regalos...

Yo nunca pido regalos a otros. Bueno, alguna vez los pedí, pero he tenido malas experiencias.

Recuerdo que un día cuando era chico era el día al que alguna gente llama "cumpleaños" y como no se me ocurría qué pedir, al final pedí plata. Llegó el día y sobre mi cama encontré un sobre con una tarjeta bonita y de las buenas (lo que en mi vida de niñez era bastante raro) y (aquí viene lo sucio, prepárense) un billete de $1000. Tomé el billete a velocidad supersónica y olvidé por completo la tarjeta. Todavía me da un poco de vergüenza recordar eso.

Para no ir más lejos, el 16 del mes pasado, mi "cumpleaños" más reciente y yo en la mañana tomé algo de la plata que había ganado como ayudante de laboratorios y partí con mi hermana (que le encanta vitrinear y para que se distrajera un poco) a un afamado mall santiaguino. Y claro, ahí me compré finalmente el discman. Pero antes de partir, mi viejo me preguntó para donde iba. Luego de decirle que iba a "regalarme" un regalo de "cumpleaños", él me dijo que justamente a eso iba a ir en la tarde con su polola, a buscarme un regalo de cumpleaños. Vaya vaya que no haya sabido responderme cuando le pregunté si sabía lo que yo quería.

¿Usté sabía que una parte importante de todos los regalos que se regalan (valga la redundancia) en todo el mundo no son deseados?

Y aquí entro a mencionar mi trascendental pero desconocida hasta ahora "Teoría del Buen Regalo". Existen dos posibilidades para un buen regalo (el resto son malos regalos que probablemente terminarán ocupando espacio en el closet para deshacerse de él en alguna futura ocasión que requiera entregar algún regalo):

  • El regalo exacto que nosotros en algún momento pedimos. Se da rara vez. En el momento son lo máximo, pero no son lo mejor en el largo plazo, ya que existe otro tipo de buen regalo que es...
  • El regalo que nos entrega algo del mundo personal de la otra persona. Estos son los regalos que trascienden y se recuerdan toda la vida.

¿Concuerda con mi teoría? ¿Es una completa estupidez, quizás? Por favor, expresese :)

Y claro, mi último y espectacular auto-regalo: mi blog en inglés.



Actualización:
Estoy leyendo un topic en uno de los foros de Fotech llamado "Radios que marcaron una época en los 80 y 90". ¿Me pueden creer que estoy realmente absorto leyendo esto y metiendo al disco duro datos freak que no conocía (en especial sobre radios AM cuyos dueños también tenían concesiones en FM y que ahora se deben estar dando con una piedra en el pecho)?

9 de agosto de 2005

Letras sueltas

Ya comencé con mi proyecto de escribir en inglés. Supieran el alivio de desenvolverme en el mundo del día a día luego de pasar una hora escribiendo algo en inglés que parezca coherente. Supongo que cuesta al principio. Y el gran post de hoy cuenta cómo se me vino encima la disyuntiva acerca del nombre, porque yo quería llamarlo "Prethorian Channel" pero alguien me hizo notar (y Google me lo confirmó después) que la traducción correcta para pretoriano es "praetorian". Dato Rossa: vayan a www.answers.com, consulten por praetorian y echenle un vistazo a una de las definiciones: "Ruthlessly seeking personal advantage: corrupt, mercenary, venal. Informal crooked." ¡Valor!

No he hecho mucho estos días. Mientras tanto, me seguirán dando dolores de guata la decadencia de la tele, que el drogo de Rojo, que las amenazas telefónicas del Mekano (aunque esas ya pasaron un poco), los avisos publicitarios que te tapan 1/3 de pantalla (chuta, que no los pongan en un partido de fútbol, voy a tener que imaginarme los goles). Mientras tanto, ando más musical que de costumbre con mi juguete nuevo y viendo las fotos del encuentro bloggero que al parecer estuvo fenómeno.

Yo creo que por eso terminé creándome mi propio canal (y con señal en inglés en fase beta...)

192

Siguiendo con la costumbre de escribir post con títulos numerales, he aquí un humilde homenaje a mi ex-colegio, el Instituto Nacional, que mañana cumple 192 años. Hácete esa.



"El gran fin del Instituto es dar a la Patria ciudadanos que la defiendan, la dirijan, la hagan florecer y le den honor". (Camilo Henriquez)

8 de agosto de 2005

Pensando los cambios

Tal como lo prometí, me negué rotundamente a hacerme presente en el Magenta el sábado. Me quedé el fin de semana entero en casa. Fome, pero me sirvió para pensar. Pensar en que tengo que hacer cosas que me sirvan, que me lleven a mi "meta" o, por lo menos, que no me desvíen de ella. Y he pensado varias cosas, entre ellas escribir un blog en inglés. Para un futuro ingeniero es de gran utilidad tener un dominio avanzado del idioma que hablan allá en Gringolandia, así es que he decidido comenzar a escribir en inglés, talvez no aquí (porque nadie lo entendería y perdería la mitad de los pocos visitantes de este sucucho) pero sí al menos 2 o 3 veces a la semana. Estoy pensando el nombre (¿"Prethorian Channel", quizás?).

Respecto al asunto del discman, no le hice caso a nadie de quienes me comentaron aquí y me lo compré igual. El gran factor que me hizo inclinarme por un aparato basado en CD es que los pendrive son harto desechables y siempre me han dado harta mala espina, ya que si falla un pendrive no hay nadie que los repare y si la batería recargable interna que traen (y que no se puede sacar) cumple su vida útil mueren automáticamente. Existen historias de terror contando lo que pasa con las baterías recargables cuando frecuentemente se desconectan antes de haberse cargado por completo y todo quien haya tenido más de un teléfono celular conoce al menos la propia. Por último, no voy a gastar lo que valen en algo desechable. Por cierto, mi discman se escucha excelente.

Y para terminar, lo de juntarme en un encuentro bloggero (y en general, de los encuentros que vengan en el futuro) lo he pensado bastante bien y sólo puedo decir que me apenaría mucho terminar siendo la mascota, que mientras todos hablan yo me quedo callado y que mi personalidad no me hace disfrutar encontrarme con otra gente. Mi lema del año pasado era "en busca de gente como uno". Y conocí mucha gente "como uno", al menos por blog. De entre toda esa gente me la jugué por una persona, por la que creía más cercana a mí y un buen día le propuse juntarnos para conocernos en persona. Y ahora vengo a darme cuenta que tenemos diferencias no menores. Y entonces uno se pregunta "¿qué queda para el resto?". Triste. La verdad es que perdí la fe en casi todo, pero fundamentalmente, en la gente y en lo que puede hacer por uno, en como "mucho" se transforma en "nada" simplemente porque ese mucho "no me hizo clic" (por llamarlo de alguna manera siútica), porque yo soy distinto y entiendo el fondo pero la forma no me calza. ¿Se entendió?

Es todo.

Ah, al final no voy a seguir con el taller. Tengo otros cuatro cursos, jamás he aprobado 5 cursos en un semestre y, personalmente, los héroes sólo existen en los cuentos. Tratar de ser uno en el real world es ser francamente masoquista.

5 de agosto de 2005

180

No, no es el número de posts que llevo, ni una combinación de números digna de numerólogo chanta ni tampoco 081 sever la otircse. Son los grados que dará vuelta mi forma de ser para no seguir comportándome como un idiota necesitado de amor.

180. No 360 como algunas periodistas salidas de la Universidad Juanito Pérez dicen a veces en TV.

Debo hacerlo ahora, debo hacerlo YA.

DEBO SER OTRA PERSONA.

Es bueno ser uno mismo, pero cuando lo que uno es vale la pena.

El tontorrón de los abrazos y de las manitos YA NO MAS.

Se vienen cambios...

4 de agosto de 2005

Si hay que bloguear, hay que bloguear decente

Qué idiota me siento. Intenté escribir un post sobre la nueva maravilla del gobierno, "Mi primer PC", y me enredé solo y escribí una mierda de artículo (si quieren leer artículos decentes vean los de Francotirador y Fayerwayer y no sé quién más estará escribiendo sobre esto). Está claro, este asunto de sobre cuántos blogs hablando sobre algún tema se regula solo y sobrevive el más decente.

Estoy raro porque mañana es el exámen cacho maldito y por lo general, e igual como dicen antes de la prueba de aptitud, el día antes hagan cualquier cosa que los distraiga de la prueba, salgan a caminar, a pololear (ja, seguro, con quién), vayan al cine, diviértanse, etc, etc, etc...

Necesito descansar.

No voy al encuentro bloggero. Y ya les dije por qué no pienso ir y lo pueden leer aquí y aquí.

Hasta mañana, y a salir de ese cacho de mierda.

2 de agosto de 2005

Perdido


Buscando mi sala de clase. Igual de perdido que cuando era novato. Sigo recordando mi vida de hace 7 años y se me vienen a la cabeza los tres discos, perdón, cassettes que escuchaba siempre. Un poco rara la combinación entre Bee Gees, Belinda Carlisle y los Tiro de Gracia. Y es que sí, andaba perdido, había entrado a Ingeniería y pretendía, mientras tanto, seguir estudiando por inercia. No tenía la mas mínima idea sobre hacia dónde caminar. Un amor platónico le robó espacio a los Cálculos, la Geometría y todo eso.

Justamente hace un tiempo cambié las cintas. Ahora ya tengo un rayo laser en mi mochila y sé cómo usarlo.

1 de agosto de 2005

Lealtad... that's the word I'm looking for!

Acabo de salir de la primera clase de mi primer día de vuelta de "vacaciones". Me metí en un ramo en que hay que trabajar mucho y se pasa pésimo. Todos los que han pasado por él me lo han dicho y ahora es el mismo profesor quien me lo recuerda.

Se me ocurrió tomar Taller de Ingeniería de Software, el ramo pateado una y otra vez y el que, a dos semestres de egresar, ya era hora de tomarlo por fin.

En esta clase introductoria se nos presentaron los seis roles considerados en el desarrollo de software. Y se me vuelve a presentar el dilema de siempre: ¿para qué soy bueno? Sé que programando me esfuerzo, pero lejos estoy de tener habilidades en eso. Así que implementador creo que no seré. Ya tengo en mente qué rol quiero tener, en caso de que no se me ocurra nada más.

Luego de eso, el profesor empezó a hablar de los valores. Creo que hizo una pregunta como "¿por qué son importantes los valores?" o algo así. A quién estaba delante mío le hizo esa pregunta y contestó algo como "lo que es necesario para una buena convivencia" o algo por el estilo. Luego me preguntó a mí y no supe qué decir. Después de todo ya me habían robado la respuesta. Luego le preguntó a un tercero y dijo algo así como que los valores posibilitaban la confianza, porque cuando uno sabe o reconoce valores en otra persona, uno está más deseoso de trabajar precisamente con esa persona. Luego el profesor dijo que los valores nos ayudan a salir de los problemas. Cuando una persona tiene muchas dificultades y múltiples caminos de los cuales no sabe cuál tomar, los valores acotan las soluciones posibles. O algo así.

Luego comenzó a revisar algunos valores importantes en el trabajo en equipo. Y es aquí donde me detengo: "Lealtad". La palabra que andaba buscando. Lealtad es decir directamente a la otra persona lo que pienso de ella. En buen chileno, "no te lo mando a decir con nadie". Y hay varios factores que hacen que se den las deslealtades, entre ellos, la timidez al que yo agregaría el "miedo a herir al otro". Me recordó a las misiones de la universidad a las que fui en el reciente verano y lo que pasó en mi comunidad. Les incomodó mi forma de ser y fui el último en enterarme. En efecto, a mis compañeros de grupo les faltó lealtad. Si lo recordé inmediatamente puede que sea porque todavía me duele. Seguramente me vieron fragil. Y no los culpo. Yo aparento fragilidad todo el tiempo, desde que me hice adicto a los afectos y a demostrar "en público" que soy dependiente.

Como siempre, en todos mis dilemas, la culpa parecieran tenerla todos o no tenerla nadie.

Por cierto, ahora más encima (y otra vez) tengo que demostrar que soy bueno en algo.