20 de junio de 2005

Se fue la luz...

Tres pruebas y dos proyectos en una sola semana no es saludable.

Según el profe de Progmat, el próximo jueves vamos a llegar a ser los reyes del método de Huan-Chu-Wein en 1 hora 20 minutos (lo que dura una clase). Iluso. Yo creo que él piensa que los alumnos tienen motivación y ganas de aprender 24/7. Claramente no es mi caso.

Hasta ahora me veo en el triste rol del "pajero", el que en todo grupo de trabajo es el que "trabaja menos". Y no es así. El punto está en involucrarse en un proyecto en el momento adecuado. Si llego tarde, cagué no más. Y en mi carrera he estado en los dos lados, en proyectos donde la llevo (en desmedro de los demás del grupo) y al revés. Este semestre comenzaba con hartas ganas. Por desgracia, el curso de Taller de Seguridad Informática terminó siendo un curso para civiles, para alumnos que tienen conocimientos más sólidos de computación "dura" y que, sin duda, lo que les regalaron en su primer cumpleaños fue un cascabel y un Atari. Ya en tercer o cuarto año me comenzaba a dar cuenta que todos mis compañeros de especialidad (de la especialidad que pretendía seguir en ese tiempo, o sea, "Civil Industrial en Computación") tenían todos computador en su casa. Paralelamente, un compañero con el que me tocó hacer un proyecto para Sistemas Operativos también se dio cuenta de mi (entre comillas) "carencia" y con varios amigos se encargaron de desempolvar sus closets en busca de piezas en buen estado para darles una nueva vida. Y gracias a este anónimo esfuerzo grupal es que tengo computador en casa. Un Pentium 233 MMX con 32 megas de RAM (lo que para el año 2001 no era "tan" viejo). Aún lo uso. Y harto.

Un día me "divorcié" del espíritu de la "Escuela". Un día que me di cuenta que mi mundo y el de mis demás compañeros no juntaba ni pegaba por ningún lado. Los trabajos en grupo son lo que más odio (no es un muy buen rasgo para un futuro ingeniero que digamos).

La semana pasada en clase de Finanzas el viejo profe, a propósito de una teoría que trataba de explicar se puso a hablar de los que se metían a una carrera y se salían en primer año. Dijo algo como "...y Uds. piensan que los cursos de primer año de Geometría, Cálculo y otros son para que los que se sientan incómodos se vayan de la carrera? Sí, son para eso..." Carcajada generalizada. Yo no me reí. No podía reirme de semejante comentario. Se trataba de un método de selección que usualmente funcionaría con muchos, pero conmigo no. Porque cuando era más chico todos me decían que era bueno para las matemáticas y me "calzaron" la carrera de Ingeniero. Y me cagaron para el resto de mi vida. No me voy a retirar en séptimo año, ¿o sí?

Antes de irme, dejo un par de evidencias que confirman que no soy el único estudiante de Ingeniería UC que tiene blog: Ornitocracio y Hablar es gratis. No se ven mal.

La semana pasada llegaron luces de buenas noticias respecto a mi crédito universitario. Para estudiar algo que ya no me motiva tanto... valor.

Otro día sigo lateando. Hasta quién sabe cuándo...

1 comentario:

  1. En efecto... sólo un ingeniero más.
    Y ud? Quién es? (si se puede preguntar)

    ResponderEliminar