7 de noviembre de 2005

Cable a tierra

Estoy bien atrasado de noticias. Y de blogs, ni cuento. Revisando el blog de Roberto me acordé de cuando quise ver el PowerPoint y no pude. Como ya pasó el boom, pude verlo ahora. Talvez sea la "filosofía blog" con la que más concuerdo. Y me siento bien en notar que no estoy tan solo entendiendo el bloguear como lo entiendo, y más luego del escándalo de los "gurúes blog" a propósito de una entrevista dada por otro "destacado" del ambiente, Leo Prieto, y que aun recuerdo. Y no porque concuerde más con lo que dice Roberto, cambio de parecer. Me mantengo en mi postura de no admitir gurúes blog.

Chicos, esto ya parece secreto a voces. Luego de la reunión de la Fauna en octubre pasado, me veo mucho más solo en esto. Si sumamos lo que pasó luego de mi post sobre la campaña del SIDA y del que todavía leo réplicas en forma de comentarios en otros blogs del tipo "y quién es este sacow*a de Pretoriano" (en ese tono), me siento peor. Y es que luego de perder mi cable a tierra, mi nexo que parecía sólido y eterno (qué iluso), más solo me siento. Me quise sentir más digno, me inventé una república independiente, para vivir solo. Me doy cuenta -y se confirma mi hipótesis- de que el mundo blog (no le quiero llamar "blogósfera" porque aun me suena siútico) es un mundo tan mundo como el mundo, pero más chico. De gente que te quiere, te aborrece, te insulta o no está ni ahí. Pretender llevar el mundo real y el blog en forma paralela es una aberración, un esfuerzo que si no paga en sensaciones reconfortantes no tiene sentido.

Me duele haber perdido mi cable a tierra. Y más me duele mi orgullo. No me voy a disculpar. Porque el cagazo fue grande. Y no creo en el perdón. Y considero que volver a recobrar ese cable a tierra es lo más tóxico que podría hacer yo por mí mismo; significaría volver a aferrarme a una sola persona, a volver a absorber a concho a una sola persona. Habiendo millones de blogs. Ridículo. Digno de Pretoriano.

Cuando me pasaba esto en el mundo real (ejem, las misiones) me decía a mi mismo que era hora de hacerse un mundo de amigos nuevo y mejor. Llevar esto al mundo blog, tardaría meses y talvez no valga la pena.

Curioso es que mi cable a tierra unificó sus blogs en uno solo y yo separé mi único blog en dos. Curioso. De todos modos, sigo no queriendo pertenecer a nada. Como decía la letra de la canción "no necesitamos banderas, no reconocemos fronteras, no aceptaremos filiaciones..."

Y el resultado de todo esto es el de siempre. Ser solo.

[De 44 Shadow Lane]

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