12 de abril de 2005

Clases particulares

Odio las clases particulares.

Desde los tiempos de las ayudantías maratónicas de Cálculo. Ese maldito momento en que el ayudante, antes de finalizar la clase, se hace propaganda disimuladamente con la frase típica "si alguien quiere que le siga explicando esto, lo podemos conversar...", seguido de un grupito de niñitos bien con algo más de algunas monedas en el bolsillo. Un caso célebre que nunca voy a olvidar es el de una antigua amiga que hacía clases particulares de Probabilidades y que le sacó $15000 la hora a un huevón urgido días antes de una "I". Notable. O sea, es bien contada la gente que se gana $15000 en una hora, ¿o no?

Anoche me llamó al celular un amigo que hace clases particulares y que el año pasado se hacía todo un sueldo de billetes de diez lucas. Me llamaba para saber cómo me había ido con las supuestas clases particulares de "diseño web". Tema aparte, encuentro penoso que saber usar el FrontPage sea considerado como "saber diseño web" (y que cualquier diseñador profesional sienta plena libertad de descargarse, por favor se lo pido). El sábado pasado me había llamado para darme el dato de un huevón que tenía que hacer una página web con el FrontPage y que no tenía idea de nada y que pagaba mínimo 10 lucas la hora. Yo le dije que estaba ocupado, que tenía 3 "I" la próxima semana, pero él me insistió porque yo tenía que hacerme el tiempo, que igual valen la pena 10 lucas, que tenía que empezar a creerme el cuento y subir mi autoestima. Así que me dijo que le había dado mi número de celular al susodicho y que él me iba a llamar de vuelta para yo poder aclarar algunas dudas, porque qué iba a saber yo si el monigote este estaba usando el Adobe no-sé-cuantito o el Macromedia yo-ni-lo-cacho, porque en ese caso me iba a negar de plano.

Ese mismo sábado, horas después, me llama la mamá de este tipo, preguntando si estaba el joven que hacía clases. "Yo soy", le dije (hay gente que todavía no internaliza que cuando está llamando a un teléfono móvil es la misma persona que uno busca la que contesta). Le pregunté cuál software usaba y no me supo responder (obvio, no cachó ni h...). Cuando al fin pude hablar con el tipo, me quedó claro que sería una tarea palta, pero cometí algo más idiota que una clase de FrontPage: le dije que "es primera vez que hago clases particulares, pero el FrontPage iguaaaal lo manejo...". Ahí todo mal. De hecho, nunca más me escribió ni me llamó para que nos pusiéramos de acuerdo. Y yo quedé como el huevón que se farreó 10 lucas la hora. Y le pude cobrar hasta 12 si hubiese querido.

Así que lo digo a los cuatro vientos: ¡A LA CRESTA LAS CLASES PARTICULARES!

1 comentario:

  1. jajaja muy cierto. A mí me han ofrecido hacer clases particulares de química pero la verdad es que nunca acepté porque me carga...no le pego al asunto y admiro a los que lo hacen. Prefería cuidar pruebas. La única vez que enseñé química fue a una prima y fue por amor al arte..valor

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